Sobre el poemario En algún lugar de las palabras de Chema Cotarelo

A modo de rosa de los vientos

Por  Fernando Mesquida Garrido (Especial desde Granada, España)
domingo, 7 de noviembre de 2021 · 14:43

Por  Fernando Mesquida Garrido
(Especial desde Granada, España)

 

En este nuevo poemario, José Mª Cotarelo se repliega en sí mismo, despojado del contacto sensorial con el mundo y también, aunque aquí con más esfuerzo, de la sentimentalidad, para ofrecernos el viaje hacia el corazón, hacia el centro del alma. El poeta se desvía de las rutas poéticas que hasta ahora han caracterizado su obra para ir a la búsqueda de sentidos, de significados de la poesía en el origen, la naturaleza de la creación, la identidad, la utopía y el mundo, la muerte y la trascendencia, el amor.  Hondas cuestiones de la existencia del hombre, hacia las que emprende un arriesgado viaje que no sabe dónde le llevará. Con la única certeza de la incertidumbre como compañera de viaje, sin saber si arribará a alguna tierra en la que encontrar  alivio para sus angustias y dudas existenciales o quizás algunos hallazgos en sus búsquedas.

En Huelva, en el marco del OCIb 2021, junto al presidente de la Asociación Cultural Iberoamericana, Jaime de Vicente Núñez.

 

A pesar de estas inciertas premisas, el poeta emprende la travesía con valentía, aunque sus pasos le lleven en no pocas ocasiones por una cuerda floja en la que será preciso mantener el equilibrio del funambulista para no precipitarse en el vacío. Las escogidas y depuradas palabras de nuestro poeta no parecen suficiente garantía para evitar la caída hacia espacios en los que la pregunta nos será devuelta en muchas ocasiones, multiplicada por otras.

El poeta se despoja de los condicionantes y fórmulas preestablecidas  en los trillados caminos del sentir poético, para de esta manera avanzar con paso más seguro y poder dar respuesta a grandes cuestiones de la vida, al sentido de la creación, el papel de la poesía en el mundo, la muerte, la propia identidad cobijada en la memoria o el olvido, con sus grandezas y miserias, el encuentro con uno mismo o el amor.

Desde un inicio que nos recuerda al vacío zen, se nos invita a un viaje iniciático desde el punto cero, para ir recalando en lo más profundo de la existencia, sin estridencias y renunciando a una directa sensorialidad, para así poder abrazar mejor las esencias que nos serán reveladas en una experiencia que nos sitúa en las fronteras de un nuevo resurgir, si somos capaces de no perder la confianza cuando nos topemos con la angustia de la nada. Porque en definitiva, este viaje no será muy diferente al de una “Noche oscura del Alma”, necesaria para después alcanzar nuevas cimas de clarividencia e iluminación.

El encuentro con la poesía, permite a nuestro vate hacer acopio de la sensibilidad suficiente para saber cuál es la nave más segura para el tránsito  hacia tierras ignotas en las que podrá encontrar valiosas especies o volver con las bodegas vacías. Ya los comienzos no son muy prometedores al sentirse el poeta escéptico y descreído al afirmar que han sido muchas las dudas e interrogaciones. Y es este sentir, la presencia de la duda, lo que acerca el poemario a una indagación más filosófica que poética, al apartarse de la sensación o el sentimiento, materias regias de la creación poética.

Sin embargo el discurso, aún próximo al pensamiento, no deja por ello de tener a la sensibilidad poética como brújula de los vientos en la travesía. Y ello no deja de ser uno de sus grandes méritos, al situarnos en la línea divisoria entre pensamiento y poesía. El discurso poético está siempre  más conectado a  la pulsión del inconsciente, antes que al raciocinio. Y es que acaso no le faltara la razón a Unamuno, al proclamar que había que sentir el pensamiento y pensar el sentimiento.

En su viaje a las profundidades del alma, el poeta abordará los grandes temas que constituyen sus entretelas. Cuestiones universales a través de los tiempos. Se trata del camino hacia el origen, hacia el punto cero de la identidad desde el que coger impulso para luego salir al mundo y entrever el poder utópico de la poesía, la inmanencia, la trascendencia, la muerte, la memoria y el olvido, el amor, el arte y la creación.

Emprender y concluir la lectura de este nuevo poemario nos llevará a tomar conciencia del a veces difícil equilibrio en que se mueve nuestra vida para encontrar sentidos y significados. Durante cientos de miles de años nuestros antepasados probablemente no necesitaron  hacerse preguntas o cuestionarse sobre la finalidad de la existencia hasta que brotó el símbolo y la palabra con sus luces y limitaciones.

Tocar fondo en las profundidades abisales del alma humana y desde allí iniciar un nuevo diálogo con el mundo, despojados de sus lastres y condicionantes cegadores y falsos espejismos, para poder ver con una claridad nunca antes presentida, es uno de los grandes aciertos, a nuestro juicio, de este poemario.

Cotarelo y su libro "En algún lugar las palabras" editado por la editora argentina radica en Villa Carlos Paz, Corprens

 

En el origen, sobre un destello de conciencia, emana la palabra y ésta, en el encuentro con el mundo, puede seguir dos sendas, la de la mentira y la impostura o la de la verdad y la poesía. Esta es la historia del segundo de los caminos, repleto de incertidumbres y preguntas sin respuesta, aunque no exento de algunos destellos sobre el mar de sargazos.

                                                                     

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