Jorge Abelardo Ramos, a 26 años de su fallecimiento

¡Triste destino el de América Latina!

viernes, 2 de octubre de 2020 · 19:24

Por Carlos A. Del Campo

(Editor)

 

El 2 de octubre de 1994 falleció Jorge Abelardo Ramos. A 26 años lo recordamos con sus propias palabras en el prólogo al valioso libro de José Antonio Vázquez “El doctor Francia, Visto y Oído por sus Contemporáneos” (*) publicado por EUDEBA en la Colección “Iberoamérica en la Historia” dirigida por Ramos por disposición de Arturo Jauretche que presidía la editorial universitaria. En 1976, inmediatamente después del golpe cívico-militar, el interventor Luis Pan, dirigente nacional del Partido Socialista ordenó desarmar cada uno de los títulos, guillotinar los prólogos de Ramos y volver a encuadernarlos. Ésta acción se realizó en nombre de las “libertades públicas” que siguen emocionando a nuevos “amantes de la libertad y la república” que se dicen alarmados por la vigencia del populismo

“Los partidarios de la psiquiatría histórica lo habían considerado un objeto digno de estudio. Qué hermoso tipo de neurótico, pensaba el doctor José María Ramos Mejía en la década del noventa, al examinar con su lupa positivista al Supremo Dictador. Ya Thomás Carlyle le había consagrado un libro famoso e insignificante. Para un inglés del siglo XIX todos los latinoamericanos, y en particular sus enigmáticos dictadores, eran seres que vivían en estado de naturaleza. Había que estudiarlos para servir a la ciencia. Hasta Roberto Cunninghame Graham, que era un criollazo  enamorado de nuestra llanura, incurrió en la debilidad de escribir otro libro sobre José Gaspar de Francia. Excusará el lector la arrogancia de citarme a mí mismo: ¡Triste destino el de América Latina! Grandes espíritus que entendían el mundo moderno, como el viejo Cunninghame, que fue socialista, partidario de la independencia de Irlanda, y que siendo de origen noble se hizo abrir la cabeza en Trafalgar Square por defender a los obreros, en relación con la América española  solo amaba sus caballos, sus pampas y su paisaje. Sólo la amaba como naturaleza pero no podía entenderla como sociedad. Otros ingleses menos artistas que él habían hecho lo posible para que la América mutilada fuera indescifrable.

El propio Bolívar se irritaba contra el doctor Francia (y con razón) por la obstinación con que el dictador del Paraguay se oponía a toda intervención extraña en el Paraguay y a toda participación paraguaya fuera de su territorio. Esa fortaleza amurallada del “Paraguay independiente”, como se llamaría luego el periódico de los López, herederos de la República del Supremo Dictador, era algo monstruoso y al mismo tiempo algo digno de admiración. La colección de apasionantes documentos de la época de Francia, laboriosamente reunidos y seleccionados por el doctor José Antonio Vázquez, nos aproximará hacia una de las figuras más notables de la historia hispanoamericana”

“En esta breve nota sólo recordaremos que la “misantropía” del Supremo  Dictador era la personificación psicológica de un hecho polìtico que ni Francia ni el Paraguay habían buscado. Los intereses de la burguesía porteña de Buenos Aires le dictaban su conducta: abandonar a su suerte el destino de la Patria Grande que habían concebido Artigas, San Martín y Bolívar. Solo aspiraba a conservar la hegemonía de la Aduana y monopolizar el tráfico del comercio internacional  en manos de Buenos Aires. La gran  provincia había usurpado los derechos de las restantes del Virreinato al desaparecer el Rey de España (…) De ese modo es posible explicarse, sin historiadores ingleses ni psiquiatras criollos, la personalidad política del doctor Francia”

(*) EUDEBA, 420 páginas, 3000 ejemplares, 1975

2 de octubre de 2020

 Facebook “Con la Fuerza de sus ideas. Jorge Abelardo Ramos”

Comentarios