Antes de ir a su morada final

sábado, 02 de febrero de 2019 · 11:38

"No se olviden. El domingo los espero a todos en la Peña. No me fallen. Nos vemos allá". Así se despidió el 8 de septiembre de 1989, Zitto Segovia, desde la puerta de adelante de la redacción del diario NORTE de Resistencia. 

Ese viernes, pasado el mediodía, había llegado apurado para avisar que la actuación del domingo cambiaba de lugar. En vez de hacerse en el Domo, por cuestiones de sonido se trasladaba a la Peña Martín Fierro. "Fijáte lo que ya publicaron, hermanito, y cambiá sólo el lugar. Lo demás es todo igual. Estoy apurado -confesó-, tengo que irme a Corrientes desde donde salimos para Bella Vista a presentar el espectáculo".

El espectáculo del que hablaba era el de un numeroso grupo de artistas, casi todos correntinos, que se habían preparado para viajar y competir en el Festival Internacional de Folclore de Niza (Francia) con el apoyo de la Dirección de Turismo de la vecina provincia. Él integraba el grupo de solistas, sobre todo de temas chamameceros, junto con los principales intérpretes del momento de Corrientes, y había sido invitado especialmente. Pero había además recitadores, locutores, grupos de danzas y coreografía preparada por Dante Cena, muy conocido en el Chaco por su actuación en el Teatro de la UNNE y en Corrientes por ser coreógrafo en los carnavales Entre las bailarinas recordamos a la chaqueña Silvia Tissembaum, entre otras

Había contado Zitto que, una semana antes del viaje a Europa, que debía realizarse a principios de septiembre, el director de Turismo de Corrientes les anunció que el viaje no se hacía, sin dar mayores explicaciones. "Todos tenemos una bronca bárbara. Porque nos preparamos para esto mucho tiempo. Y no pensamos perder tanto trabajo, así que empezamos a ofrecer el espectáculo y ya estamos armando una cartelera. El domingo pasado actuamos en el Vera y fuimos ovacionados por una sala llena".

Aunque contrariado por la suspensión, a Segovia se lo veía contento, en la plenitud de su carrera de solista y con jóvenes 36 años. "Esta noche estamos en Bella Vista, en el Club Juventud; mañana sábado en Formosa y el domingo en la Peña. Los chaqueños queremos que nos vean los nuestros". 
 
El fatídico accidente

Serían las 19.45 cuando el teléfono del escritorio suena por enésima vez en la tarde ya casi noche, momento en el que se acrecienta la actividad por el cercano cierre de la edición. No me acuerdo quién fue el interlocutor, pero las palabras sonaron increíbles. "El ómnibus en el que viajaba Zitto se cayó al río y se ahogaron unos cuantos artistas, él también. Es una tragedia tremenda. Traten de averiguar algo más".

Cortó la comunicación. Unos minutos de silencio, un tremendo nudo en la garganta y, como tantas otras veces, el oficio superó al ser humano. Vuelta a llamar a la central del teléfono, pedir urgente una comunicación con la Policía de Bella Vista. Por el interno, al archivo para pedir fotos de Zitto y de los integrantes de la delegación. Y recién después avisar a los compañeros de lo que estaba pasando, incluido el director.

Llegó la comunicación desde la Policía de la ciudad correntina. Algunos habían ya salido del agua por sus propios medios o con ayuda de pescadores, entre ellos el chaqueño Carlitos Miño. Pero varios habían quedado atrapados en el ómnibus, entre ellos Zitto Segovia y el baterista de su grupo Johnny Behr. No sabíamos cómo arrancar.

Cada minuto era una nueva confirmación de lo que queríamos que no fuera cierto. Cerramos el diario y lo titulamos con la tragedia y la foto de algunos de los desaparecidos. La redacción estaba en silencio y queriendo cada uno que se tratara de una pesadilla que iba a desaparecer con la luz del nuevo día.
 
El escenario de la tragedia

Cerca de la medianoche, terminada la edición y entrando en impresión, viajamos al lugar de los hechos. Junto al reportero gráfico Roberto Cacho Beignier y teniendo como chofer al mismo gerente Mario Velozo, amigo de algunos de los músicos correntinos, casi en silencio recorrimos el camino hacia la Capital de la Naranja correntina. Derecho hacia la estupenda costanera.
Era una noche primaveral y de una temperatura agradable. A pesar de ser la madrugada, había grupos por todos lados, sobre todo en la avenida, comentando en voz baja lo sucedido. Apenas vimos la baranda rota por el impacto del colectivo y las aguas crecidas del Paraná, con remolinos por todos lados, tuvimos la dimensión de la tragedia y nos dimos cuenta que era imposible que hubiera sobrevivientes, más allá de los que ya habían salido por sus medios.
Hicimos el recorrido del ómnibus que se había estacionado frente a la FM de la localidad, adonde fueron sólo los músicos y cantores para promocionar el espectáculo de esa noche. Estaba en lo alto de lo que sería la barranca. El camino asfaltado era sinuoso y bajaba hasta la costanera entre terrenos poblados de árboles, eucaliptus sobre todo, y todo parquizado Luego se supo que para esquivar una camioneta estacionada, uno de los choferes hizo una mala maniobra que sumada al desperfecto del compresor hizo que el vehículo viajara alocado hacia abajo, entre los árboles, atropellando una palmera, a más 100 kilómetros por hora, y rompiera la baranda de la costanera y cayera a las aguas.
Los cantores y músicos que habían ido a la radio, a promocionar el espectáculo, eran esperados en el Club Juventud, donde había quedado el resto de la delegación -bailarines- y el director Dante Cena. Cuando llegamos nosotros, más de cinco horas después, pasada la una de la mañana, seguían todos en estado de shock, sin reaccionar y sin saber qué hacer. Ahí nos enteramos de que se habían salvado Carlos Miño, César González, Ricardo Scófano, Ricardo Tito Gómez y Cacho Espíndola y que habían quedado en el lecho del río Johnny Behr, Daniel "Yacaré" Aguirre, Leónidas "Chango" Paniagua, Miguel Ángel Sheridan, su hermano Joaquín y los dos choferes del vehículo.
Serían las cuatro de la mañana cuando junto a Beignier y a Velozo regresamos al diario. Otra vez casi en silencio total, para encarar otro día de trabajo, en esta profesión que amamos tanto, pero que nos depara también estos días ingratos a los que hay que sobreponerse.
 
Los días posteriores
Lo crecido y revuelto del día impidió que los cuerpos de los ahogados se encontraran rápidamente y se vivía una angustiosa vigilia. Recién seis días después, el jueves 14, fueron rescatados tres de los ocho cuerpos, Chango Paniagua, Yacaré Aguirre y el chofer Toledo. El viernes 15, a una semana de los hechos, una multitud se manifestó en silencio en el puente interprovincial General Belgrano, pidiendo por el hallazgo de los cinco cuerpos restantes. Fue emotivo el rezo del Padrenuestro y el arrojo de flores al agua.
El sábado 16 los restos de Zitto Segovia aparecieron, fueron traídos a Resistencia, velados en el Domo del Centenario y sepultados el domingo 17 por la tarde, en medio del dolor de una multitud jamás vista en la capital chaqueña que lo acompañó a pie desde ese lugar hasta el cementerio San Francisco Solano. El popular Nocáut González, inmortalizado por él y el poeta Miguel Ángel Vera Azar, acudió al velorio a darle su adiós. El lunes 18 apareció el cuerpo de Miguel Ángel Sheridan. Los restos de Johnny Behr nunca se encontraron.
 
(Fuente: Redacción Diario Norte. 7 de Septiembre 2014)
 
 

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