La familia de la víctima cuestionó la investigación

Femicidio en Punilla: Un brutal crimen, un prófugo y muchos interrogantes

La hija de la víctima encabezó una marcha con organizaciones feministas y vecinos para reclamar justicia.
martes, 21 de junio de 2022 · 14:10

El pasado 21 de marzo del 2022, fue hallado el cuerpo sin vida de una mujer en una casa de Santa Maria de Punilla. Su nombre era Marcela Damiani, oriunda de la Provincia de Buenos Aires, quien tenía 45 años de edad y era madre de cinco hijos. Había sido asesinada y llevaba más de una semana fallecida cuando la encontraron. 

La familia y testigos del hecho aseguran que un hombre que la acompañaba fue el responsable del crimen y un total hermetismo rodea la investigación. Damiani había comprado una casa en el barrio Villa Caeiro en el año 2018 y durante los últimos años, había viajado con sus cinco hijos a la casa para empezar a acondicionarla.

Tenía un emprendimiento propio y se dedicaba a la artesanía, rubro en el que conoció a Cristian Alejandro Mateu, un vendedor ambulante de 50 años que se convertiría en su pareja. Había notado que podría sustentar su vida con la venta de artesanías en puestos y festivales y en febrero del 2022, tomó la determinación de mudarse al Valle de Punilla con su novio.

Según manifestó su hija y algunos testigos del barrio, a días de haber llegado a las sierras comenzó a mostrar un cambio de actitud. El 11 de marzo, envío mensajes a su familia desde el teléfono de su pareja, diciendo que el suyo se había roto y que había cambiado su fecha de retorno. La familia notó que la forma de expresarse no era común en ella y algunos vecinos dicen que, la vieron con un golpe en la cara. Pasaron dos días y, se comunicó con uno de sus hijos por medio de mensajes, hablando de un homicidio y responsabilizando a su pareja anterior.

El mensaje alertó a la familia, que comenzó a temer lo peor. Vecinos de la zona, también sostuvieron que ese mismo día, el hombre que acompañaba a Marcela concurrió a un almacén en estado de ebriedad. 

Un día después, los vecinos vieron que salió de la casa, puso llave en la puerta y se alejó con dos bolsos. Estuvo vendiendo artesanías en ferias de la zona y luego se dirigió hacia Cosquín, donde fue la última vez que se lo vio.

Marcela seguía sin responder los mensajes, el padre de la víctima, logra comunicarse con una amiga quien se llega a la casa y por la ventana no logra ver nada. Durante ese fin de semana, la familia estaba en estado de desesperación y vuelve a pedirle a su amiga que vaya a la vivienda y si es necesario que ingrese por la fuerza. Cuando la mujer llega al lugar, al asomarse por la ventana, comenzó a sentir un fuerte olor que provenía de la casa y llamó a la Policía. Cuando los efectivos ingresaron a la casa, hallaron el cuerpo . 

A meses del crimen, la familia denuncia que desde la Fiscalía de Cosquín no les brindan información y que todavía desconocen los resultados de la autopsia y los detalles del expediente. La causa fue caratulada como muerte de etiología dudosa y al mes se cambió por femicidio, los familiares exigen la detención de la ex pareja de la víctima.

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