Día de jardines de Infantes

Por la Prof. Nélida R. Sánchez (Jesús María)
jueves, 28 de mayo de 2020 · 00:00

Por Prof. Nélida  R. Sánchez

(Docente)

 

El 28 de mayo se celebra el día nacional de los Jardines de Infantes y de la maestra jardinera en honor a  Rosario Vera Peñaloza, maestra Riojana, quién en el año 1900 fundó el primer jardín de infantes en La Rioja, luego extendería su experiencia en Córdoba, Buenos Aires y Paraná.

Desde aquel primer jardín de infantes hasta hoy han  pasado muchos años, muchos modos de educar,  basados en diferentes paradigmas, en diferentes miradas acerca de la infancia. Me preguntaba si Rosario Vera se habría imaginado el momento actual, la necesidad de transformar los modos de educar en función del aislamiento social y obligatorio. Habrá imaginado el rol del docente mediado por las nuevas tecnologías, haciendo malabares para editar videos, organizando propuestas interesantes, llevando la creatividad al máximo para contagiar el deseo de aprender a sus alumnos, tratando de escuchar, contener y acompañar a familias enteras que atraviesan situaciones de vida tan diversas como complejas. Acercando canciones, narraciones, poniendo en contacto con la literatura, la música y el arte para potenciar las posibilidades de cada niño o niña, o simplemente para contagiarles el entusiasmo y la alegría, propias de ésta etapa de la vida. Promoviendo encuentros por video llamadas o reuniones en diferentes plataformas digitales, en las que el contacto va más allá de lo presencial. Y así reconocernos en lo común en aquello que aglutina, que nos une, que nos otorga identidad, que nos hace sentir partes de una comunidad educativa, que hoy a la distancia se extraña.

Es éste un momento especial para homenajear a todas las maestras jardineras que ponen día a día  la mirada, el oído, la palabra, el gesto, el cuerpo, el conocimiento y la sensibilidad  para educar. Hoy más que nunca se valora y reconoce su rol por todo lo que hacen, por llegar hasta  pueblos o parajes  lejanos donde se hace difícil la comunicación por cuestiones técnicas que complican el acceso a internet, conozco a una docente rural que envía todas las semanas las actividades a dos de alumnos que quedaron varados en Bolivia antes de la pandemia. Con absoluta generosidad se preocupa por éstos como por todos sus alumnos, uno no puede dejar de emocionarse cuando dimensiona la entrega, el compromiso y dedicación.  Estoy convencida que nuestra función trasciende límites y fronteras porque no sólo se envían actividades sino que éste contacto permite encender una pequeña lucecita de esperanza en este momento de incertidumbre,  porque cada maestra sabe que hay un niño o niña que espera su saludo, su mensaje, su palabra, porque valora a ese contacto tan importante y necesario. No sé si Rosario Vera habrá imaginado los jardines de infantes cómo funcionan hoy pero seguramente se sentiría orgullosa de éstas docentes y de todas porque honran su nombre, honran ese ideal de educación inicial como espacio y tiempo de cuidado de la infancia, cuidado desde el conocimiento pero también desde la protección, ejercicio y garantía de derechos Éstas  maestras jardineras homenajeamos hoy, éstas que aún con más temores y dificultades  que sus alumnos apuestan día a día al maravilloso desafío de educar porque están convencidas que pueden transformar el mundo, que pueden torcer algunos destinos  con su acciones. A éstas maestras jardineras y a todas  Feliz día!!! 

 

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