Transformaciones en la vida afectiva
En Córdoba, el amor dura en promedio 14 años
Un estudio judicial revela cómo cambió el matrimonio: menos bodas, más divorcios y rupturas que llegan en la madurezDurante años, el matrimonio fue pensado como un proyecto para toda la vida. Hoy, los datos muestran otra historia. En Córdoba, la duración promedio de los matrimonios que llegan al divorcio es de 14 años, según un análisis reciente del Poder Judicial que revisó cientos de expedientes y dejó al descubierto cómo cambiaron los vínculos, las decisiones y las formas de amar.
El estudio, que analizó 600 sentencias de divorcio dictadas entre 2022 y 2024, confirma una tendencia clara: los divorcios ya representan más de la mitad de los matrimonios que se celebran. En términos concretos, por cada 1,7 casamientos se dicta una sentencia de divorcio, una proporción impensada dos décadas atrás, cuando se registraba una ruptura cada tres enlaces.
Los números hablan de un cambio profundo. En 2022 se celebraron 4.742 matrimonios y se dictaron 2.785 divorcios. En 2023 hubo 5.055 bodas y 2.987 sentencias de disolución. En 2024, aunque no se cuenta aún con la cifra definitiva de enlaces, sí se sabe que los divorcios fueron 2.763. A eso se suma otro dato elocuente: en 2025 hubo 300 casamientos menos que el año anterior.
Pero el tiempo del amor no se mide solo en estadísticas generales. Al observar la duración de los matrimonios, el informe muestra que el 43,5% se disolvió antes de cumplir 10 años, mientras que el 56,4% superó esa barrera. Un 24,3% llegó al divorcio entre los 5 y los 10 años, y un 15,2% entre el primer y quinto año. En el otro extremo, hay historias largas: más del 20% de los matrimonios duró más de 20 años, y un 6,8% superó los 30.
Lejos del estereotipo de rupturas tempranas, la mayoría de los divorcios ocurre en la madurez. El 64% de las personas que iniciaron el proceso tenía entre 41 y 60 años. Solo el 19% estaba entre los 31 y 40, y apenas el 10% superaba los 60. La separación, según los datos, no llega en la juventud sino cuando la vida ya está armada, los hijos crecieron o los proyectos comunes se desgastaron.
Otro rasgo que marca época es cómo se decide el final. Hoy, más de la mitad de los divorcios (50,8%) se inicia de manera unilateral, es decir, por decisión de una sola de las partes. Los procesos bilaterales, en cambio, representan el 49,2%. En ese punto, el estudio señala una diferencia de género: las mujeres son mayoría entre quienes impulsan divorcios unilaterales, mientras que los varones suelen iniciar la demanda en etapas más tempranas del matrimonio y ellas lo hacen, en general, en edades más avanzadas.
El amor también deja huella en la familia. En el 31% de los divorcios hubo un solo hijo, en el 39% dos hijos y en el 21% tres hijos. Sin embargo, casi la mitad de las causas no presentó un plan de parentalidad completo, aunque sí se lograron acuerdos parciales, como el cuidado personal o la cuota alimentaria. En el 39% de los casos, la residencia principal de los hijos quedó fijada en el domicilio materno, mientras que el 25% optó por un cuidado alternado.
El proceso, además, ya no es tan largo ni traumático como antes, al menos en lo formal. El nuevo Código Civil y Comercial eliminó la necesidad de explicar causas, acortó los tiempos y dio mayor peso a la autonomía personal. Aun así, el dato sorprende: desde la separación de hecho hasta la sentencia de divorcio pasan en promedio 6,5 años, aunque en casi dos tercios de los casos ese plazo es menor a cinco.
Detrás de los números hay historias silenciosas: decisiones que maduran con el tiempo, vínculos que se transforman, mujeres que eligen cerrar una etapa para empezar otra. El amor ya no siempre dura para siempre, pero tampoco se rompe de un día para otro. En Córdoba, hoy, el amor dura en promedio 14 años, y entender ese dato es también entender cómo cambió la forma de vivir, elegir y soltar.