Villa Carlos Paz

El emotivo recuerdo de Víctor Acha, a un año de su muerte

El sacerdote perdió la vida en 2020 luego de haber sufrido un grave accidente.
jueves, 2 de septiembre de 2021 · 13:54

Hoy se cumple un año del fallecimiento del sacerdote Víctor Acha, quien murió el 2 de septiembre del 2020 luego de haber sufrido un grave accidente en la autopista Córdoba-Carlos Paz. Desde el Refugio Nocturno Cura Brochero lo recordaron con mucha emoción y citando las palabras que pronunciara durante el festejo de sus 80 años.

«‘Soñar, buscar, amar, luchar, perder, caer, recomenzar. Y volver a soñar… es la vida. Gracias a la vida, y a ustedes», había expresado el religioso, quien había nacido en 194.

Tras haber cursado sus estudios en la capital provincial y ordenarse como religioso, se hizo cargo en 1969 de la parroquia ubicada en Villa El Libertador, donde desempeñó una importante labor social y política, hasta que el arribo de la dictadura al país lo obligó a exiliarse en 1976.

«Tuve que salir del país como tantos otros más, como tantos otros más que no alcanzaron a exiliarse porque los mataron, como tantos otros más que no se exiliaron ni murieron sino que desaparecieron»; supo recordar durante una visita al colegio Margarita A. de Paz de Villa Carlos Paz.

Antes de su partida a Medellín (Colombia) en 1975, debió soportar más de diez allanamientos en la parroquia y la casa donde vivía, debido a que era considerado un cura tercermundista con «ideas raras». Su compromiso para que los vecinos de la zona pudiesen acceder al agua potable, al pavimento y a un dispensario y su concepción de vida le hicieron ganarse la antipatía del gobierno militar y comenzó a ser perseguido.

«Mi gran delito fue tratar de organizar esa gente, no haberme quedado encerrado en la parroquia y haber salido a caminar ese barrio y con ellos buscar las reivindicaciones que necesitaban»; contó.

Acha regresó a Córdoba apenas un año después, en 1976, vivió en la clandestinidad en Capital Federal y supo desempeñarse como obrero y empleado hasta que finalmente, fue enviado a Colombia con una beca para estudiar. El año que partió, se enteró que habían desaparecido a un sacerdote de Buenos Aires y ese fue apenas el comienzo, luego fueron asesinados catequistas, sacerdotes y miles de argentinos.

Recién pudo regresar en 1980 y luego se radicó en Carlos Paz, donde construyó la Parroquia San José de barrio La Cuesta. Además trabajó pastoralmente en el paraje La Juanita de Malagueño y fue cura de la ciudad de Cosquín.

En los últimos años, se había radicado en la vecina localidad de Cabalango y oficiaba la misa en la Capilla de San Cayetano.

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