Se ponen de moda los "elegantes" en África

miércoles, 13 de mayo de 2020 · 16:30

En plena pandemia, en el corazón del África, los integrantes de la Sape, -abreviatura basada en la frase Société des Ambianceurs et des Personnes Élégantes; literalmente "Sociedad de 'Ambientadores' y Personas Elegantes"- son quienes ponen color y en el Congo se apoderaron de las calles.

Hace pocos días, el poeta cordobés Leandro Calle los recordó en sus redes sociales. Sape es una subcultura centrada en las ciudades de Kinshasa y Brazzaville en la República Democrática del Congo y República de Congo respectivamente.

Un seguidor de La Sape es conocido como sapeur. El movimiento encarna la elegancia en estilo y maneras de los dandis de sus predecesores coloniales.

Cabe recordar, que, en el periodo del colonialismo en África, y en particular a Brazzaville y Kinshasa, la misión francesa para civilizar los “bárbaros” y “desnudos” africanos traían ropa de segunda mano de Europa como herramienta de cambio para obtener la lealtad de los jefes. Brazzaville pronto se convirtió en el “área residencial más favorecida para blancos y el asiento de gobierno colonial.”

Hacia el fin del siglo XIX sus “houseboys” (domésticos) eran los primeros en abrazar la modernidad europea porque les daban ropa en vez de dinero como compensación por su trabajo. La élite congoleña no sólo incluía a los domésticos, sino también quienes ocupaban las posiciones más bajas como empleados en oficinas coloniales y otros sitios.

Camille Diata estuvo a la cabeza del movimiento sapologista en Brazzaville en los 30, y tuvo una profunda influencia en Francia.

Fue parte de L'Amicale, "un movimiento anticolonial semi organizado" formado en París en 1926 por el imaginativo revolucionario congoleño André Marsoua. La organización principalmente ayudaba a los africanos recién llegados a la capital francesa a instalarse en la ciudad, porque no eran realmente bienvenidos y se enfrentaban a la prisión y la deportación.

A la muerte de Matsoua en 1942 sus desarrollos políticos fueron "secuestrados" por la élite intelectual congoleña. Ellos no sólo aceptaron su sentido de la moda sino también sus opiniones anti-coloniales.

Este movimiento se convirtió en un movimiento étnico Bakongo y Balari caracterizado por un potente simbolismo político e ideológico que se manifestará en la era post-colonial.

Hoy, ambos países sumidos en la confusión, la Sapología, con su exuberante extravagancia puede servir como la luz para que los jóvenes marginados congoleños sigan el camino desde el estatus de Tercer Mundo hasta el de modernos cosmopolitas y afrontar su abandono social.”

En una entrevista con David M. Ewalt, Henry Jenkins, teórico de medios de comunicación, describió al cosmopolita tradicional como alguien que huye de la órbita de su propia cultura parroquial a través de la alta cultura y la absorción de los valores sujetos a esa cultura. Esto incluye lujos como ópera, ballet, pinturas, etcétera.

Al contrario, el cosmopolita pop es el adolescente moderno. Utilizó América para ilustrar este punto a través de adolescentes de hoy en día quiénes aprenden, absorben, e interaccionan con varias facetas de culturas asiáticas como medios de huir de las limitaciones de cultura americana. Utilizan Internet y la tecnología para conectar con otras culturas. Las redes sociales son una fuerza hacia la globalización y él es esta alta conectividad que lleva que la globalización moderna crezca.

Sapeurs son mostrados en la película "35 Vacas y un Kalashnikov" (2014), dirigidos por Oswald von Richthofen.

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