Villa Carlos Paz

La vida de un cartero: «Tengo el mejor trabajo del mundo»

El joven carlospacense Moisés Amaya heredó la pasión y el oficio de su padre. Una historia en las calles.
martes, 14 de septiembre de 2021 · 23:40

Moisés Amaya viene de una familia de carteros. Su papá es Ramón Amaya, quien lleva 34 años trabajando en el Correo Argentino y es uno de los personajes más queridos de Carlos Paz. En el Día del Cartero, dialogó con EL DIARIO y contó cómo es ganarse la vida llevando cartas y algunas de las historias que vivió en las calles.

Desde 2008, Moisés heredó el oficio, la pasión y el compromiso de su padre. «Para mí, es el mejor trabajo del mundo. Vemos todo, como cambian los ambientes en época de elección y el ánimo de la gente en la calle. El trabajo te forma como persona y ver tantas cosas te hace dar cuenta que hay que estar agradecido por lo que uno tiene»; aseguró.

«Estuve en todos los barrios de la ciudad, me conozco cada rincón y se conocen también muchas realidades. Cuando uno sale del centro, ve muchas cosas y realidades distintas. Tenemos muchos contrastes en la ciudad», reflexionó.

Consultado sobre las historias que vive en su trabajo, el joven cartero relató: «Tengo miles de anécdotas. Tuve el privilegio de ser una de las personas que recibió el cargamento con las primeras vacunas contra el coronavirus. En octubre del 2019, me pasaron a trabajar a Córdoba, al Centro Logístico 7 en el barrio Los Boulevares. A los pocos meses de haber comenzado, llegó la pandemia y me tocaba viajar todos los días a Córdoba por una autopista vacía. Fue algo muy raro. Después llegaron las primeras dosis, y sentí una responsabilidad muy grande. Parecía como una película, llegaron los primeros camiones custodiados por Gendarmería y un tremendo despliegue. Nosotros teníamos que cargarlas en el camión que debía transportarlas y estábamos todos abrigados, porque llegan en cámara de frío. Tuve la oportunidad de vivir todo eso y sabia que era parte de la historia».

«He vivido muchas cosas que nadie se imaginaría. Muchas veces nos toca entregar telegramas de despido y que la persona que lo recibe se ponga a leerlo frente a uno y se largue a llorar. Uno trata de acompañar, así que muchas veces me he quedando charlando y tratando de acompañarlos en ese momento. Después me han pasado cosas graciosas, como llegar a un lugar y que se desate una discusión de pareja por una infidelidad y que me agarren de testigo»; completó.

Este martes se celebra el Día del Cartero, en conmemoración de Bruno Ramírez, el primer hombre en implementar este oficio en Argentina. 

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