Discográficas iniciaron demandas por entrenar modelos de IA con sus canciones

martes, 25 de junio de 2024 · 00:05

Mundo. Los mayores sellos discográficos del mundo demandaron a dos empresas de inteligencia artificial (IA), adoptando una postura agresiva para proteger su propiedad intelectual frente a una tecnología que facilita la generación de música a partir de canciones ya existentes.

La Asociación de la Industria Discográfica de Estados Unidos presentó el lunes 24 de junio dos demandas contra Suno AI y Uncharted Labs Inc, creadora de Udio AI, en nombre de Universal Music Group, Warner Music Group y Sony Music Entertainment.

Las demandas alegan que las empresas están entrenando ilegalmente sus modelos de IA con cantidades masivas de grabaciones sonoras protegidas por derechos de autor. La RIAA, que agrupa a los sellos discográficos, solicita una indemnización de hasta 150.000 dólares “por obra infringida”. Esto podría suponer miles de millones de dólares.

“La comunidad musical ha adoptado la IA, y ya nos estamos asociando y colaborando con desarrolladores responsables para construir herramientas de IA sostenibles centradas en la creatividad humana que pongan a los artistas y compositores a cargo”, dijo Mitch Glazier, director ejecutivo de la RIAA, en un comunicado.

“Pero sólo tendremos éxito si los desarrolladores están dispuestos a colaborar con nosotros. Los servicios sin licencia como Suno y Udio que afirman que es ‘justo’ copiar el trabajo de toda la vida de un artista y explotarlo para su propio beneficio sin consentimiento ni pago hacen retroceder la promesa de una IA genuinamente innovadora para todos nosotros”.

Suno y Udio son dos de las nuevas empresas que utilizan la IA generativa para automatizar el proceso de creación musical. Los usuarios pueden teclear una breve instrucción, como “una canción electro-pop sobre fresas”, y el software de cualquiera de las dos empresas escupirá música con sonido humano en cuestión de segundos. Para crear sus sistemas de IA, las empresas deben primero entrenar su software con enormes conjuntos de datos, que pueden estar compuestos por muchos millones de datos individuales.

Fundada en 2022, Suno, con sede en Cambridge, Massachusetts, lanzó su software de creación musical el año pasado y recaudó 125 millones de dólares en mayo. Udio, creada por antiguos investigadores e ingenieros de Google DeepMind y con sede en Nueva York, presentó una versión “beta” de su software en abril y recaudó 10 millones de dólares en financiación.

Ambas ofrecen a los usuarios la posibilidad de crear algunas canciones de forma gratuita, así como suscripciones mensuales a quienes deseen crear más.

El desafío legal de la industria musical es sólo el último ejemplo de colisión entre la tecnología y las industrias creativas, ya que la IA generativa se utiliza cada vez más para producir todo tipo de contenidos.

Empresas como Midjourney, OpenAI y Stability AI construyeron sus modelos de IA generadora de medios con conjuntos de datos que extraen imágenes de Internet. Aunque argumentan que esta práctica está protegida por la doctrina del uso justo de la legislación estadounidense sobre derechos de autor, ha provocado indignación y demandas judiciales.

En la industria musical, artistas y discográficas ven en la IA una amenaza potencial. Cientos de músicos, entre ellos Billie Eilish, Miranda Lambert y Aerosmith, firmaron en abril una carta abierta a través de la organización sin ánimo de lucro Artist Rights Alliance, en la que instaban a los desarrolladores de IA, las empresas tecnológicas y otros a poner fin a su uso “para vulnerar y devaluar los derechos de los artistas humanos”.

Al mismo tiempo, los sellos discográficos se esfuerzan por equilibrar el potencial creativo de esta tecnología en rápida evolución con la protección de los derechos de los artistas y sus propios beneficios.

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