Avance de especies invasoras

La amenaza silenciosa: exóticas arrasan las sierras y Córdoba ensaya cómo detenerlas

Córdoba prueba un tratamiento selectivo para frenar el avance de especies exóticas que degradan pastizales y afectan cuencas y producción.
martes, 3 de junio de 2025 · 10:44

En las sierras cordobesas, los pastizales están siendo reemplazados por matorrales y bosques de especies exóticas invasoras. Este proceso silencioso, pero persistente, compromete no solo la biodiversidad nativa, sino también la producción ganadera y el rendimiento hídrico de las cuencas. Frente a esta amenaza, un grupo de instituciones públicas y privadas ensayó por primera vez en Córdoba un tratamiento controlado con herbicidas selectivos. Los primeros resultados son alentadores.

El ensayo se llevó a cabo en enero de 2025 en la estancia San Miguel, cerca de Ascochinga. Fue liderado por la Asociación Rural Sierras Chicas (ARSCH), con apoyo técnico del INTA Manfredi, el Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal (UNC–CONICET), y acompañamiento de los Ministerios de Bioagroindustria y de Ambiente y Economía Circular de Córdoba. Se aplicó Aminopyralid, un herbicida de clase IV (banda verde), sobre siete especies invasoras: Cotoneaster, Acacia negra, Siempre verde, Pyracanta, Rosa mosqueta y Zarzamora.

“Primero obtuvimos la autorización del Ministerio de Ambiente para intervenir sobre especies exóticas, y luego un permiso especial de SENASA”, explicó Torcuato Tessi, del INTA Manfredi. “La aplicación fue dirigida y puntual, muy diferente del uso agrícola, y se realizó sobre más de 500 ejemplares georreferenciados. En abril evaluamos los resultados y el tratamiento al tocón tuvo una eficacia de hasta el 90%”, detalló.

El experimento comparó cuatro métodos: aplicación foliar, corte sin químicos, corte más aplicación al tocón, y una parcela sin intervenir. El uso combinado (corte más aplicación puntual del herbicida) fue el más eficaz en todas las especies tratadas. En cambio, los cortes sin aplicación química dieron resultados escasos: muchas plantas rebrotaron rápidamente.

“El desafío es encontrar una solución económica y sostenible para los productores, que al mismo tiempo preserve el valor ambiental y turístico de las sierras”, señaló Tessi. En primavera se evaluará la persistencia del principio activo en el suelo y su posible impacto en microorganismos, según explicó, con análisis en laboratorios especializados del INTA.

Carlos Cárcano, presidente de ARSCH, resaltó: “Como vecinos de las sierras, sentimos la responsabilidad de actuar. Este ensayo es un primer paso. Formamos un equipo multidisciplinario para consensuar una metodología técnica y transparente”.

Luisina Battistón, del Ministerio de Bioagroindustria, explicó que el área de Sanidad Vegetal brindó capacitaciones en el uso responsable del fitosanitario y gestionó ante SENASA el permiso de uso con fines de investigación. “El objetivo es llegar a un protocolo replicable y medir tasas de rebrote”, agregó.

Desde el Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal, la investigadora Melisa Giorgis sostuvo: “Esta técnica puede sumarse a un manejo más integral de los ecosistemas serranos. Pero necesitamos más estudios y financiamiento. También ensayaremos en la Reserva Vaquerías de la UNC y estamos en contacto con Parques Nacionales, que ya está utilizando métodos similares en la Quebrada del Condorito”.

Martín Medina, jefe del área de Bosques del Ministerio de Ambiente, destacó: “Las exóticas son una de las principales causas de pérdida de biodiversidad a nivel mundial. Su avance en Córdoba ha sido exponencial. Este ensayo aporta datos clave para impulsar nuevas estrategias conjuntas entre el Estado, la academia y el sector productivo”.

Sebastián Jara, director de Bosques, agregó que el ensayo fue evaluado desde lo ecológico, productivo y conservacionista. “Es fundamental que se haya hecho con participación multisectorial y de manera transparente. Tener resultados concretos nos va a permitir replicarlo y estandarizar acciones futuras”.

Actualmente, el Ministerio trabaja en el diseño de un programa para el control de exóticas invasoras, articulado con el Programa REDD+, financiado por el Fondo Verde del Clima de Naciones Unidas, que promueve el desarrollo de indicadores de impacto. Este ensayo será uno de los insumos principales.

“La idea es seguir probando distintas metodologías y productos, con base científica y ambientalmente cuidadosa”, concluyó Cárcano. “Ya solicitamos nuevas autorizaciones a SENASA y esperamos avanzar con aplicaciones foliares y otras combinaciones que nos permitan escalar la intervención”.

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