Reflexión sobre la efeméride de hoy y la  Pandemia

domingo, 6 de diciembre de 2020 · 20:26

Por: Carlos Alfredo Matallana Martínez

(Abogado. Magíster en Relaciones Internacionales. Investigador de la Conciencia)

www.carlosalfredomatallana.com

 

 

Hoy es día de San Nicolás, (Nikolaus), nombre masculino de origen griego: Nikos (victoria en la batalla) y Laus (pueblo), que anuncia la Natividad. Los países nórdicos fueron los primeros en comenzar a celebrarlo en el siglo XVI, y en Francia  posteriormente, se transformó en la tradición de Noël con el mismo significado. 

 

Después de la reforma protestante, ésta celebración se generalizó el 25 de diciembre, fecha que en el calendario de diversas culturas se festeja el Nacimiento de Jesús, símbolo para muchas personas de alegría y de la comprensión de su ser multidimensional y de el regocijo de experimentar la integridad.

 

Pero, ¿qué significa esta Epifanía o manifestación en el año 2020 desde hoy 6 de diciembre y hasta la Adoración de los Reyes Magos el próximo 6 de enero de 2021? El fin de las mentiras y con ellas, tanto  la desaparición de las creencias, así como la terminación de la dualidad. En una frase, el gozo del reino de la verdad. Es bien sencillo de explicar: Sin dualidad, ¿cuáles creencias?.  Y sin creencias, ¿cuáles mentiras?. En síntesis, sin mente o memoria subconsciente, solo con el  corazón y con la realidad de que todos somos uno.

 

De manera que preparémonos para desmontar los miedos y con ellos la idea de separación de la Fuente Original. ¿para qué más religión y dogmas?, y, ¿para qué más política, y paradigmas contradictorios?  y, con ambas ¿Cuál educación?, ¿la que manipula las emociones y no permite expresarlas abiertamente?, y, ¿qué tipo de economía?, ¿la que desenfoca la racionalidad y genera escasez y desigualdad?. 

 

La verdadera enfermedad que nos aqueja es entender el mundo fragmentado entre el bien y el mal, y esperando el desenlace de la muerte, con el premio del paraíso para los buenos y el castigo del infierno para los malos.

 

La vida es el camino y la verdad. Quienes la viven sin encerrarse en sus condicionamientos y apegos la planifican y quienes la guardan para supuestamente cuidarla, la detienen, la esterilizan y la apagan. ¿Se puede entonces ocultar o esconder la Luz? Nuestra única tarea, si cabe ese sustantivo, es hacer brillar la existencia desde la calidez de la entrega. 

 

Quien da recibe y quien se vuelve avaro todo lo pierde. Nos corresponde el tiempo de la autoevaluación, para saber si nuestra conciencia está despierta o darnos cuenta que aún es necesario comprometernos más con ella. !!!Feliz paso a la Nueva Era!!!.

 

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