"La mataron por terrorista doméstica" según el gobierno de Trump
Repudian el crimen de la poeta Renee Nicole Good
La noche de Minneapolis se partió en dos el miércoles. A pocas cuadras de su casa, en las Ciudades Gemelas, Renee Nicole Good, poeta, escritora y madre de 37 años, cayó bajo los disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El operativo federal dejó una estela de sirenas, cinta policial y una pregunta que todavía arde: ¿cómo se llega a matar a una mujer descrita por todos como pacífica y protectora de su comunidad?
La confirmación llegó temprano, como llegan las peores noticias. Donna Ganger, su madre, recibió el aviso en la mañana. “Es una estupidez que la mataran”, dijo al Minnesota Star Tribune. Imaginó el miedo de su hija, la escena confusa, el instante en que la vida se vuelve irreparable. También fue tajante frente a los intentos de encuadre oficial: “No es parte de nada de eso en absoluto”, afirmó, en referencia a los manifestantes con los que se enfrentaron los agentes.
Renee vivía con su pareja en un barrio común, de puertas que se abren con la confianza del vecindario. Una de esas puertas se cerró para siempre. En una cuenta de Instagram que parecía suya, se definía con ironía y ternura: poeta, escritora, esposa, madre y guitarrista mediocre de Colorado; viviendo en Minneapolis. En las redes, quienes la conocieron hablaron de té y galletas compartidos, de conversaciones largas, de una hospitalidad sin cálculo. “Una madre tan cálida y amorosa”, escribió Megan Kocher. “Una tragedia indescriptible”.
La biografía íntima de Good no cabe en el parte policial. Estudió escritura creativa en la Universidad Old Dominion, en Virginia, donde en 2020 recibió el premio de poesía de pregrado por un poema de título inquietante: Sobre el aprendizaje de la disección de fetos de cerdos. Antes y después de ese reconocimiento, fue también anfitriona de un podcast junto a su entonces esposo, Timmy Ray Macklin Jr., fallecido en 2023. Con Macklin tuvo un hijo, hoy de seis años. “Conduciré. Volaré. Iré a buscar a mi nieto”, dijo Ganger, mientras el duelo se convertía en decisión.
Repudios
La ciudad reaccionó. En la vigilia vespertina, las palabras fueron pocas y firmes. Jaylani Hussein, directora ejecutiva de CAIR-MN, la recordó por su ética cotidiana: “Era una persona pacífica y actuó de acuerdo con sus principios. Murió porque amaba a sus vecinos”. Alrededor de la cuadra, cientos de personas caminaron coreando su nombre. Un orador, que se presentó como Noah, rechazó con indignación la caracterización de Good como “terrorista doméstica”, una etiqueta lanzada desde Washington por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem. La multitud respondió con un coro que era duelo y defensa.
El alcalde Jacob Frey acusó a los agentes federales de generar “caos y desconfianza” y rechazó la versión de legítima defensa. Pidió la retirada de ICE con una frase que recorrió el país por su crudeza. En Minneapolis, donde la memoria de otros abusos policiales sigue abierta, la muerte de una poeta volvió a tensar el pulso entre la ciudad y el poder federal.
Hay una imagen que quedó fija: la cinta amarilla rodeando un vehículo, un agujero de bala en el parabrisas, el frío del invierno haciendo más duro el silencio. Pero hay otras imágenes que resisten: una mujer que cuidó de otros “toda su vida”, como dijo su madre; una casa donde se ofrecía té; una voz que escribía poesía para nombrar lo que duele sin convertirlo en amenaza.
La crónica de este crimen no termina en el disparo. Continúa en el niño que pierde a su madre, en la abuela que cruza distancias para sostenerlo, en una comunidad que se niega a aceptar que la palabra “seguridad” signifique muerte. Minneapolis suma un nombre a su lista de ausencias. Renee Nicole Good, poeta, queda ahora del lado de los versos que no pudieron ser escritos, y del reclamo que exige, todavía, una respuesta que esté a la altura de la vida que se perdió.
En Argentina, organizaciones como los Bosques de la Poesía y Poetas de la Argentina Entera "repudiaron el asesinato y reclaman justicia ante este crimen, que se suma a los otros que derrama adentro y afuera de EE.UU. el regimen impune y brutal de Donald Trump".