El cortadito es el rey absoluto
El café y los cordobeses: el vínculo con Brasil y el amor por lo dulce
Las nuevas tendencias de especialidad desafían los hábitos de consumo arraigados en la provincia.Argentina es uno de los países que tiene el consumo de café más alto del mundo. Si bien no somos productores de granos, los argentinos nos erigimos como unos verdaderos amantes del elixir negro. En la Provincia de Córdoba, hay una clara tendencia que recién comenzó a revertirse en los últimos años con el surgimiento de las cafeterías de especialidad.
Hay un dato revelador: casi el 85% de los cordobeses prefiere el café con leche y azúcar. En ese contexto, el «cortadito» se mantiene como el rey absoluto de las tierras cordobesas y una muestra cabal del hábito de consumo arraigado en la provincia.
Esta característica, se contrapone a la creciente tendencia global de apreciar el café en su versión más pura.
Córdoba está creciendo mucho en la industria del café, no solo en cafeterías sino en tostadores, y está recibiendo granos de alta calidad provenientes de diversas latitudes. Pese a eso y la tendencia del café de autor, el paladar local aún sigue moldeado a fuego por el café brasilero. El azúcar tampoco es un tema menor. Durante muchos años, endulzar el café fue visto como un «sacrilegio» por los baristas, pero hoy los expertos muestran una mayor flexibilidad y tratan de adaptarse al escenario cordobés.

Y es que en Córdoba, lo dulce tira, y mucho. Los pastelitos, los churros, las tortas fritas, los vigilantes, el praliné y muchas delicias más, se caracterizan por endulzar nuestros días y son una clásico en cada hogar.
No obstante, los especialistas recomiendan que reducir el azúcar permite apreciar las notas y complejidades inherentes del café. Al mismo tiempo, aconsejan evitar el café torrado, ya que este proceso implica la adición de azúcar durante el tueste y altera el sabor.