Miguel Caballero: Lorca basado en hechos reales

Especial- Redacción de El Diario de Carlos Paz
domingo, 19 de diciembre de 2021 · 00:26

(Redacción de El Diario de Carlos Paz)

Especial.

 

“Cuando yo era niño viví en un pueblecito muy callado y oloroso de la Vega de Granada. Todo lo que en él ocurría y todos sus sentires pasan hoy por mí, velados por la nostalgia de la niñez y por el tiempo. Yo quiero decir lo que sentía de su vida y de sus leyendas. Yo quiero expresar lo que pasó por mí a través de otro temperamento. Yo ansío referir las lejanas modulaciones de mi otro corazón. Esto que yo hago es puro sentimiento y vago recuerdo de mi alma de cristal…”

    “Mi pueblo”, Federico García Lorca

Hace breves días se presentó en Granada, “su Granada”  una nueva obra de Miguel Caballero, LORCA, BASADO EN HECHOS REALES, que continúa, la ya larga saga de investigación iniciada por este autor con LA VERDAD DEL ASESINATO DE GARCÍA LORCA, HISTORIA DE UNA FAMILIA, LORCA EN ÁFRICA, LAS TRECE ULTIMAS HORAS EN LA VIDA DE GARCÍA LORCA.  FRANCISCO GARCÍA LORCA Y EL VIAJE POR ESPAÑA Y EUROPA, EN BUSCA DE UNA LUZ EN LA OSCURIDAD.

 

La presentación corrió a cargo de nuestro colaborador el poeta, articulista y dramaturgo José Mª Cotarelo Asturias que hizo una semblanza del autor y desgranó parte del libro, al que prosiguió un interesantísimo debate entre el autor y el numeroso público asistente.

Cotarelo presentó a Miguel F. Caballero Pérez como oriundo de Sierra de Yeguas (Málaga) diciendo que es un investigador histórico perteneciente al Instituto de Estudios Históricos del Sur de Madrid, “Jiménez de Gregorio” del que fue socio fundador y primer secretario en 1999. Cronista oficial de Láchar (Granada) y miembro de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales. Ha publicado numerosos trabajos de investigación de las localidades del sur de la Comunidad de Madrid.

Y añadió: “De Miguel se pueden decir muchas cosas, pero hay una que, a mi modo de ver, es esencial en su faceta de escritor y es su rigurosidad en todo lo que escribe, ya que lo que trascriben las páginas de sus libros está sacado de la fuente misma de los documentos, de los cajones olvidados de los archivos y nos conforman (y hablamos ahora de este ejemplar) un Federico García Lorca que va más allá del mito, de la fantasía, del espíritu romanticón que algunos han creído ver en el genial escritor de Fuente Vaqueros y que en nada ayuda, más allá de configurar ciertas imágenes un tanto distorsionadas del mismo. Lo define también muy bien José Antonio Muñoz en el Ideal de hoy cuando escribe que “Miguel es un estudioso, uno de los más conspicuos investigadores de la vida y obra de García Lorca”. Por eso son absolutamente necesarios autores como Miguel Caballero, estudiosos profundos que son capaces de llevar al espejo de la página, la difícil agua clara de la verdad, aunque esta sea dolorosa y se enfrente a la numerosa rumorología que hay sobre Federico. Sus obras nos sitúan ante ese espejo de la realidad histórica que huye de la fábula fácil, de las leyendas que, a fuer de repetirlas, van de boca en boca deformando no solo ese fragmento de historia, sino la figura del propio Federico. Y todo esto lo hace por el bien de la vida y obra del autor de la Vega de Granada.

Miguel es un escritor riguroso, serio; esencial diría yo, que fue capaz de poner ¡80 años después! cara y nombres a los asesinos de nuestro querido poeta y dramaturgo. No fue un trabajo fácil, ningún trabajo meticuloso lo es. La obra de Miguel completa y acrecienta el trabajo iniciado y recogido por Brenan, Vila San Juan, Couffon, Penón, Auclair, el fabuloso Molina Fajardo o Gibson…entre otros.

Son muchos los archivos consultados, muchos los años dedicados al estudio del gran poeta granadino, alejándose, como ya he dicho más arriba, de la muy extendida tradición oral y de la generosa y fantástica bibliografía que corre por Granada y que hemos exportado también magnánimamente al resto del mundo.

Antes de entrar en la materia del volumen en cuestión, objeto de esta presentación, permítanme que les recomiende todos sus anteriores libros donde Caballero genera respuestas a las incógnitas y decires sobre la vida, obra y muerte de Federico. A los que hemos tenido la suerte de conocer y leer alguno de esos anteriores títulos no nos es difícil caer en la tentación de recomendarlos con el mismo fervor y la pasión que lo haremos hoy con este ensayo, del que, y para no extenderme más, pasaré a glosar a continuación brevemente.

Para que puedan valorar hasta qué punto es interesante este libro y que no ha de pasar desapercibido para los amantes de la verdad sobre los aconteceres que inspiraron algunas de las más importantes obras de Federico, referiré algunos de los capítulos del mismo: Dolores «la Colorina» y el teatro de Lorca, la realidad histórica en La casa de Bernarda Alba y la verdadera Bernarda, más los  hechos que hay detrás del drama, los Roldanes en Láchar, vida y muerte del verdadero Antoñito el Camborio, su  represión  y la persecución posterior de los Camborio que los llevó de ser tablajeros y prósperos comerciantes, a vivir en una choza. La huelga en la campiña de Jerez de la Frontera que inspiró el “Romance de la Guardia Civil española” Los otros guardias civiles que participaron en los sucesos de 1923. La única denuncia a Lorca por el Romancero gitano de un señor de Tarragona que bien pudo influir en la detención y posterior fusilamiento de Federico. Un Teniente Coronel retirado….

 ‘Bodas de Sangre’: un ‘thriller’ en el campo de Níjar. Un crimen pasional: la crónica. La fuga de la novia. El crimen y las declaraciones de la misma. La investigación judicial. Cómo fue el hecho real, cómo lo vio el poeta en su obra y la visión popular del mismo suceso a través de un romance anónimo nacido del pueblo y de la tradición oral, Un suceso cutre de la España profunda, al decir de Caballero, que Federico con su magisterio eleva a la categoría de arte.

¿Quién fue Penón? y sobre “Miedo, olvido y fantasía” de Marta Osorio, o por mejor decir de  Josefina Garrido Jiménez, construido en torno a los papeles y diarios de Penón. ¿Quién era el «Patas Largas»?, las rencillas de los Benavides y los Lorca, Los Roldán y la muerte de Federico, La persecución a la familia Lorca, etc.

Ya en el prólogo, Javier Valenzuela nos advierte que Federico García Lorca fue también “un ciudadano muy de su lugar y su época y que fue asesinado pos sus gustos, opiniones y orígenes”. Recoge Valenzuela fragmentos de su última entrevista en el Diario El Sol, en junio del 36 donde Lorca decía entre otras, frases tan actuales que bien pudieran haber sido dichas este último junio: “En este momento dramático del mundo el artista debe llorar y reír con su pueblo. Hay que dejar el ramo de azucenas y meterse en el fango hasta la cintura para ayudar a los que buscan las azucenas».

Es notorio y así lo recoge Miguel Caballero en “Lorca, basado en hechos reales”, que toda su obra “está íntimamente ligada a su vida, a sus recuerdos de niño, a sus vivencias en la Vega, a lo que de pequeño oyó contar a criadas como Dolores la Colorina”.

A estas alturas ya nadie ignora que “La casa de Bernarda Alba, cuyo edificio hoy ha sido felizmente recuperado para el público en el antiguo pueblo de Asquerosa, que Bodas de sangre y que gran parte de su obra poética beben de los “lugares lorquianos”: Daimuz, Asquerosa, Fuente Vaqueros, el río Cubillas, la Fuente de la Teja, el apeadero de San Pascual… lugares que el genial Federico transforma en drama, en poesía, en pura magia creativa.

Antes de resumir, diré que me gustó especialmente encontrar en su libro, ampliamente desarrollada la gran labor de Dolores la Colorina, “la mae Santa” una mujer, oriunda de Láchar, vestida siempre de negro que influyó notabilísimamente en la creación literaria de Federico y en su educación musical primigenia. Al igual que lo hizo el compadre pastor, “Él poseía el secreto de las hierbas. Él hacía con tomillo y malvarosa ungüentos que calmaban el dolor. Él veía en las estrellas las lluvias y las nieves futuras«  Yo creo que Dolores está en la vieja pagana de Yerma, en la Poncia de Bernarda Alba y bien pudiera ser el Ama, en Doña Rosita la soltera, magistralmente desarrollada por la imaginación de Lorca que cogía al vuelo las mariposas líricas y la dramaturgia con inusitada sabiduría

Resumiendo: este trabajo aporta novedosos hechos históricos hasta ahora desconocidos sobre la vida y obra de uno de nuestros más universales escritores de todos los tiempos. Se incluyen nombres y datos de los protagonistas, relaciones endogámicas entre familias, el contexto rural de la época que describe Federico; aspectos, a mi modo de ver, muy necesarios para conocer con mayor profundidad su teatro. Lorca se basó en realidades que observó de primera mano, o de las que tuvo conocimiento como avezado testigo de la realidad de su tiempo.

Otro aspecto muy interesante del libro es la relación del Romance de la Guardia Civil inspirado en la represión de una huelga de jornaleros agrícolas en Jerez de la Frontera en 1923, con su trágico final. Queda también reflejada la faceta del padre de Lorca como concejal del Ayuntamiento de Granada y su implicación en unos hechos similares a los que generaron el romance y la relación entre los sublevados y los primos de Lorca. El asesinato de Antonio el Camborio unos días antes del de Federico, perpetrado por dos hermanos que pertenecían a la familia del poeta y eran a su vez rivales de la misma. Puntos suspensivos.

Termina este magnífico trabajo con interesantes imágenes y documentos como la Partida de defunción de Agustín Penón, donde se aprecia que la causa de la muerte oficial no fue el suicidio, fotografías de la familia de Antonio Cortés Maya, Antonio el Camborio,  de Antonio Benavides Benavides, uno de los asesinos de Federico García Lorca. Imágenes del Cortijo del Fraile, lugar de celebración de la boda en que se basa Bodas de sangre. La imagen de la pareja formada por José Pérez Pino y Carmen Cañadas Morales, protagonistas reales de Bodas de Sangre.

En fin, que estamos, señoras y señores, amigos, amigas, ante un libro apasionante que da respuestas, que aclara, que sitúa a cada cosa y a cada personaje en su sitio. Ya era hora.

 

Vamos a ir ultimando y lo hacemos con el propio Miguel Caballero:

 

“Concluyamos, pues. Lorca no creaba solo desde la imaginación. Así ha quedado demostrado. Era, por el contrario, un gran observador de la realidad que le rodeaba, una persona  enraizada en su mundo y su época. Fue en esa realidad donde tuvo que pagar un alto precio. Rencillas, traiciones, venganzas, crímenes y atropellos jalonaron la vida y la muerte del poeta, y la de sus familiares y amigos. No deben ser olvidados.

Hagamos memoria.”

Comenzábamos con Federico García Lorca en “Mi pueblo” que termina:

“Todas las figuras que desfilen por estas hojas desabridas, unas habrán muerto, otras están ya transformadas y el pueblo es otro completamente distinto…

El monstruo de la política le quitó su virginidad y su luz. En ese pueblo yo nací y se despertó mi corazón. En ese pueblo tuve mi primer sueño de lejanías. En ese pueblo yo seré tierra y flores…

Sus calles, sus gentes, sus costumbres, su poesía y su maldad serán como el andamio donde anidarán mis ideas de niño fundidas en el crisol de la pubertad. Oíd…”

Terminó la presentación con la firma de ejemplares y con gran emoción entre los asistentes que participaron en un amplio debate.

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