La valla

Por Javier Castejón Médico escritor. Profesor de la Universidad de Granada (España). Cooperante en varios países
martes, 27 de octubre de 2020 · 12:02

Reflexión sobre el derecho a la libre circulación entre los países, huyendo de la miseria y la persecución, a propósito de la sentencia de 13 de febrero de 2020 del Tribunal Europeo de los ¿Derechos Humanos?

En 1932 se publicó la novela de Aldous Huxley, en que éste describe Un mundo feliz en un futuro hipotético de la Humanidad, en el que el desarrollo compulsivo de la eficiencia y la estabilidad junto con los avances tecnológicos creaban  una “benéfica tiranía de la Utopía”. Nadie imaginaba entonces que estaba profetizando (a mi juicio) cómo se distribuiría esta Humanidad (sus dos grupos básicos, esto es, ricos y pobres) en los albores del siglo XXI, en los que comenzarían a elevarse “vallas y alambradas” para separar a unos de unos. En el libro, eran ”salvajes” aquellos que vivían mas allá de las vallas; aquellos que, puesto que constituían un peligro para el mundo “civilizado”, jamás debían transgredir la “frontera”.

Siempre hubo separación entre ricos y pobres. Estos últimos, inmersos en la incultura, la necesidad material e incluso el hambre, sospechosamente incapaces de no dominar sus pasiones y necesidades (tal vez las mismas que las de los ricos: comer, beber, amar y vivir en la esperanza), constituían un peligro para la estabilidad de la sociedad. Por ello, debe recluírseles mas allá de las vallas ¿Dónde soñaría Aldous Huxley esta escena sino viajando con su mente al futuro de hoy?.

Ahora, un tribunal (irónicamente conocido como Tribunal de Derechos Humanos) ubicado en el bando de los “no salvajes” (los de vida ordenada, comida diaria y esperanza en sus agendas) dice que los salvajes se organizan en hordas para eludir a los agentes de la ley, que los salvajes no pretenden sino subvertir el orden (quién ideó ese orden que solo existe más acá de la valla?) para obtener el beneficio del asilo que pretenden.

Ignoro si los fundamentos del Derecho tienen alguna conexión con la realidad social o solo emergen de la necesidad del “orden compulsivo” (“imperio de la ley” le llaman algunos) que precisa la “benéfica tiranía de Utopía” (como decía Huxley).

Debiéramos preguntar a los ponentes o teóricos del Tribunal “llamado de Derechos Humanos” qué derechos y de quién defiende, y si el momento de la aplicación de la justicia debe tener lugar cuando el “salvaje” intenta saltar la valla o tal vez mucho antes, cuando viene desde su infancia sufriendo hambre, y sobre todo, desesperanza (que es a fin de cuentas lo que le ha empujado a la base de la valla).

Y pregunto esto del “momento de aplicación” de la justicia, porque es evidente que el hambre y la desesperanza a que hago referencia, y que constituyen la causa real de “intento de salto a la valla” se originaron años antes y, lo que es también evidente, a causa de la explotación que el mundo de más acá de la valla ejerce sobre los salvajes del otro lado.

Ese fue el momento en que germinó la injusticia, el instante que comenzó a impulsar la voluntad del salvaje hacia la valla que le separaba del mundo estructurado y esperanzado de este lado. Ningún tribunal dijo nada entonces. ¿Por qué argumentar ahora que se unen en hordas para violentar el orden?. ¿O acaso los de este lado no están mejor organizados para que ellos sigan allá explotados y maniatados, pobres y salvajes, a efectos de que nosotros disfrutemos de seguridad alimentaria y esperanza empaquetada?.

La pregunta sigue en el aire. ¿Dónde y cuando se fundamenta el Derecho?. ¿En la infancia negra de millones de negros que antes o después alcanzarán la valla, en cuyo caso no serían culpables de esa conducta que solo podría ser responsabilidad de los millones de blancos que queremos para nuestros niños una infancia blanca? ¿O quizá solo deba leerse el momento en que se organizan como hordas para intentar engañar a un puñado de policías que se enfrentan heroicamente al hambre de siglos, actuando más como guardaespaldas de los gangsters de Europa que como agentes de la Justicia?. De la Justicia con mayúscula.

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