Viral: el enfermero que bailó con una nena que terminó la quimioterapia

viernes, 30 de diciembre de 2022 · 13:26

Buenos Aires. “La vida tiene momentos malos, donde los golpes no avisan/ pero yo me quedo con esos ratitos, en lo que me dio una sonrisa”, dice la canción La gran fiesta, de Olga Tañón, que Milena baila con una amplia sonrisa. Da vueltas, sacude el cuerpito, muestra el bracito vendado donde iba a ingresar la última aguja. Detrás, su mamá y Daniel acompañan el ritmo. Los tres están felices y emocionados.


El momento dura apenas un minuto, pero representa todo el año en que la pequeña luchó por su vida y la victoria que logró escudada en su buen humor e inmensas ganas de bailar. Estuvo siempre acompañada por sus seres queridos y el enfermero que la recibió cuando ingresó al tratamiento, con el pelo hasta la cintura; que debió suministrarle cada una de las quimioterapias sintiendo el dolor, pero alentándola y que se convirtió en su gran amigo.


El baile del enfermero y la niña >>


“Estábamos esperando que trajeran de la farmacia la quimio y Mile me dijo: ‘¿Hacemos un Tiktok?’. La mamá puso la música y comenzamos a bailar, jugando”, contó el enfermero.


El baile de la victoria


Los demás nenes y nenas que siguen en tratamiento, en la Fundación Hospitalaria, de Saavedra, ya le pidieron a Daniel Yolan que baile con ellos cuando terminen sus quimios. Es que ese baile inocente y viral acaba de ser declarado por los propios “pacientitos”, como él les dice, “el baile de la victoria”, el baile de la vida que dijo que sí y de los años por venir.


Debajo del ambo celeste, está el enfermero nacido hace 46 años en la ciudad de Laprida, provincia de Buenos Aires. Allí estudió apenas terminó el secundario para ser auxiliar de enfermería, luego se mudó a Azul donde se siguió formando y trabajando. Más tarde, llegó la etapa de trabajo arduo y el deseo de dedicarse de lleno a lo que amaba.


“Siempre quise trabajar con niños. Durante la etapa que estuve en otra área en Lobos, supe que eso no era lo mío y sentí que tenía que volver a hacer asistencia, me especialicé en terapia intensiva pediátrica y renuncié a ser jefe en el lugar donde estaba trabajando para comenzar a asistir a los chiquitos”, le contó a Infobae aún conmocionado por la repercusión del video viral.


Al borde de las lágrimas, ya sobrepasado de emoción, define. “La enfermería es para mi es mi corazón, el motor de mi vida. ¡Me invade la emoción! Levantarme todos los días temprano para trabajar para esos chicos es lo que me mantiene, excede la palabra profesión, que le queda chica. La enfermería es todo para mi”, finaliza.

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