Bolsillos vacíos: Tener un egresado en la familia en tiempos de crisis

miércoles, 11 de septiembre de 2019 · 13:12

Carlos Paz. En un año particularmente difícil para la economía argentina, las familias carlospacenses comenzaron a juntar sus ahorros para afrontar los gastos que implica tener un egresado. El orgullo y la emoción se mezclan con la preocupación vinculada a las grandes erogaciones que los padres deben afrontar durante el último año de secundario de sus hijos.

En una economía inestable donde hay muchas familias que tienen grandes problemas para llegar a fin de mes, lo que debe ser una celebración, en muchos casos se transforma en una frustración que arranca con la cena de egreso, donde el costo de la tarjeta, la ropa que deben vestir los egresados y sus invitados margina a muchos. 

Los gastos para las familias comienzan un año antes, cuando los jóvenes de quinto año, despiden a los de sexto con una gran fiesta cuyos costos al día de la fecha suman entre 400 y 700 pesos por joven. En Villa Carlos Paz, este servicio  lo brindan los principales boliches bailables, donde el invitado tiene derecho al ingreso y una bebida sin cargo.

Eso se suma al viaje de egresados y el destino más tradicional es San Carlos de Bariloche, donde el viaje promedio alcanza un valor de 60 mil pesos que en la mayoría de los casos, se abona en cuotas.

Cuando comienza el último año de secundaria, los gastos van de menor a mayor. A las pocas semanas del inicio del clase, los jóvenes deben pagar la remera o el buzo (que tienen un costo de hasta de 800 pesos) que luego serán presentadas en la comunidad escolar a la que asisten  en medio de una fiesta que se realiza en las instalaciones de la escuela.

Asimismo, a mediados del mes de mayo, ya se encuentra definido el lugar donde se llevará a cabo la cena de egresados. La fiesta de egresados es una de las celebraciones más esperadas por los estudiantes del secundario y sólo para esa noche, un joven deberá gastar más de 10 mil pesos y una familia tipo cerca de $30.000 para acompañar a su hijo y afrontar los gastos de la tarjeta de la cena, vestimenta y el maquillaje.

La inestabilidad de la economía marca la tendencia  entre los padres quienes se ponen  de acuerdo y contratar el salón hasta con dos años de anticipación, al tiempo que el costo de una tarjeta oscila entre los 2.500 pesos y 4.000 pesos (dependiendo del servicio que se contrate).

El vestuario es un tema aparte. Para la fiesta de egresados, los jóvenes deben gastar arriba de 7.000 pesos por un traje o vestido que pueden llegar hasta 18.000, mientras que -en caso de alquilar- se deben desembolsar entre 2.500 pesos y 3.500 pesos sin contar los zapatos.

Por su parte, el maquillaje más barato oscila entre 1.100 pesos  y $1.800 pesos  y el peinado desde 750 pesos algo simple, hasta 2.000 pesos. A estos costos se le suman los caros perfumes a los que también suelen acceder los jóvenes y que no resultan baratos. Como extras, pueden citarse los servicios de traslados al salón desde el colegio en colectivos, el city tour, el pago del fotógrafo y el camarógrafo, que tiene un valor promedio de 1.200 pesos  por chico con tres fotos grupales y un video con tomas desde un drone.

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