Reparten la herencia de Manubens Calvet tras casi 40 años

viernes, 24 de julio de 2020 · 12:21

El juez civil de la ciudad de Córdoba, Carlos Bustos, entregará este viernes los bienes de Juan Feliciano Manubens Calvet, el caudillo que murió en 1981 y que dio comienzo a una larga disputa por la herencia millonaria.

Tras 39 años años de una pelea de novela, el juez se hizo cargo de la causa en 2018 y ahora cerrará el proceso judicial. 

Los abogados representantes de los herederos señalaron que tomarán los bienes valuados en 230 millones de dólares.

En total se repartió entre cinco grupos de beneficiarios, con un 40% del total para el pago de acreedores que se acumuló en dos años de juicio, un 35% será dividido entre las cinco familias que surgieron de los hermanos de Manubens Calvet y el 25% restante entrará en posesión de empresas off shore.

Uno de los beneficiarios que causó polémica es un hijo no reconocido judicialmente, ya que en aquella época se estimaba que Manubens Calvet era estéril. Sin embargo, ingresó entre los beneficiarios para evitar que el proceso se estire.

También recibirán una parte los sobrinos de Margarita Woodhouse, quien fue la pareja del caudillo y murió en la miseria porque no pudo disfrutar la herencia ya que no estaban casados en los papeles.

La historia

A los 14 años, Juan Feliciano Manubens Calvet decidió comenzar a acumular dinero, consiguiendo así volverse millonario para los 25 años. 

A los 30 era considerado un “fuerte productor agropecuario de la ciudad de Villa Dolores” y con sólo 40 años era poseedor de una de las mayores fortunas de América Latina, también ocupando cargos políticos en el proceso, como diputado nacional y dos veces intendente de su ciudad natal.

Por eso no fue sorpresa que tras su muerte en 1981, cuando tenía 77 años, se desatara una batalla legal entre sus allegados y personas que decían ser familiares del multimillonario.

Uno de los episodios más interesantes fue el caso de la mujer paraguaya llamada Dolores, que aseguró ser la única hija de Manubens Calvet. Llegó a Argentina con el apoyo del dictador Alfredo Stroessner, acompañada por el martillero Jorge Norberto Olivero; el obispo de Venado Tuerto, monseñor Mario Picchi; y José Luis Cora, que se jactaba de ser asesor del Vaticano y era en realidad el autor de toda la maniobra. 

El desenlace: fueron acusados de estafadores y terminaron presos. Picchi tuvo prisión domiciliaria por su edad y a Olivero, que estuvo detenido en Devoto, el ex presidente Carlos Menem lo benefició con una amnistía.

La causa pasó por diversos jueces, los herederos más directos murieron en el camino y otros decidieron vender su parte a empresas off shore antes de conocerse la resolución final.

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