El libro se presentó en La Brillante

Morir debería ser difícil: La muerte y resurrección de Elisa Gagliano

La fragilidad de la vida y la fuerza del arte para resignificar las experiencias y la transformación personal.
martes, 2 de diciembre de 2025 · 00:07

«Morir debería ser difícil» es el nuevo libro de Elisa Gagliano editado por Fruto de Dragón.  En sus páginas, se crea una atmósfera poderosa, con una visión particular e íntima de aquello que la rodea, en primera persona pero sin necesidad de posicionarse en el centro de la escena. Alumbra una voz lúcida, astuta y tierna, capaz de explorar el duelo y la resurrección con agudeza y delicadeza.

El libro surge luego de ganar una beca artística en Japón. El proyecto trataba sobre el andar como procedimiento creativo. Es que hay alquimia en el caminar, un poder del tiempo en el paso y el paso del tiempo que funciona desde hace miles de años. En el acto físico de caminar, se toma la energía almacenada (grasa, glucosa) y se transmuta en movimiento. La pesadez se vuelve ligereza, y cuando la mente está atascada en un problema, el movimiento rítmico del cuerpo actúa como un martillo suave que rompe las paredes del bloqueo. Los pensamientos, antes estancados, comienzan a fluir libremente. 

Ese ritmo constante, se sincroniza con los ritmos internos del cerebro y surgen las ideas. La repetición de los pasos ayuda a procesar emociones difíciles. Es una forma de meditación en movimiento.

Es una práctica de atención plena donde la transformación ocurre durante el tránsito. Así lo entiende Elisa, quien reflexiona sobre la fragilidad del ser humano y la fuerza del arte mientras sigue una huella milenaria entre árboles de cerezos florecidos, en una ruta imperfecta para resignificar las experiencias y la mutación personal.

La artista, de reconocida trayectoria, presentó su nuevo trabajo en «La Brillante» en Salsipuedes, en un encuentro que combinó literatura, música y una performance de la autora junto al dibujante Hora French.

Durante la noche del sábado, la lluvia no pudo apagar el fuego de la creación. Se vivió una comunión mágica en el faro cultural de Sierras Chicas, «La Brillante», que renació de sus ruinas de forma colectiva con el empuje, la visión y el compromiso de vecinxs. Hoy es un espacio de investigación, experimentación y producción de arte, filosofía, psicoanálisis y ambiente que funciona en la antigua colonia de vacaciones del Sindicato del Calzado.

Así como la protagonista de «Morir debería ser difícil» resucitó, así resurgió este viejo edificio abandonado. El lugar resultó ideal para dar cuenta sobre los nuevos nacimientos, repensar quiénes somos y hacia dónde vamos. A las brillantes lecturas de la autora y la entrevista que le hizo Ivana Galdeano, se sumó la música de Cuca Becerra, Jimena Gavazza, Francisca Maldino, Hernán Bouvier y la propia Gagliano.

Al final, la noche, con su tormenta y su alquimia creativa, hizo morir lo viejo y nacer lo nuevo, belleza y profunda existencia.

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