Letraheridos en Granada

Enviado especial Santiago Solans para Diario Carlos Paz
domingo, 10 de octubre de 2021 · 10:19

La Feria del Libro de Granada ha sido escenario de la presentación de la Primera Antología de Letraheridos del Hospital “Virgen de las Nieves”. Esta antología de poemas y relatos constituye la muestra de la creación literaria de un colectivo de autores cuyo nexo común es su vinculación al hospital granadino.

Así pues, en la tarde del 9 de octubre, en pleno apogeo de la Feria de Libro de Granada, bajo el rumor de la suave brisa que mece las hojas de los grandes árboles del Paseo del Salón, e inmersos en la magia de las primeras tardes otoñales, este grupo de autores que incluye tanto a poetas como a narradores, ha sido la estrella fugaz que iluminó los alrededores de la Biblioteca Municipal de la ciudad, donde se celebró el evento.

El acto fue abierto con la intervención de la directora gerente del Hospital, María Ángeles García Rescalvo, cuya institución ha patrocinado el nacimiento de esta primera Antología. Posteriormente, el propio coro del centro entonó maravillosas canciones bajo la dirección de Claudia Rodríguez y con el acompañamiento de la pianista Marta Higueras, tras el cual se pasó a la exposición sucinta del contenido del libro junto a la presentación de sus autores.

La primera intervención corrió a cargo de Javier Castejón, relator del grupo, que expuso una visión general de la Antología y su contenido, así como una breve semblanza del grupo literario. Como explicó el Dr. Castejón, este grupo, nacido en 2019, presenta una singladura corta pero intensa, y tal como se dijo allí, aglutina a escritores, ensayistas y poetas alrededor de la inspiración, creación e imaginación para ofrecer sus obras a la ciudad de Granada y al mundo entero.

Pudimos comprobar que estos escritores tienen mucho que decir al mundo y así parece a juzgar por lo que después presentaron, pues tras la intervención de Javier Castejón, tomaron la palabra sendos escritores de relatos que sintetizaron la semblanza y obra de los narradores del grupo.

Francisco Luque, que disertó sobre el libro presentado, comenzó hablando de Mercedes Muñoz Becerra, autora que empezó su andadura literaria en el mundo de la poesía, ganando su primer certamen en 1985 con “Soneto a un poeta enamorado”, para después decidirse por la narrativa cuando en 1986 con su obra “Soy invisible” la vuelven a premiar. Tras esta continuarán muchas otras obras como “11 de diciembre” y “Cuatro jinetes del apocalipsis” entre otras. Se trata de una escritora de enorme contenido lírico que explora y navega las profundidades más abisales de los sentimientos humanos, como lo demuestra su obra “El bombón de los remedio”, que fue premio de narrativa de la ciudad de Ogijares en 2009, y de la que ella misma afirma que se trata de una historia de encuentros y desencuentros, de la vida y la muerte. En suma, un viaje al interior de uno mismo, de una vida vivida como quieren que la vivas y no como realmente quieres vivir.

Posteriormente nos presentó obra y semblanza de Fernando Mesquida Garrido, el cual remonta a la infancia sus primeros relatos, como “Una odisea en el mar” inspirada en Julio Verne y Charles Dickens. Muchos de tales relatos han sido publicados en medios periodísticos e incluso ha sido protagonistas de portales radiofónicos numerosas ocasiones. Luque destacó sus “Luces de Bengala”, publicado en 2014, que recoge las experiencias de un voluntario en Calcuta. Esta narración nos desvela la vida cotidiana en otro mundo y otra cultura, a los que el autor nos acerca mediante un discurso directo y conmovedor.

Luque nos habla también de Javier Castejón, un tercer escritor narrativo, del que destaca la diversidad de formas literarias que ha explorado con su pluma, gestando desde ensayos sobre la profesión médica, como es su “Amenaza a la vocación Médica”, hasta obras de ficción histórica como es su “Origen del terror” acerca de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Pero tal vez su persona literaria quede más definida por la novela autobiográfica “ Las tres puertas – Historia mágica de un viaje interior” - que rememora sus andanzas como médico cooperante por una gran diversidad de países tercermundistas. El llama así a su relato que narra en primera persona, porque, según nos cuenta, abrió la primera puerta, que fue la Puerta del desierto, cuando comienza sus trabajos de cooperante en los campamentos de refugiados saharaui, en pleno desierto de Argelia, para posteriormente abrir la que él llama la Puerta negra, a través de la cual accede al África negra en países como Camerún o Malawi. Pero la experiencia que el describe como de mayor impacto en su persona fue su expedición a Puerto Príncipe cuando en 2010, un terrible terremoto asoló aquella ciudad y muy has regiones aledañas del país haitiano, provocando 1 millón de damnificados y cientos de miles de muertos. A esta tercera la denominó Puerta del infierno. En fin, un libro para leerlo detenidamente e introducirse en el corazón de un cirujano al tiempo que éste introduce sus manos y su espíritu en los cuerpos de aquellos miles de damnificados.

Posteriormente tomó la palabra Fernando Mesquida, quien nos abrió a la comprensión de los perfiles y obras de tres de sus compañeros, cuales son Antonio Tapia, Piedad Santiago, Francisco Luque y Manuel Gálvez. De Antonio Tapia, destacó su faceta de escritor de relatos cortos publicados en páginas webs de contenido cultural, pero sobre todo su novela publicada en 2016, “ Los gatos de Estambul” que es una creación que se adscribe al género de novela negra. En ella, el protagonista, un abogado mallorquín, antiguo diplomático y jugador empedernido, narra la sórdida historia que por necesidades económicas le lleva al norte de África como testaferro de un constructor isleño nada menos que en plena revoluciónn de la “primavera árabe”, con lo que las aventuras y emociones fuertes están aseguradas. Se trata de una obra que combina con pericia la intriga propia de la novela negra, con descripciones pormenorizadas del “modus operandi” de esta nueva hampa de nuestros días y que se mueven como pez en el agua entre sus queridísimos paraísos fiscales y sociedades offshore, y que, como día a día nos muestran los medios de comunicación, tanta polvareda levanta en el mundo “político” y “empresarial”, así como, por otro lado las delicias de los libros de viajes y aventuras, trasladándonos sin movernos del sillón a la belleza y el romanticismo de paisajes exóticos y a deambular con singular viveza por las calles de emblemáticas ciudades como Túnez, El Cairo o Estambul, lugar donde se completa el círculo.

Por su parte, Piedad Santiago es autora de dos novelas “Cuando habla el alma” y “Ese culo me suena”. Fernando destaca este último relato “Ese culo me suena “ del que la propia autora afirma que la risa nos hace más humanos y la verdad a veces se viste de crítica ácida o de tierna ironía, cuando nos desnudamos por encima de nuestras posibilidades estéticas y cuando ponemos en tela de juicio nuestras rutinas sociales. Estas son algunas de las claves de la crónica satírica de un veraneo familiar en una playa nudista andaluza, narrada por esta mujer singular que se ve envuelta cada día en un suceso diferente, a cual más tragicómico. Un relato fresco y divertido para leer con mente y sonrisa abiertas.

Francisco Luque desarrolla relatos largos y cortos, que van desde la ficción histórica, como su novela sobre el faraón “Akenatón”, “El hombre que se creyó hijo del sol naciente”, hasta creaciones de misterios con tintes cómicos, como “Archivos Inexplicables”. Pero recientemente, como todo autor creativo nos sorprende con una obra histórica de semblanza lírica como es “ El largo domingo santo”, una historia real de la postguerra española, en la que narra la vida en el Hospicio de Santo Domingo, situado en el corazón del barrio de la Magdalena en la ciudad de Jaén, retratada como solo un niño y buen escritor podían hacerlo. A través de la mirada de Carlos, el personaje principal, nos adentramos en una historia que nos conmueve profundamente en algunos de sus pasajes más descarnados, aunque el autor haya evitado de manera consciente el recurso a la lágrima fácil. A los nueve años la infancia es todavía el refugio de los sueños y buenos sentimientos, aunque también puede serlo de las más atroces crueldades, encarnadas en la figura de Pedro el personaje antagonista, con el que Carlos mantiene una relación ambivalente en la que finalmente se abre paso una entrañable amistad.

El último narrador comentado por Mesquida, es Manuel Gálvez, del que afirma que años atrás nos tenía acostumbrados a escritos de comunicación en salud, cuando animado de una enorme espíritu pedagógico, intentaba divulgar aspectos del ejercicio profesional de gran interés social y antropológico. De enorme éxito fue su obra “ ¡Vive! reflexiones de un médico de familia", que, como el mismo dice, es una invitación a vivir. A vivir sin miedo, conscientes de que el valor de la vida no se debe medir solo en años. En él resume las vivencias, lecturas y experiencias de un médico de familia que ha tenido la suerte de atender innumerables consultas en diferentes entornos. Recientemente nos ha sorprendido con su obra expuesta en esta misma feria, “ Enamorado”, de perfil distinto a las anteriores, pues en ésta abandona la trayectoria medicopedagógica y elabora una trama articulada en torno al erotismo, al amor romántico y pasional, a la amistad, la admiración mutua, los poemas en ladino y al ajedrez. Todo ello salpicado de pasajes ocasionalmente delirantes y humor a bocajarro; así como hondas reflexiones sobre la existencia. Como el mismo afirma, desde el trenzado de palabras y expresiones elegidas, cuidadas y cultas, el autor persigue —y espera haber conseguido— hacer del lenguaje, de su disfrute, el verdadero protagonista de esta novela.

Tras la descripción y semblanza de los narradores, tomó la palabra Antonio Tapia que nos presentó a los poetas de quienes dijo se sentía muy cercano, por lazos no solo literarios sino de profunda amistad, que es uno de los baluartes y la insignia del grupo.

La primera poeta presentada fue Mercedes Rodríguez del Castillo. En el campo literario ha publicado dos libros: "Cartas a Fernando" y "Los amores robados", además de numerosos

relatos y poemas. Ella es para nosotros –dijo- la musa (en el sentido más griego de la palabra) que aglutina nuestro aun joven grupo (no ha cumplido 2 años) Su poesía destila elegancia, una luz brillante de jardines en verano, o a veces una luz apagada de invierno. Y color, siempre color (el color de las palabras, como ella diría) en las que nunca faltará el azul. Seguidamente presentó a Casilda Jáspez, con quien tuvo la suerte de trabajar durante muchos años. Casilda ha publicado un poemario y actualmente está preparando su segundo libro, que también es de poemas. Son poemas, íntimos, delicados y a veces melancólicos, que dan a veces la impresión de pedir a gritos una guitarra acústica para marcarles el compás. Son poemas que de mayores querrían ser canciones y que algunos ya lo han conseguido. No es la primera vez que se dice de alguien que no necesita presentación porque es un impresentable. Es el caso de Manuel Peña que presenta numerosos antecedentes, como ser miembro del Ateneo de Granada, Grupo LETRAHERIDOS y Centro Artístico, Literario y Científico de Granada. Ha publicado dos poemarios y una recopilación de aforismos propios. Tapias dijo que había que tener cuidado con él, porque sus poemas saben colarse con habilidad hasta el rincón donde duermen las emociones. En fin, ya advertí que era peligroso.

Antonio Tapias quiso hacer una mención especial a otro poeta: Fernando Jaén Águila, que también está incluido en esta Antología,y que leyó la introducción de la emocionante elegía dedicada a D. Luis Hernández, médico y maestro, víctima del coronavirus, poema incluido en “ La palabra del Ciervo” que se presentó en esta misma feria y ha alcanzado un gran éxito. Mencionó además a los dos nuevos miembros del grupo que se sumaron tras la publicación de la Antología: Manuela Padial y José Tomás Liñan, ambos narradores y, este último, también poeta.

Cerró la parte literaria de los “Letraheridos hospitalarios”, José Mª Cotarelo Asturias, “Chema” de quien dijo que era poeta desde que nació, porque lo que hace se lleva en la sangre, en el ADN. Está la vida ahí, en sus poemas, envuelta entre el humo de los recuerdos y los sentimientos, cobijada en la demoledora precisión de sus palabras cuando declama como sólo él sabe hacer.

No tendríamos tiempo –dijo- de enumerar sus reconocimientos ni sus obras publicadas, alguna de ellas traducidas a varios idiomas. Sus poemas han sido musicados por cantautores de ambas orillas.

Además de poeta, es articulista y dramaturgo. Su obra “El sueño de Federico” ha sido estrenada en España, Villa Carlos Paz, (Córdoba, Argentina) y Uruguay.

Ha recibido varios premios entre los que cabe destacar el premio nacional “Clara Campoamor” por la igualdad entre hombres y mujeres, el Premio” Carlos de honor” por su trayectoria artística y este mismo año 2021 el premio lorquiano “5 a las 5” que otorgó el Ayuntamiento de Fuente Vaqueros con motivo del 123 año del nacimiento de FGL.

Próximamente nos va a presentar su último poemario que recoge algunos poemas premiados con el “5 a las 5”: “En algún lugar de las palabras” editado por Corprens en Argentina.

Cotarelo en su introducción agradeció al público asistente y dijo sentirse feliz y honrado de pertenecer a esta familia de literartos y quiso recordar a los tres miembros ausentes, Manuel Calleja, Piedad Santiago y Mercedes Muñoz, que por diversos motivos no pudieron asistir.

Al filo de la noche, cuando los árboles del Paseo del Salón, anexos a la Biblioteca Municipal de Granada, se sumergían en el silencio de la oscuridad y avanzaban las sombras nocturnas, comenzaron a adargarse las voces de los escritores, e irse lentas, como el murmullo del cercano río, hacia la mar.

Javier Castejón cerró el acto agradeciendo a los presentes su apoyo e invitándoles a conocer en profundidad esta Primera “Antología de Escritores del Hospital Virgen de las Nieves de Granada”.

Cuando ya la última luz de la Biblioteca se fue y la oscuridad invadió el recinto, quedaron flotando en la noche las palabras de los Letraheridos de Granada que allí se dieron a conocer a la ciudad y al mundo entero. El aire granadino se perfumó del profundo aroma de la amistad, el de las letras y de entrañable belleza de los momentos vividos. La estrella fugaz que iluminó el entorno, pasó de nuevo al caer la noche y resplandeció con el inusitado brillo del abrazo, la pasión y el reencuentro.

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