El carisma y el poder sanador de los sueños

El día en que el padre Betancourt impartió una sanación para Carlos Paz

Fue el jueves 12 de marzo de 2015 ante una multitud en la costanera del lago San Roque.
sábado, 4 de diciembre de 2021 · 11:44

Por Santiago Solans

(Escritor periodista y redactor El Diario de Carlos Paz)

A pocas horas del fallecimiento del  sacerdote carismático Darío Betancourt, El Diario de Carlos Paz recuerda el día en que impartió una sanación para Villa Carlos Paz y brindó una entrevista sobre el carisma y el poder sanador de los sueños que fue publicada el viernes 13 de marzo de 2015.

El padre Darío Betancourt había convocado a una multitud el jueves 12 de marzo de 2015 en la costanera del lago San Roque de Carlos Paz y encabezó una Jornada de Evangelización, donde se pronunció sobre el poder de sanación de la palabra.

En Carlos Paz, al visitar el municipio en el 2015.

Carlos Paz. El padre Darío Betancourt convocó a una multitud ayer en la costanera del lago San Roque de Carlos Paz y encabezó una Jornada de Evangelización, donde se pronunció sobre el poder de sanación de la palabra. Durante una entrevista exclusiva concedida a EL DIARIO, el referente del Movimiento Carismático y reconocido en todo el mundo por su condición de sanador, habló de sus expectativas sobre el papa Francisco, los sueños y recordó su visita a la ciudad en la década del ochenta. También elevó una oración para que logren encontrar a la joven Andrea Belén Castana, quien desapareció en La Cruz.

Betancourt llegó a la Municipalidad a la hora pactada y acompañado por el padre Hugo Villagra de la Iglesia del Niño Dios, subió las escaleras del Palacio "16 de Julio" y una vez dentro, se asomó por los ventanales de la sala de acuerdos y miró las sierras. "Yo sé que Francisco estuvo aquí muchas veces y me gustaría conocer el lugar donde vivió. Lo conocí cuando fue nombrado obispo auxiliar de Buenos Aires, como obispo y ahora que asumió como papa. Un día llamó y me invitó a pasar una noche en Santa Marta, y yo fui, y no pude dormir en toda la noche. Yo puedo decir que el papa es mi amigo (risas)".

"Mi vida como sacerdote, como la de cualquier otro sacerdote, es hablar de Jesucristo. Jesucristo ayer, hoy y siempre. Yo hablo para todas las personas que quieran escuchar a Jesucristo, que abrazan su corazón a él y que cuando escuchen la palabra, lo dejen entrar a sus corazones. La mayoría de la gente tiende a ver un Dios castigador, pero no es así, tenemos un Dios perdonador"; aseguró el cura colombiano, en diálogo con este medio. 

Consultado sobre el mote de "padre sanador", Betancourt reflexionó: "Creo que no yo puedo decir que soy sanador, porque el sanador es Jesucristo. Todos tenemos el don de curar, eso se recibe por bautismo y se enriquece por la eucaristía y el matrimonio y, en nuestro caso, por el sacerdocio. Pero es un don que todos tenemos, Dios se lo entregó a los apóstoles y a sus discípulos para que prediquen, puedan orar y curar a los enfermos".

"La curación es lo que Jesús nos prometió para que creyéramos en él, son las obras que sirvieron para probar la palabra. Lo que ocurre es que la gente bloquea a Dios y muchas veces nos preguntamos por qué Dios no siempre responde. Ante las tragedias, la gente se hace esa pregunta, pero es que nos parece que la tragedia de Dios es chiquitita. Yo creo que es lógico que nos hagamos esa pregunta, si hasta Jesucristo cuando estaba en la cruz la hizo. Y si el hijo de Dios se la hizo, cómo no la vamos a hacer nosotros"; afirmó y sentenció: "Yo le pido a Dios que me haga soñar cosas buenas y me llene de sueños".

"El papa del pueblo"

En relación a la asunción del papa Francisco al frente de la Iglesia Católica, Betancourt llegó a Carlos Paz, preguntó si podría conocer a alguien que haya compartido las horas de Jorge Bergoglio en la Estancia La Quinta y luego confesó que lo conoció hace varios años en Buenos Aires. "El papa Francisco tiene carisma. Es un cura de pueblo, cercano, simpático, y capaz de encantar a quienes lo escuchan. Ese es su secreto para llamar la atención del mundo entero. Hemos tenido hombres de carrera en el Vaticano, gente que estuvo siempre en la diplomacia de la Iglesia, pero este es un hombre que viene de otro lado, de la gente, de un estilo de vida simple y desprovisto"; contó el cura colombiano.

"Siempre la Iglesia ha vivido los tiempos, yo tengo esperanzas y me une una amistad profunda con Francisco, pero creo es necesario soportarnos los unos a los otros. Llenar nuestros corazones de bondad es una prioridad, y creo que Francisco tiene la tarea de enfrentarse a la curía romana e imponer un estilo simple, cercano y único, pero sus ideas son muy liberales en algunos puntos y chocarán contra la Iglesia ortodoxa"; completó.

El don de la palabra, los sueños y la sanación

Durante la entrevista concedida a EL DIARIO, el padre Betancourt ahondó sobre el poder de sanación de la palabra y reveló: "Yo tengo mucho respeto a la palabra, porque de cada palabra pronunciada, debemos dar cuentas a Dios. Estoy escribiendo un libro sobre el poder de sanación de la palabra y me encontré recientemente con un investigador que se llama Masaru Emoto, que descubrió que el agua tiene vida propia. Él descubrió que hablándole afectuosamente al agua o a otro líquido, cobraban vida las moléculas que la componían y que los líquidos tienen conciencia. Cuando se le dicen cosas lindas a las moléculas, éstas embellecían, mientras que si hablábamos mal de esa misma agua, ésta se tornaba oscura y se volvía desagradable, como estiércol. También investigue trabajos psicológicos y rezan que cada palabra pronunciada, deja en nosotros una cicatriz como hecho con un bisturí. De esta forma, cuando los padres se insultan, el niño escucha y se le graba todo eso y lo mismo con esas afirmaciones que van marcando nuestras vidas".

"Creo que se puede hablar de una sanación a través de los sueños. Los sueños tienen tres orígenes: uno divino o sobrenatural, otro natural o humanos y sueños diabólicos. Uno sueña y debe saber qué sueña, pero ahí vienen los problemas de interpretación. Es peligroso porque muchas veces podemos terminar interpretando un sueño favorable al mal, pero sin lugar a dudas, los sueños son canales y lo han sido a lo largo de la historia desde los pueblos originarios a San José, la Virgen María y a los reyes magos. Para mí, los sueños deben ayudarnos a creer que podemos curarnos, a querer curarnos"; finalizó.

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