Gatita cuida una tumba: «Debe ser por tantos animales que rescató mi mamá»

viernes, 11 de junio de 2021 · 12:24

Como un ritual, el lunes 7 de junio Darío fue hasta el cementerio de Tigre a llevarle flores a su madre que murió hace dos años de muerte súbita. Ese día compró un ramo de claveles rojos y cuando se acercaba algo le llamó la atención: sobre la tumba encontró sentada a una gatita blanca y negra.

Dejó las flores y fue a buscar agua, y cuando volvió el animal se había recostado sobre ellas. Decidió sacarle fotos, las subió a Twitter y en poco tiempo su posteo se volvió viral. Acompañó la publicación con el texto que dice: “Me encontré con alguien cuidando a mi viejita, debe ser por tantos que ella rescató y cuidó”.

“Sentí que tenía que compartirlas. Lo tomé como una señal. Mi mamá era amante de los animales y transmitió todo ese amor a su familia”, contó emocionado.

El joven, se mudó de casa para cuidar a su papá que tiene Alzheimer. Allí convive con tres gatos y tres perros. En su vivienda dejó a otros nueve animales. Todos rescatados de la calle.

Hace dos años, una vecina de Aurora se mudó y dejó abandonados a tres gatitos. La mujer se fue acercando de a poco para ganarse su confianza y en cuestión de días estaban viviendo con ella. Siempre pensaba que todos la iban a llamar “la loca de los gatos”, pero no le importaba porque su único objetivo era que tuvieran una familia.

Por eso cuando murió no fueron abandonados, sino reubicados. Lamentablemente uno falleció, el otro quedó en lo de una vecina que sigue el legado de Aurora, y el tercero se fue a vivir a la casa de la cuñada de Darío. Llamativamente, también es de color blanco y negro como la que apareció en el cementerio.

Ese lunes, Darío estuvo unas tres horas frente a la tumba de su madre y la gatita no se despegó ni un segundo de él. El joven está seguro que es uno de los animales que rescató su mamá antes de morir. “Mucha gente no debe creer en estas cosas, pero yo creo que son señales.

Todavía estoy muy sensibilizado por la muerte de mi mamá pero esto no fue una casualidad. En la entrada al cementerio hay muchos gatos, pero son reacios, no dejan que nadie se acerque. Y estoy seguro que ninguno de ellos me siguió”.

El joven quiso llevarse a la gatita a su casa, pero a pesar de la insistencia el animal no aceptó. Prefirió quedarse sobre la tumba de Aurora haciéndole compañía. 

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