Dengue, Paracetamol y derechos humanos

martes, 01 de octubre de 2019 · 21:07

Por Juan Almendárez

(Agencia ALAI AM)

 

“Acetaminofén /paracetamol” es la droga más usada ampliamente en el mundo. Y es el componente más peligroso en uso médico. Causante de cientos de muertes en los países industrializados por ocasionar fallo hepático agudo. El paracetamol fue descubierto por error, se creía que era útil para helmintos, después se creyó más seguro que la fenacetina la que causaba nefritis intersticial y nefropatía, lo cual era falso. Posteriormente, se descubre la producción de un metabolito de alta toxicidad, el N-acetil-p-benzoquinoneimida) (NAPQI), que no solo causa falla hepática aguda y daño renal, sino que también alteración del desarrollo del feto y del recién nacido. Se necesita revisar nuevamente el riesgo -beneficio de este compuesto. [1]

 

Propósito

 

Este ensayo sigue el método expositivo sin un lenguaje estrictamente técnico porque es para un auditorio o público no médico.

El propósito no es alarmar a la población, si orientarla en cuanto a las verdaderas causas de la enfermedad infecciosa y las implicaciones que tiene el uso muy generalizado del paracetamol, no solamente en el dengue sino en cualquier dolencia común, existiendo una variedad de medicamentos de uso público que contienen esta droga.

El tema es complejo por lo cual utilizaremos un planteamiento teórico de uno de los redactores de este ensayo: la holobiosalud.[2]

Nuestro objetivo central es contribuir desde un punto de vista ético a la salud humana y de la madre tierra. En mi calidad de coordinador del equipo interdisciplinario, integrado por técnicos científicos, humanistas y defensores de los derechos humanos. Soy responsable de la forma, contenido y redacción de este ensayo y lo que he hecho es tomar en consideración el aporte sustantivo de las ideas técnicas y científicas de los integrantes de este equipo de trabajo, de tal forma que cualquier comentario o pregunta al respecto, favor dirigirse al Dr. Juan Almendarez, al correo electrónico: almendarez.bonilla@gmail.com.

 

Introducción

 

El tema central que nos ocupa es la epidemia del dengue que ha ocurrido durante el año 2019 en Honduras que se ha caracterizado por una alta mortalidad y morbilidad (según las autoridades de salud pública, hasta la semana 36 se han diagnosticado 75,199 casos de dengue de los cuales, un promedio de 15,109 es de dengue grave)[3]. Para explicar esta problemática vamos a utilizar el concepto o el modelo de la holobiosalud que se refiere a la salud de la totalidad de la vida no solo de los seres humanos sino de todas las especies. En esta cosmovisión se articulan diferentes componentes por lo cual hemos desarrollado un trabajo interdisciplinario basado en el aporte de Rolando García en su trabajo sobre sistemas complejos[4].

 

 La holobiosalud se define o explica de holos totalidad, bios vida y salud= salud de la totalidad de la vida de todas las especies.

 

El término BIOS no solamente tiene un sentido biológico de vida, sino que tiene un contenido social y político porque BIOS es naturaleza, pero también significa la organización social del Estado y de la vida familiar y comunitaria, por lo tanto, tiene un contenido histórico social y político.  La salud, es un valor o cualidad esencial de la vida, cuya alteración es la enfermedad por eso bien se dice que estar sano es el proceso de bienestar de condiciones que garanticen la calidad de la vida y es estar completo para una vida integral productiva y reproductiva donde prevalecen el convivir solidariamente en forma armónica con la naturaleza y con la sociedad.

 

Para profundizar, el problema que estamos analizando vamos a explicar la causalidad de la enfermedad infecciosa que no solamente depende de un agente causal el mosquito como vector y el virus como agente directo, sino que corresponde  a una causalidad más compleja en la cual intervienen condicionantes histórico sociales, ambientales, políticas del estado y de los sectores transnacionales (minería, proyectos hidroeléctricos, mega proyectos turísticos, destrucción del bosque y la biodiversidad).  Estas son las verdaderas causas de la sequía, del encarcelamiento del agua, de las soluciones falsas en la cuales se construyen más represas y se trabaja menos en la reforestación, en el restablecimiento de la biodiversidad, en el manejo de las basuras, en el respeto a la vida de los ríos y los mares.

 

Las consecuencias de todo esto es la migración del campo a la ciudad y de pobreza urbana a otros países principalmente USA y Europa.

 

Es importante destacar que no solamente migran los humanos, sino las especies que se multiplican en los lugares de mayor población humana dado que al morir las otras especies por la sequía o las inundaciones, los mosquitos y las chinche buscan la sangre de las personas y sobre todo de las más pobres.

 

La relación de estos sistemas complejos la podemos apreciar dado que el agua sería el sistema central que tiene sus niveles propios de organización pero que está articulada a otros sistemas, como por ejemplo el bosque, la biodiversidad, el crecimiento poblacional la construcción de represas, la vida de los ríos, y la industrialización minera, la construcción urbana, etc.  Como el agua es una unidad viviente tiene que mantenerse viva porque al morir, mueren las plantas, los animales y los seres humanos.

 

Palabras claves:

 

Holobiosalud, Acumulación, capitalista por desposesión, agua como derecho humano, privatización, epigenética, estrategias adaptativas, estrategias desadaptativas.

 

¿Qué ha pasado en Honduras con el agua?

 

La puesta en venta del territorio nacional, los múltiples proyectos de la industria minera que al explotar a cielo abierto con cianuro la contaminación resulta mayor, y el impacto destructivo del ambiente, son fatales, en igual forma las llamadas zonas especiales de desarrollo que le dan autonomía a las empresas multinacionales, y la acumulación capitalista por desposesión que desplaza a las comunidades campesinas e indígenas y garífunas agrava sustancialmente las condiciones de vida, miseria, el hambre la desnutrición que altera la inmunidad, y por lo tanto produce un estado de poblaciones vulnerables más susceptibles al dengue, a las enfermedades infecciones  a lo que se ha llamado la multienfermedad.

 

Sumado a lo anterior se encuentra el uso de fármacos que al actuar en organismos más vulnerables van a producir mayor toxicidad y por lo tanto cualquier enfermedad sea infecciosa o no va a resultar con mayor grado de morbilidad, mortalidad. A estas situaciones ecológicas se suma las condiciones de estrés, terror, miedo que sufren las poblaciones y que debilitan los organismos, haciéndolos más susceptibles para que se produzca en realidad múltiples enfermedades.  Por ejemplo, cuando disminuye la inmunidad en ciertos animales estos son capaces de enfermarse y transmitir estas enfermedades a los humanos.

 

En consecuencia con lo anterior, el problema no comienza ni con el zancudo ni con el virus del dengue, comienza con las políticas nefastas que contribuyen a devastar la naturaleza y también con los gastos en armas que menoscaban la salud y la educación.

 

 

¿Por qué consideramos que las políticas de salud particularmente del dengue violan los derechos humanos?

 

La primera condición es: por lo anteriormente expresado en Honduras se viola el derecho humano al agua y al saneamiento que reconoció explícitamente Organización de Naciones Unidas en el año 2010,[5] y transgrede otros compromisos internacionales asumidos por el Estado de Honduras en otros convenios internacionales como la Convención Americana de Derechos Humanos y el Protocolo de San Salvador, sobre Derechos Económicos Sociales y culturales.

 

Segundo: El Estado de Honduras incumple su deber de proteger los derechos humanos, pues esta obligación también implica el deber de  velar por que la privatización no represente una amenaza para la disponibilidad, accesibilidad, aceptabilidad y calidad de los establecimientos, bienes y servicios de salud.

 

En contrario sentido, el sistema de salud ha experimentado progresivamente pero acelerada la privatización de los bienes y servicios de salud, lo que ha propiciado las condiciones para corromper cada pieza del sistema, y en consecuencia, se disminuye el acceso y la calidad de los servicios que el Estado de Honduras está obligado a ofrecer a todas las personas indiscriminadamente. Es decir, que los servicios de salud se han convertido en una mercancía, que beneficia a la industria farmacéutica transnacional en detrimento de la población hondureña, puesto que, aunque lo indicadores digan que aumenta la tasa de crecimiento de acceso y cobertura, el problema sustancial es que no hay desarrollo (ni desarrollo social ni económico), ni salud para el pueblo, y la prioridad gubernamental en Honduras son las armas.

 

Tercero: la campaña mediática de salud pública, (que le cuesta caro al pueblo hondureño), ha estado dirigida al combate del zancudo y culpa a las comunidades, haciéndolas ver como responsables de la proliferación del mosquito y por lo tanto del dengue (internalizando la culpa), sin hacer mención de la obligación del gobierno de Honduras, de adoptar todas las medidas necesarias para prevenir y tratar el dengue. 

 

Cuarto: los mecanismos se han basado en soluciones falsas porque no atacan las verdaderas causas del dengue y ejecutan estrategias que producen daños a corto o largo plazo, por el ejemplo el uso masivo e indiscriminado de plaguicidas ante lo cuales progresivamente los mosquitos se han vuelto más resistente y los humanos y otras especies más intoxicados, alterando profundamente sus sistemas de vida. 

 

Por ejemplo: al producirse desnutrición y la muerte de otras especies, se altera sustancialmente la inmunidad y los organismos se vuelven susceptibles a otras enfermedades diferentes al dengue o bien la enfermedad se vuelve más agresiva (el fenómeno de la multi enfermedad).

 

El quinto punto es: al incrementarse la vulnerabilidad de todo el sistema del agua y los cambios en la biodiversidad, también se logra afectar la epigenética, generando condiciones diferentes, las cuales van a crear nuevas situaciones para la aparición de enfermedades emergentes en las futuras generaciones.  Podemos mencionar mayor susceptibilidad a la tuberculosis, incremento de la diabetes, y otras alteraciones nutricionales porque no solo somos lo que comemos, sino lo que han vivido y comido nuestros ancestros.

 

En sentido de garantía de Derechos Humanos, el Comité de Derechos Económicos Sociales y Culturales subraya que “...los Estados tienen una obligación [...] básica de garantizar la satisfacción de niveles esenciales mínimos de cada uno de los derechos reconocidos en el Pacto Internacional de DESC … Con respecto al derecho a la salud, el Comité ha subrayado que los Estados deben garantizar:

 

  • El derecho de acceso a los establecimientos, bienes y servicios de salud sin discriminación, especialmente para los grupos vulnerables o marginados;

 

  • El acceso a alimentos esenciales mínimos aptos para el consumo y suficientes desde el punto de vista nutricional;

 

  • El acceso a una vivienda, unos servicios de saneamiento y un abastecimiento de agua potable adecuados;

 

  • El suministro de medicamentos esenciales;

 

  • Una distribución equitativa de todos los establecimientos, bienes y servicios de salud.

 

La ausencia de acciones del Estado de Honduras, para garantizar las condiciones anteriores, es la muestra más clara de que las políticas del Estado violentan los derechos humanos y son una agravante para que proliferen el dengue y otras enfermedades infecciosas, que a algunos grupos convienen.

 

En consecuencia, el piquetazo del mosquito le llamamos un piquetazo político porque corresponde a la existencia en Honduras de un sistema injusto que produce múltiples piquetazos a los cuerpos y mentes que ya vulnerables son más susceptibles a una simple picadita de zancudo.

 

Por todo lo anterior, no podemos seguir con estrategias adaptativas a las políticas de un Estado policial militar que aplasta la verdad, que reprimen las voces y las conciencias críticas y que manipula a través de mensajes aterrorizantes en los medios para culpar a los hondureños como responsables de una epidemia causada por las políticas trasnacionales que se han apoderado del país, no solamente de su territorio desalojando las poblaciones y produciendo profundas alteraciones de la naturaleza y que han neocolonizado a Honduras generando una guerra total contra el pueblo.

 

Por lo tanto, necesitamos desarrollar estrategias inadaptativas es decir la resistencia la construcción de la esperanza y sobre todo la rebeldía, ante la injusticia social, ante el crimen contra la naturaleza y la humanidad del pueblo hondureño.

 

Es necesario y urgente no solo consumir medicamentos, sino tomar conciencia crítica del profundo daño que causan cuando no son utilizados con fines humanos sino mercantilistas por consiguiente tenemos que valorar profundamente la importancia de la biodiversidad, de nuestras semillas y plantas medicinales y alimenticias que junto con el agua sana y libre garantizan la vida de nuestros pueblos.

 

Lo anterior nos invita a la idea de convivir en comunidad y unir a nuestro pueblo en defensa de la vida y la dignidad histórica de los pueblos de América Latina.

 

Los contribuyentes a este ensayo son presentados en orden alfabético: 

 

Juan Almendarez: Médico, fisiólogo, doctor en Ciencias Sociales; Francia Alvarado: médica y defensora de derechos humanos; Ariel Díaz: defensor de derechos Humanos; Jeffry Izcano: estudiante de fisioterapia; Carlos Leiva: biólogo y defensor de derechos humanos; Alejandra Padilla, arquitecta y docente (UNAH); Sandra Pinel, médica, anestesióloga y docente en ciencias fisiológicas (UNAH).

 

Notas

 

[1] Ver: EUROPEAN JOURNAL OF PAIN. 2015, 953-965. FECHA*

[2] Almendares, Juan Holobiosalud. 2017

[3] Ver: ttps://tiempo.hn/siguen-aumentando-muertes-por-dengue-en-honduras-ahora-son-135/

Septiembre 16 del 2019

[4] Ver: García, R. (2011) Interdisciplinariedad y sistemas complejos. [En línea] Revista Latinoamericana de Metodología de las Ciencias Sociales, 1, 1. Disponible en: http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/

 art_revistas/pr.4828/pr.4828.pdf Interdisciplinariedad y sistemas complejos

[5] Ver: Resolución A/RES/64/292: 64/292. El derecho humano al agua y el saneamiento. Disponible en: https://www.un.org/ga/search/view_doc.asp?symbol=A/RES/64/292&Lang=S

 

 

Comentarios