Coronavirus

Carlos Paz y las nuevas restricciones: ¿Cómo impactaron en la ciudad?

Los vecinos y comerciantes se pronunciaron sobre las medidas que empezarán a regir desde esta noche y se extenderán hasta el 30 de mayo.
viernes, 21 de mayo de 2021 · 13:24

Las nuevas restricciones comenzarán a aplicarse desde esta noche en la ciudad de Carlos Paz y contemplan el cierre de comercios, locales gastronómicos y hoteles, como también la suspensión de las clases presenciales y las actividades religiosas y deportivas. Las medidas anunciadas anoche por el presidente Alberto Fernández tuvieron un fuerte impacto sobre los vecinos carlospacenses, quienes temen por el daño económico que puedan ocasionar en la industria turística, aunque coincidieron en la necesidad de frenar la curva de contagios y las muertes por COVID-19. 

EL DIARIO recorrió las calles para conocer la posición de comerciantes, empresarios y vecinos sobre las nuevas medidas. Julieta trabaja en una mercería y sostuvo: «Yo creo que está bien, cada vez tenemos más casos y escuchás a los médicos que dicen que el sistema está colapsado y te da cosa. Yo tuve Covid y la pasé tranquila, pero hay gente que la está pasando muy mal. Conozco gente que ha fallecido y gente que después de dos meses no se puede levantar de la cama. Veremos si hacemos trabajo online, sabemos que es difícil pero no queda otra».

Gonzalo es encargado del local de Aerobikes y dijo: «Me parece que los contagios son muy altos pero la restricción estricta nos está perjudicado a todos. El año pasado fuimos los primeros en abrir, pero todavía no sabemos nada. La gente está enojada por el tema económico, si encima se para el comercio, no hay plata. La vacunación está atrasada, se cierra todo ahora y en un mes estamos en la misma situación».

Alejandra, dueña de la tienda de juegos PlayWorld expresó: «Si el sistema de salud está complicado, se nota que no han hecho nada en un año. Yo no estoy de acuerdo con estas medidas, casi nadie está de acuerdo. Lamentablemente, no podemos abrir, no somos libres de nada. No anda mucha gente en la calle y además tomamos todos los cuidados: tenemos alcohol, el local es grande y tenemos dos puertas. No se sabe nada qué sucederá, no viene nadie a informarte y espero que ayuden a mantener los empleados».

En el mismo sentido, Flavia (que trabaja en la tienda Wool) manifestó: «Lo veo muy mal a nivel económico, por más que el presidente diga lo que diga. Mucho más en Carlos Paz, nosotros vivimos del turismo y todavía no sabemos nada, estamos esperando que nos comuniquen qué sucederá».

«Estamos viendo cómo organizarnos, nosotros vamos a seguir trabajando porque estamos habilitados y vendemos alimento balanceado y productos para mascotas. Por supuesto que sabemos que, económicamente es malo, pero es una pandemia mundial y nos afecta a todos. Hay que seguir trabajando, pero también tenemos que cuidarnos. Hay que hacer el esfuerzo por un par de días, me parece que es el momento porque está todo explotado»; consideró Betania, empleada de Villa Pupis.

Claudio Manassero es propietario de regionales Jenara e integrante de la Cámara de Turismo y destacó: «No se puede negar que el sistema sanitario está colapsado. Todos tenemos a alguien enfermo o fallecido por COVID, pero también hay otra realidad que no puede desconocerse. No se planifica nada, de un día para el otro, se decidió el cierre y nos perdemos un fin de semana largo. Y después tenemos que afrontar el pago del gas, los impuestos, los empleados. Tuvieron un año y no hicieron nada, necesitamos una ayuda, es fundamental».

También se verán afectados por la medida los locales gastronómicos como bares y restaurantes (que sólo podrán funcionar con modalidad delivery). Franco es dueño de la cafetería Milo y comentó: «En forma personal, me parece bien que se cierre todo. Como comerciante, no creo que sea la solución. Si hay que adherirse, lo haremos y si nos dan una ayuda estaría bueno. Vamos a trabajar con la modalidad delivery o take away, que la gente pueda venir a buscar su café».

Las peluquerías también se cerrarán y Gachi, propietaria de uno local tradicional, aseguró: «Para mí es innecesario, porque la gente no puede enfermarse en un local, en la peluquería o una tienda de ropa. La gente se contagia dónde tiene amontonamiento, en fiestas clandestinas y demás. La verdad que no quiero cerrar, prefiero que me pongan un límite horario».

Horacio, de La Batalla, precisó: «Por un lado, no me parece mal porque está subiendo la ola de contagios y lo vemos todos los días. Creo que tendría que haber más vacunas disponibles para proteger a la gente. Pero por otro lado, es complicado porque nos toca el bolsillo y después salir adelante es muy complicado. No vamos hacer delivery de indumentaria porque es muy complicado».

Finalmente, Adriana una vecina de la ciudad y empleada y declaró: «La parte de la salud está muy mal, es necesario cuidarnos. Creo que después de Semana Santa explotó todo, pero yo soy empleada y tengo mucho miedo. También entiendo a mis patrones y es una lucha día a día, está duro y estamos en una balanza entre la salud y lo económico».

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