El presidente reconoció la escasez de vacunas y pidió responsabilidad a la población

viernes, 19 de marzo de 2021 · 00:11

Buenos Aires. El presidente Alberto Fernández realizó ayer una cadena nacional cuando faltan dos días para que se cumpla un año de la cuarentena estricta dispuesta por la llegada del coronavirus a la Argentina. En un mensaje grabado que duró doce minutos, el mandatario realizó un balance de la gestión de la pandemia, habló de la campaña de la vacunación y pidió extremar los cuidados por el riesgo de una segunda ola.


“Sólo 18 países han recibido el 88% de las vacunas que se han distribuido hasta ahora. La gran mayoría de los países está en un gran desierto, con pocas vacunas o sin ningún acceso a ellas. Además, hay un retraso global en la entrega de vacunas. Hay problemas de producción, logísticos, de insumos, ante una complejidad absolutamente excepcional”, comenzó cuando reconoció la demora en la llegada de dosis.


Y agregó: “En el desierto global de vacunas, nosotros ponemos toda nuestra energía, la capacidad financiera del Estado y su logística en comprar nuevas dosis. Organizamos que sean trasladadas y distribuidas a cada cuidad, a cada barrio, a cada pueblo, a los lugares más remotos del país. Mi objetivo es que la vacuna llegue lo antes que sea posible a cada uno y a cada una”.


En sintonía con esto, afirmó: “Queremos que se puedan vacunar todos los habitantes del país. El Estado Nacional compra, recibe y distribuye a las provincias en forma proporcional a la cantidad de habitantes. ¿Eso se está cumpliendo bien? Sí. ¿Estamos acelerando la cantidad de personas vacunadas por semana? Sí”.


Fue el primer discurso por cadena nacional de Alberto Fernández este año. Grabó a las 20 desde su despacho de la Casa Rosada, de corrido, y la alocución oficial fue emitida exactamente una hora después, a las 21.


El Presidente decidió emitir el mensaje oficial para concientizar frente a la llegada del frío en el contexto del faltante de vacunas. El jueves fue el primer día del año en el que las temperaturas bajaron considerablemente, lo cual crea condiciones favorables para la transmisión del virus, según los expertos, en parte por la permanencia en lugares cerrados o con poca ventilación. El caso premonitorio de esta situación tuvo lugar en Europa, donde el otoño y el invierno facilitaron la suba de los contagios, que llevó a que muchos países decidieran implementar una nueva cuarentena estricta. Mientras tanto, en la Argentina el ritmo de inoculación es lento. Como dijo en Presidente, solo fueron vacunadas 3 millones de personas.


“¿Está resultando todo tal como esperábamos? No. Porque hay dilación global en la producción de vacunas. Nosotros hemos firmado contratos para adquirir más de 65 millones de dosis y seguiremos firmando nuevos contratos. Al igual que sucede en todo el mundo, las vacunas que habíamos adquirido lamentablemente están demorando más tiempo en llegar. Nuestros proveedores han tenido dificultades para escalar la producción y no han podido entregar en el tiempo que habían previsto. La verdad es que incluso los países más ricos han tenido negociaciones y tensiones con los proveedores”, admitió el Presidente.


Luego, Alberto Fernández dio el detalle de cuántas vacunas llegaron hasta ahora: “Hasta hoy llegaron al país 4 millones de dosis, un 6% de las dosis que hemos contratado. Trabajamos con firmeza para vacunar a todos y todas. Cerca de 3 millones de dosis se han aplicado a argentinas y argentinos”.


Y complementó: “La semana pasada se vacunaron 723 mil personas en el país, 100 mil personas por día. La Argentina tiene la capacidad de vacunar 4 millones y medio de personas por mes, pero aún no contamos con las dosis suficientes. Aunque el problema de la escasez global continúa, llegarán nuevas dosis en los próximos días. Trabajamos de modo incansable para adquirir todas las dosis necesarias. Somos optimistas en lograrlo”.


Los tres problemas


El jefe de Estado enumeró tres problemas: "El primero es que en muchos países con la llegada del otoño, o incluso antes, se inició una segunda ola, en muchos casos con niveles de contagios y fallecimientos muy elevados. El segundo es que el COVID-19 ha tenido mutaciones y nuevas variantes, algunas de las cuales son mucho más contagiosas y con severa letalidad. El tercero es que hay escasez global de vacunas”.


“Necesitamos mucha prevención y mucha responsabilidad individual y colectiva. La pandemia no terminó. Debemos extremar los recaudos para que el COVID-19 no nos vuelva a aislar. Si toda la sociedad se cuida vamos a lograr que el impacto de la segunda ola sea lo menos dañino posible. Trabajamos para sostener las actividades sociales y económicas”, completó el mandatario.


En el final del discurso, insistió en la importancia de avanzar con la vacunación para “empezar a controlar la pandemia” y concluyó: “Solo entonces podremos mirar hacia atrás y podremos recordar estos momentos desafiantes que hoy vivimos. Cuando eso suceda, habremos aprendido de este tiempo y la sociedad argentina podrá estar orgullosa de sobreponerse a estos enormes desafíos”. (Infobae)

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