Polémica en Bialet Massé: ¿Qué pasó con la huerta comunitaria?

jueves, 21 de mayo de 2020 · 11:30

Una fuerte polémica se desató por estas horas en la localidad de Bialet Massé, luego que el gobierno municipal hiciera una denuncia penal contra vecinos que impulsaban una huerta comunitaria en un terreno perteneciente a la escuela primaria. Jeremías Topa diseñó el proyecto que lleva algo más de un año y medio y se propone abastecer de alimentos a quienes más necesitan, una iniciativa potenciada durante los últimos meses por la pandemia de coronavirus que empujó a muchas familias a una situación desesperante. Ayer fue denunciado penalmente ante la Fiscalía de Cosquín por el intendente Marcelo Oliva, quien lo acusó de haber «ocupado» un predio perteneciente al colegio «Dr. Juan Bialet Massé» y violar la cuarentena.

El caso generó una fuerte polémica en la localidad del centro de Punilla, ya que Jeremías es la cara visible de un grupo de vecinos solidarios que realizó semanas atrás una campaña de recolección de alimentos.

«El intendente me hizo una denuncia penal, todo por ayudar a la gente que no tiene para comer en medio de la pandemia. Al final voy a quedar como un simple usurpador, cuando la gente que estaba ayudando quedará en la calle sin la huerta comunitaria ni el trabajo diario que hacíamos con la tierra»; denunció el ciudadano. «El proyecto lleva más de un año y medio y tenía la autorización de la directora anterior del colegio y de la actual directora, quien ahora nos desconoce. Había un colchón en el lugar porque un hombre se ofreció como sereno porque es una zona peligrosa y él cree en lo que hacemos. El intendente no sabe porque no se ocupa de las necesidades del pueblo y la directora no va nunca al colegio, por eso no vio la necesidad de proteger este proyecto. Están en sus puestos por el dinero y no porque quieran al pueblo. No pueden explicar por qué la huerta lleva tanto tiempo ahí, porque todo el pueblo apoya el proyecto menos ellos»; agregó.

Sin embargo, desde la intendencia emitieron un comunicado donde puntualizaron que el predio «no se encontraba abandonado», que la huerta «aún no era productiva» y que todos los trabajos se hicieron sin autorización municipal ni provincial.

«El domingo por la noche, vecinos del sector alertados en los grupos de seguridad por WhatsApp, se contactan con la patrulla de Prevención Ciudadana para informar que habia personas que se encontraban dentro de una vivienda precaria que fue construida en un terreno de la escuela primaria (...) El día lunes se constató que en el lugar había una vivienda precaria construida con algunos muebles, maderas y chapas, que además se encontraron varios envases de bebidas  alcohólicas vacíos, que este grupo de personas habría conectado una manguera de agua al tanque del colegio violando el perímetro de resguardo de dicha escuela y se constata además cuatro surcos para sembrado. Por lo que desmentimos dichos sobre que es una quinta productiva, como así también que correspondía a un terreno abandonado ya que el mismo está a la vera del arroyo Suncho Huaico y corresponde a un lugar natural pero limpio y de recorrido para los habitantes de este pueblo que conserva una de las construcciones del antiguo canal de riego que alimentaba las quintas del lugar. Dicho terreno es propiedad del Ministerio de Educación de la Provincia»; manifestaron desde el municipio.

Asimismo, cuestionaron la presencia de un sereno «rodeado de envases de bebidas alcohólicas y con una construcción de características excesivamente precaria».

Marcela Aime es directora de escuela primaria «Dr. Juan Bialet Massé» y también se pronunció sobre el caso: «Existe un proyecto de huerta escolar para trabajar con los niños en el 2020 que, por razones de público conocimiento, no puede llevarse a cabo. Estas personas que con intención solidaria quieren ayudar a familias necesitadas, hicieron uso de un espacio escolar sin previa autorización con el objetivo de realizar una huerta comunitaria. Se asentaron en dicho espacio, sacando la media sombra que en el año 2019 la cooperadora escolar compró con aporte de las familias para cercar el patio escolar y usándola para cubrir la zona por ellos ocupada. Esta situación irregular desencadenó el pedido de retirar todos los elementos que formaban parte de una construcción precaria dentro del terreno y de esta manera normalizar lo que por ley corresponde, la preservación del espacio escolar por parte del Estado, evitando la presencia de personas extrañas que distan mucho de ser ex alumnos del establecimiento. Es necesario aclarar también que, en dicho lugar, los envases vacíos de bebidas alcohólicas que se encontraron, anteriormente a este hecho no estaban. Además ofrecían a grupos de vecinos venta de tierra abonada utilizando el nombre de la escuela sin autorización y no existe posibilidad de contrato alguno, ya que esas tierras son posesión del estado provincial que es quien tiene la potestad de decidir sobre las mismas».

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