El virus: La estrategia opresora

Por Gisella Chiappero
jueves, 16 de julio de 2020 · 19:52

Por  Gisella Chiappero

(Estudiante de la licenciatura en Sociología y Filosofía en la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Buenos Aires), políglota, profesora multidisciplinaria, músico multinstrumentista e investigadora constante de “las cuatro causas y el todo")

 

La emergencia mundial por la crisis del COVID-19 animó a grandes mentes filosóficas a elaborar análisis sobre la gestión de la pandemia y crear una voz que “pueda frenar el virus”. ¿Frenar –qué- virus? En esta línea pesimista, partiendo de dos artículos publicados por periódicos de “bandos distintos”, filósofos como Byung-Chul Han y Giorgio Agambem han sostenido hipotéticamente que, a partir de sus críticas, lejos de instaurar un cambio revolucionario, la crisis sanitaria global puede conducirnos a importar el modelo asiático de control social digital o un estado de excepción permanente normalizado por el miedo. Pensar en un futuro –de terror- nos lleva a preguntarnos: ¿cuál es el objetivo de las medidas de emergencia?¿la prensa ha acata o altera la opinión pública? ¿debemos cuestionar o fantasear con la idea de “normalidad”?

El 22 de marzo el surcoreano Byung-Chul Han (1) dio a conocer porqué el ciudadano asiático se siente “más seguro en su tierra”, y “el fracaso” administrativo europeo de la pandemia, posteriormente publicado y traducido por el diario español El País. Para el autor de La sociedad del cansancio, “el virus” representa una amenaza capitalista que debe ser intervenida según la superioridad del régimen policial chino que consiste en controlar activamente a las personas a través de biopolítica y psicopolítica digital, como la clave para combatir el enemigo. Desde Berlín, Han avala que el proceder social-colectivo del ciudadano chino (confucionismo) y la inexistencia de una conciencia crítica ante la vigilancia digital, hacen que la privacidad y la vulnerabilidad de datos no ofrezcan resistencia, y que ese irrestricto intercambio de datos entre los proveedores de Internet y de telefonía móvil con el gobierno son la llave para el control del virus. Mediante su postura asia-centrista, realiza una crítica al fracaso europeo y las medidas occidentales llevadas a cabo para combatir la pandemia como el cierre de fronteras, el poco uso de las mascarillas y los privilegios de insumos; el surcoreano deja en claro que el modelo chino de vigilancia y cruce de datos, -aplicado en occidente- se convertiría en terrorismo de estado. Así mismo, apuntar las características de utilización de métodos ilegítimos por parte de un gobierno orientados a producir miedo o terror en la población civil para alcanzar sus objetivos o fomentar comportamientos, representa un acercamiento a la concepción de “virus” del filósofo italiano Giorgio Aganbem (2), publicado el 5 de marzo en Rosario 12,sobre la desproporción entre las cifras científicas del Consejo Nacional de Investigaciones de Roma y la difusión pública de información por parte de los medios y el gobierno, sumando la restricción de libertades ciudadanas en diferentes ámbitos. De acuerdo a las posturas expuestas anteriormente, podemos observar binarsmos en torno a cómo se altera el concepto de “libertad”. Es decir, si la vulnerabilidad de la privacidad e identidad propia es asentida y el proceder cívico adhiere a las políticas gubernamentales no es necesario manipular medios e información, ni inducir pánico, ni alejarnos de la realidad, ¡hasta podemos sentirnos seguros en nuestro propio país y recibir incentivos extras como los ciudadanos chinos! Claro, como hipotetiza Han, occidente necesita “mano dura” , aprender “ponerse un barbijo” y a comportarse como un asiático para poder ser “libre”. Ese es el objeto de la invención de una pandemia para aplicar el terrorismo y miedo que describe el filósofo italiano en la prensa independiente. Es labor de la prensa hegemónica difundir la fantasía de “normalidad” para instaurar “un cambio revolucionario” y a través de las medidas de “emergencia” controlar las masas a favor de un plan adoctrinador y alienador superior. A partir de párrafo anterior, será necesario cuestionar la veracidad de la pandemia y sus cifras, como también preguntarse a qué “virus superior” se enfrenta la sociedad mundial; ese que azota las masas, que controla en la cotidianeidad individual, que manipula las causas y justifica los medios, o aquél que afecta a un número “manoseado” e incierto de sistemas inmunológicos/respiratorios con posibilidad de tratamiento y comprobable recuperación.

 

(1)Han, Byung-Chul (2020) la emergencia viral y el mundo del mañana, El País, 22 marzo de 2020

(2) Agamben, Giorgio (2020) la Invención de una Pandemia(*), Rosario 12 - Página 12, 05 de marzo de 2020 (Publicado originalmente en Quodlibet.it Ficción de la razón. 26/02/2020)

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