Sierras de Córdoba
Una creciente de aguas negras y olor a quemado
Las lluvias arrastraron las cenizas de los incendios hasta el lago San Roque.El lago San Roque experimentó una importante crecida como resultado de las persistentes lluvias que azotaron la región en las últimas horas. Esta abundante entrada de agua no solo revitalizó el río San Antonio y el lago San Roque, poniendo fin a meses de sequía en las sierras, sino que también ha generado una serie de inquietudes.
Lo más sorprendente es el color oscuro y turbio del agua, un fenómeno atribuido al arrastre de cenizas provenientes de los recientes incendios en las zonas de monte. Este hecho no solo confiere un tono negro al vital líquido, sino que también plantea preocupaciones sobre posibles consecuencias para la flora y fauna acuáticas.
Además, vecinos reportan un distintivo olor a quemado en las proximidades del río.
Una consecuencia inevitable de los numerosos incendios sufridos en Punilla y Altas Cumbres.