A un año de su partida, Evo Morales volvió a Bolivia

martes, 10 de noviembre de 2020 · 09:26

Después de 364 días en exilio, el depuesto presidente boliviano Evo Morales volvió a pisar este lunes su tierra con una emotiva y multitudinaria recepción popular en la que dijo que si no se hubiera ido tras el golpe de estado que sufrió “habría terminado en el cementerio o extraditado a Estados Unidos”.

Morales, de 61 años y presidente de Bolivia entre 2006 y 2019, de origen aymara y trabajador rural, pisó tierra boliviana esta mañana procedente de La Quiaca, en la Argentina, tras cruzar caminando por el paso internacional que une a esa ciudad jujeña con Villazón, en el sur boliviano.

"No dudaba que iba a volver, pero no pensaba que fuera tan pronto", dijo, emocionado y feliz, en sus primeros minutos en su país natal frente a una multitud que le dio color y calor a su regreso con cánticos, agitar de banderas y atuendos típicos.

El regreso convocó a una multitud que incluso excedió las expectativas de los organizadores, por lo que las medidas de distanciamiento y prevención sanitaria frente al coronavirus no fueron todo lo eficientes que se intentó, admitieron fuentes cercanas al expresidente.

La despedida de suelo argentino

Para entonces, Morales ya se había despedido en La Quiaca del presidente Alberto Fernández, a quien le agradeció haberle "salvado la vida" por las gestiones que hizo hace casi un año para posibilitar su salida de Bolivia, luego de su renuncia forzada a la presidencia, empujada por una crisis originada por denuncias de fraude electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) jamás confirmadas.

De hecho, el líder cocalero no evitó hoy referirse a aquella denuncia, al afirmar que el 55% de los votos logrado en las elecciones de este año por la fórmula presidencial del Movimiento Al Socialismo (MAS) demostró que “no habíamos hecho ningún fraude y que habíamos ganado la elección de manera limpia”.

Ataviado con indumentaria indígena, desde un escenario dispuesto al efecto Morales brindó un mensaje de 24 minutos en el que insistió en que si permanecía en el país tras su renuncia tenía dos opciones: "terminar en un cementerio o ir extraditado a Estados Unidos".

“Alguien me dijo: ‘Evo, nos has abandonado’. Yo le dije: 'Si me quedaba tenía dos caminos: el cementerio o Estados Unidos”, relató ante la multitud, que en ningún momento dejó de profesarle muestras de apoyo y de afecto.

“Estoy feliz de haberle tendido la mano a Evo, a Álvaro (García Linera, exvicepresidente de Bolivia) y a los compañeros de Bolivia”, indicó el Presidente. (Télam) 
 

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