La piedra de la ventana en El Pantanillo

Por Luis Hernán López (Escritor y periodista)
jueves, 30 de julio de 2020 · 18:22

Por Luis Hernán López

(Texto y fotografías)

 

Apenas se cruza el arroyo Las Catitas en su mínima expresión, un hilo finito de agua en épocas de sequía, el viejo camino a Cabalango te espera con miles de sorpresas que alimentan el asombro. Atravesar el barrio Carlos Paz Sierras parece que el aire es otro, con más ozono, con un paisaje que te descubre, que te envuelve en silencio. 

Avanzar por el camino es toparse con peñones y curvas que dan sanciones diversas y sorprendentes. A tal punto, que te hace pensar que hay diferentes silencios, algunos hablan, cuentan historias de sueños perdidos que se han quedado desde la época de los Sábato.

En una de esas curvas, en un peñón temeroso y no tan grande está la ventana de El Pantanillo, que yo diría lo que afirma Pedro Jorge Solans en su libro El Pantanillo de Ernesto Sábato, "es la ventana del escritor". 

Según Solans, esa ventana inspiró al personaje de la novela El Túnel de Sábato, Juan Pablo Castel, y la pintó en ese cuadro que atrapó a la personaje María Iribarne y obsesionó al pintor. 

Me detuve frente a ella, saqué las fotografías que ilustra esta nota y vi por la ventana el paisaje de hoy, pero también me imaginé aquella cañada de Las Talas que habrá contemplado don Ernesto Sábato. ¿Habrá soñado con el mar, el genial autor de El Túnel, como sugiere Solans en su ensayo? No sé. Lo cierto es que te atrapa.

Solans escribió "El Túnel escapa al burdo encasillamiento de novela policial u otra clasificación. Los problemas metafísicos encarados de una forma original y personalista hacen que esta obra psicológica surja de la frontera oscura de un hombre, a la cual hemos tratado de aproximarnos por uno de los tantos senderos que nos propone el autor como ingreso a la inmensitura agobiante y tempestuosa del mar que se veía desde una ventana, la misma que creyó compartir con ese fantasma llamado María Iribarne en El Pantanillo, cuando veía la cañada de Los Talas desde la piedra de la ventana."

En medio del paisaje y metros más allá se erige señorial la villa Santa Catalina donde fue morada de grandes artistas y construida por don Lorenzo Binimelis, y más aún acercándose a Cabalango, el ingreso al rancho La Tapera, el rancho de los Sábato.

  

 

Comentarios