Presentan un libro de Furt, el escritor que dejó un legado en Carlos Paz

martes, 05 de noviembre de 2019 · 21:45

Por Aldo Parfeniuk

(Poeta, escritor y ensayista)

 

JORGE MARTIN FURT

El sábado 9 a las 16Hs. en su casa de Luján, la histórica Estancia Los Talas,

se presentan los dos tomos de su LIBRO de COMPAÑIA

 

Jorge Martín Furt (1902-1981)  cordobés  adoptivo, aquerenciado en nuestra Villa del Lago carlospacense y al que mucho le deben el nombre y la obra  del primer poeta latinoamericano nativo, el cordobés Luis de Tejeda, será recordado el sábado al presentarse los dos tomos de una de sus más originales obras

De Furt sabemos, entre otras cosas, que estudió Medicina y Letras. Su interés por la antropología y el folklore lo llevaron a estudiar con Juan Ambrossetti y Lehmann Nitsche. Pionero en el país en la recopilación y publicación de coplas y leyendas populares, también trabajó arduamente en la investigación de las vertientes literarias y artísticas propias de la literatura cristiana y de las culturas clásicas. Participó en excavaciones en Pompeya (Italia), trabajó en la biblioteca del Vaticano y se formó como riguroso bibliófilo. Investigó la historia nacional, dejando trabajos publicados de gran valor; fue director del Museo Colonial e Histórico de Luján y miembro de múltiples academias y asociaciones científicas y culturales de nuestro país, de Latinoamérica y de Europa. Miembro de la Academia Argentina de Letras.

Si tuviéramos que mencionar a algunos escritores reconocidos que gracias a Jorge Furt estuvieron en su casa-castillo de Villa del Lago, viviendo y creando entre nosotros bastarían, por ejemplo, los nombres de Ricardo Molinari, Enrique Wernicke, Cayetano Córdoba Iturburu, Pablo Rojas Paz, Eleuterio Tiscornia o Arturo Marasso, entre otros.

Recordemos que fue Jorge Martín Furt quien en l946, hipotecando sus bienes, compró el archivo personal de Juan Bautista Alberdi, integrado por libros, 7.500 cartas, libretas y demás manuscritos que son consultados permanentemente por investigadores y estudiosos de todo el mundo, en la legendaria Estancia “Los Talas” cerca de Luján, en donde buscó refugio y paz nada menos que Esteban Echeverría para escribir sus  obras fundacionales de nuestra literatura: el admirado Echeverría al que Jorge Martín Furt le dedicó uno de sus mejores libros.

El otro aspecto a destacar que invita a ser revisado a propósito  de su genio y figura -aunque sea así, a vuelo de pájaro- es el modelo de intelectual que él encarna y que, en una situación socio-cultural como la que vive el mundo, no cabe, hoy, sino echar de menos.  Hablamos concretamente de ese tipo de hombre definido, en general, como humanista -desaparecido con la posmodernidad- y cuyas versiones locales inevitablemente nos llevan a evocar figuras como la de Ricardo Rojas, Joaquín V. González,  Leopoldo Lugones, Juan Bialet Massé o Ezequiel Martínez Estrada: individuos formados en multiplicidad de saberes (filosofía, música, pintura, antropología, arqueología, folklore, sociología, política, además de literatura y afines) que eran puestos al servicio de la sociedad, y muchas veces convertidos en acciones concretas gracias a la gestión personal y comprometida que ellos mismos encaraban.

 Investigador del Instituto de Filología de la Universidad de Buenos Aires en la época en que lo dirigía Amado Alonso (el Instituto de Filología de la UNSAM hoy lleva su nombre), su vasta cultura y  formación lingüística lo impulsaron a preparar cuidadas ediciones críticas y, desde esa orientación, incursionó en la historia de la literatura y la historia cultural, el género biográfico y la crítica literaria. Sus objetos de estudio se desplegaron en un abanico de tiempos, espacios y culturas: Luis de Tejeda, Esteban Echeverría y Ángel de Estrada, junto a los miniaturistas dominicos de Italia, Gracián, D'Annunzio, Leopardi.

Reiteramos: el próximo sábado se presenta en Los Talas (Luján,ruta 47- Km.19) su original Libro de Compañía -en dos tomos- Según Juan José Opizzi, “el libro de compañía es una experiencia sinfónica en literatura. Prosa poética, verso prosaico, parágrafos autónomos, coplas intercaladas, citas; pasajes en italiano, latín francés, español antiguo; todos los instrumentos funcionan a pleno para lograr la construcción mayor. Los lugares y los personajes aparecen y se ocultan como en un escenario giratorio”. Carlos Paz saluda a su familia y a los intelectuales y amigos que mantienen vivos su figura y sus inestimables aportes.

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