¿Por qué la escritora Marta Rojas escribió sobre Juana la Loca?

jueves, 25 de junio de 2020 · 18:51

La escritora cubana Marta Rojas, hacedora de lo real maravilloso de nuestra narrativa latinoamericana aborda un hecho que involucra a Juana I de Castilla, llamada «la Loca» (Toledo, 6 de noviembre de 1479-Tordesillas, 12 de abril de 1555), para dar vida a su excepcional novela Las campanas de Juana la loca, editada en la modalidad e-book por Corprens editora, y que será presentada este sábado 27 de junio a las 19 horas en forma virtual con la presencia del Embajador de Cuba en Argentina, Pedro Pablo Prada, el intendente de Villa Carlos Paz, Daniel Gómez Gesteira, el titular de la cartera de Turismo, Sebastián Boldrini y de la Dirección de Cultura, Daniel Grana. 

La presentación será transmitida en vivo por el facebook Dirección de Cultura VCP y del facebook El Diario de Carlos Paz.

La genial novelista cubana desarrolla un episodio en torno al descubrimiento del cobre en la Isla que involucra a Juana, y en ese desarrollo de lo acontecido va mostrando a otra Juana, la verdadera, una mujer talentosa muy culta que dista mucho de la imagen construida por sus familiares para encerrarla y despojarla de su trono.

Con un riguroso estudio previo y una imaginación inigualable, condimentos esenciales para una novela seductora, la maestra de lo real maravilloso va reconstruyendo la imagen de Juana desde una perspectiva latinoamericana. Cada página es un salto en los tiempos y se van cruzando los grandes capítulos de nuestra historia en la voz de un personaje caro para los sentimientos de la cultura tabacalera como es precisamente el lector de Tabaquería.

 Los artilugios literarios de Marta Rojas para contar la oposición de Juana a que se use el cobre descubierto por los conquistadores en la Isla para construir armas embellecen la caída de la supuesta «locura» de doña Juana que se mantuvo en mayor o menor medida durante el siglo veinte.

Juana fue reina de Castilla de 1504 a 1555, y de Aragón y Navarra, desde 1516 hasta 1555, si bien desde 1506 no ejerció ningún poder efectivo y a partir de 1509 vivió encerrada en Tordesillas, primero por orden de su padre, Fernando el Católico, y después por orden de su hijo, el rey Carlos I. Fue infanta de Castilla y Aragón. Desde joven mostró signos de indiferencia religiosa que su madre trató de mantener en secreto.​

En 1496 contrajo matrimonio con su primo tercero Felipe el Hermoso, archiduque de Austria, duque de Borgoña, Brabante y conde de Flandes y tuvo con él seis hijos.

Por la muerte de sus hermanos Juan e Isabel y de su sobrino Miguel de la Paz, se convirtió en heredera de las coronas de Castilla y de Aragón, y señora de Vizcaya, título que iba unido a la corona de Castilla y que Juana heredó de su madre Isabel I de Castilla. A la muerte de su madre, Isabel la Católica, en 1504 fue proclamada reina de Castilla junto a su esposo; y a la de su padre, Fernando el Católico, en 1516 pasó a ser la nominal reina de Navarra y soberana de la corona de Aragón.

Por lo tanto, el 25 de enero de 1516, se convirtió –en teoría– en la primera reina de las coronas que conformaron la actual España; sin embargo, desde 1506 su poder solo fue nominal, estaba encerrada por orden de su hijo Carlos el rey efectivo de Castilla y de Aragón.

El levantamiento comunero de 1520 la sacó de su cárcel y le pidió encabezar la revuelta, pero ella se negó, y cuando su hijo Carlos derrotó a los comuneros volvió a encerrarla. Más adelante Carlos ordenaría que la obligasen a recibir los sacramentos, aunque fuese mediante tortura.​

Fue apodada «la Loca» por una supuesta enfermedad mental alegada por su padre y por su hijo para apartarla del trono y mantenerla encerrada en Tordesillas de por vida.

 

 

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