Después de 96 años.

Condenan al Estado Nacional por la Masacre de Napalpí

martes, 15 de septiembre de 2020 · 19:50

La sobreviviente de Napalpí, Melitona Enrique con el libro Crímenes en Sangre de Pedro Solans en sus manos antes de morir.

 

Pasaron 96 años de la mayor matanza de pueblos originarios en el siglo XX en la Argentina y 16 años que duró la tramitación de un juicio inédito en América Latina.

La Cámara Federal de Apelaciones de Resistencia, Chaco,  en un pormenorizado y destacado fallo del 14 de septiembre del año 2020, por unanimidad, con la firma de las Magistradas María D. Denogens (Juez de 1º voto) y Rocío Alcalá (Juez de 2º voto), hicieron lugar a la acción resarcitoria condenando al Estado Nacional Argentino a pagar la suma de $ 375.930.000 por el Genocidio de Pueblo Originario Toba Qom acaecido el 19 de julio del año 1924 y días posteriores, que se conoce históricamente como la “Masacre de Napalpí” donde fueron ultimados más de 1.000 niños, ancianos, mujeres y hombres.

 La demanda “Asociación Comunitaria La Matanza c/ Estado Nacional Argentino, fue iniciada en el año 2.004 por el Dr. Carlos A. Díaz, autor de la obra “La imprescriptibilidad penal y resarcitoria de los crímenes de lesa humanidad” y los abogados Mónica M. Echevarría, David H. Parras y Julio C. García.

A su presentación no existían antecedentes en América Latina de un caso judicial por crímenes de lesa humanidad de un Pueblo Indígena perpetrado a principios del siglo pasado. Tampoco se había expedido la Corte Suprema de Justicia Argentina sobre la imprescriptibilidad de los Crímenes de Lesa Humanidad, quien lo hace un año después, en el año 2.005.

-El éxito jurídico fue el resultado de un trabajo en equipo que se mantuvo unido por 18 años – afirmó el Doctor Carlos A. Díaz que subrayó la experiencia y conocimiento  aportado por el Dr. Julio C. García con quien fue co actor en la causa de Rincón Bomba; el invalorable el apoyo del entonces dirigente indígena Hermenegildo López, entonces presidente del Instituto del Aborigen Chaqueño conjuntamente con quien presidia la Asociación Comunitaria La Matanza, Concepción Notagay, descendientes de los sobrevivientes que pudieron escapar de los fusilamientos de la entonces Policía Nacional de Territorios. Ellos comprendieron la importancia de acudir al poder judicial en busca del reconocimiento de la verdad negada por la historiografía académica.

En la reconstrucción de los hechos fueron invalorables los estudios del historiador y escritor Vidal Mario, quien también actuó como Perito Histórico en el juicio. La búsqueda de documentación por los abogados fue realizada durante dos años anteriores a la presentación en el Juzgado Federal Nº 1 de Resistencia y contó con la colaboración de los bibliotecarios de la Biblioteca del Congreso de la Nación Argentina que posibilitaron el hallazgo de la transcripción taquigráfica de la denuncia de la barbarie en el recinto en el segundo semestre del año 1.924, realizada por el Diputado Nacional Francisco Pérez Leirós.

En la confirmación del lugar de la masacre, paraje “El Aguará” y descubrimiento de las tumbas comunes realizaron el trabajo de campo en el monte, durante cuatro años los Peritos Criminólogos Licenciados Máximo R. D. Ibañez y Rosa Edith Encina. El daño moral y espiritual que se replicó de generación en generación en el Pueblo Qom fue dimensionado, explicitado y cuantificado por la Perito Socióloga Licenciada Hilda Elena Díaz.

 

 

La causa se inclinó por la verdad cuando al libro La herida abierta de Vidal Mario se le sumaron en el 2007, los testimonios de la única sobreviviente viva que quedaba en El Aguará, MelItona Enrique. La anciana rompió el silencio frente al escritor y periodista Pedro Jorge Solans, director de El Diario, quien luego lo plasmaría en su mítico libro Crímenes en Sangre, donde se construye la voz de una víctima de la masacre y la voz de un víctimario.

También forma parte de la bibliografía que sustenta el fallo histórico el libro Zaid, de uno de los abogados tenaces que tuvo la demanda, Carlos A. Díaz.

           

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