Según la numerología, estos son los cambios para el 2021

domingo, 27 de diciembre de 2020 · 10:33

El anual 2021 se llama "El Labrador" y Pitágoras lo entiende como un número 23/5 (20/21: 2+0/2+1: 2/3: 2+3: 23/5) por la técnica que utiliza para sumar sus partes. El axioma que lo recorre propone lo siguiente: "Es la mente concreta aplicada al comercio y al trabajo. La consciencia práctica que permite resolver los problemas entre el hombre y el mundo. Indica la propia realización. El conocimiento basado en la experiencia. Cambio que dará sus frutos."

El año 2021, construido por un 20 y un 21, propone resurgir de las cenizas. El número 20, llamado "La Resurrección", es donde el Ave Fénix levanta vuelo dejando atrás situaciones físicas o mentales que estaban paralizadas. De esta manera se propone generar nuevas acciones gestando cambios, superación y desarrollo.

El 20/2, al contener una frecuencia 2, nos propone trabajar la nueva mirada integral, sin polaridades ni ambivalencias, pudiendo comprender de esta manera la totalidad de la experiencias.

Luego se activa el número 21 que se llama "La Transmutación" y nos invita a revelarnos en un nuevo orden para construir nuestras propias ideas sin contaminación externa, y movernos hacia lo que realmente queremos ser.

Somos quienes vamos a manejar nuestros propios destinos. Habrá victorias y disfrute, y sobre todo autorrealización. La frecuencia 21 nos dice que para construir una nueva estructura es necesario liberar la vieja y edificar desde el punto 0. El miedo no es bienvenido en la frecuencia 21/3, puesto que el 3 siempre invita a la autoexpresión y expansión.

Con respecto a la Argentina, se produce una conjunción del anual 38/11/2 -que tenemos hasta el 9 de julio- junto con el 23/5 mundial.

Habrá que comprender como país que las ambivalencias y los dobles discursos en cuestiones morales y de valores comunitarios no se podrán sostener. La maestría del número maestro 11 nos hará trabajar la matriz emocional, pudiendo mejorar la autoestima colectiva para generar una nueva forma de manifestación.

Este no será un año donde los argentinos puedan soportar un "haz lo que yo digo pero no lo que yo hago". La política tendrá que ser más transparente si no quiere que la frecuencia del anual 5 se ponga rebelde.

Las polaridades del anual argentino número 2, donde se acrecientan las diferencias socioculturales, deberán encontrar y crear cambios inexorables en la manera de pensarnos, pues venimos construyendo de manera errática la realidad que vivimos como país.

Nuestro país en frecuencia 7

Si sumamos el anual 2 de Argentina, más el anual 5 del mundo, nos quedamos con un número 7. Esta frecuencia pide discernimiento a medida que vamos avanzando en nuestros caminos. Por lo general, el 7 suele montar sobre castillos de cristal y de manera egoica los procesos creativos, generando resultados muy disruptivos.

Nuestro país ya en su ADN numérico trae "de fábrica" mucho 7, lo cual causa altibajos permanentes en su camino.

Por eso es muy importante que corramos velos y veamos con criterio las decisiones que vamos tomando a lo largo del año. Paso a paso, contemplando los resultados para poner el siguiente clavo. De lo contrario la parte ilusoria del número 7 hará que lo que construyamos se vuelva a caer.

Este año 2021 que atravesará el planeta no será una panacea, de hecho los procesos de reestructuración colectiva no han terminado. Pero si habrá una gran oportunidad de cambios radicales que se verán coronados en el 2022, cuando la nueva siembra comience a dar frutos. /Clarín

Por la numeróloga Julieta Rutenberg. En Instagram, @julirute.

Comentarios