Tras haber cumplido 30 años de trayectoria

El último baile: Emiliano Zerbini anuncia su retiro de los escenarios

El referente del folklore independiente y Consagración de Cosquín 2018 cerrará su ciclo artístico en 2026 con una gira solidaria y dos nuevos proyectos discográficos.
miércoles, 11 de marzo de 2026 · 19:18

El folklore argentino se prepara para despedir a una de sus figuras más coherentes y queridas. Tras más de tres décadas de defender la identidad de la tierra desde la autogestión, Emiliano Zerbini ha anunciado que el 2026 será su año de despedida. El artista, que supo amalgamar la danza y el canto como pocos, decidió poner fin a un ciclo que deja una huella profunda.

Para Zerbini, esta decisión no responde a un desgaste, sino a la madurez de un proceso: «El motivo es sentir que se cumplió un ciclo personal y artístico»; expresó con la serenidad de quien ha recorrido el camino bajo sus propios términos.

La historia de Zerbini es una crónica de crecimiento. En sus comienzos, fue figura central de las peñas estudiantiles en Córdoba durante los 90 y 2000, para luego transformarse en el gran impulsor de las danzas tradicionales en el folklore contemporáneo.

Su hito máximo llegó en 2018, cuando alcanzó la Consagración en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín. Aquella noche quedó grabada en la memoria colectiva: Zerbini no solo cantó, sino que transformó la Plaza Próspero Molina en una gigantesca pista de baile, reafirmando que su música es, ante todo, un hecho colectivo.

Pero además, fue Revelación en el Festival de Jesús María (2016) y recibió otros galardones como el Premio a Mejor Serie Documental Web por Danzas Vivas y la distinción como Artista Folklórico del Año en los Premios CIEyA.

Hijo de la reconocida bailarina Silvia Zerbini y del peruano Alfonso Rivera Flores, Emiliano creció en La Rioja rodeado de guitarras. Esa herencia se tradujo en un repertorio con conciencia social y ambiental, cantando a los montes nativos y a las problemáticas que atraviesan a la comunidad cordobesa. «El desafío más importante fue conservar mi forma de trabajo y el concepto artístico como músico independiente. Mantener mi eje fue uno de mis mayores logros»; destacó el músico.

El retiro no será un silencio repentino, sino una celebración creativa. El 2026 estará marcado por dos producciones clave: El Club de los Clásicos (cuyo lanzamiento está previsto para el 20 de marzo), una serie de sesiones junto a colegas para revisitar las obras fundamentales del cancionero popular; y «La infancia de los pueblos» (que verá la luz el 3 de abril), un proyecto inspirado en María Elena Walsh, orientado a niños y públicos folkloristas con un fuerte horizonte pedagógico.

Además, el artista emprenderá la «Gira Chalchalera», un recorrido de carácter benéfico y solidario. En un gesto de gratitud, ofrecerá presentaciones gratuitas coordinadas con organizaciones sociales y ballets autogestivos, volviendo a los espacios comunitarios que lo vieron nacer artísticamente.

Zerbini se despide pero no solo deja canciones, sino una hoja de ruta para quienes recién comienzan. Su consejo para las nuevas generaciones es tan simple como potente: «Crean en lo que hacen, pónganle corazón y garra. Que las decisiones no surjan de estrategias vacías». Con su partida de los escenarios, el folklore pierde a un intérprete, pero consolida un legado: el de un artista que entendió que la música, si no es compartida y comprometida, es solo ruido.

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