Una urbanización privada

El drama de quienes habitan en La Loma, el «limbo» que hay en Carlos Paz

Aseguran que viven en condiciones precarias, sin acceso formal a la electricidad, sin escrituras y con múltiples problemas administrativos.
miércoles, 8 de abril de 2026 · 10:30

Los vecinos que habitan en la urbanización privada conocida como «La Loma», que fuera incorporada años atrás al ejido de Villa Carlos Paz, denuncian graves irregularidades en la provisión de los servicios básicos y se quejaron por la situación legal de sus propiedades. El barrio cuenta con alrededor de 400 lotes y más de 250 familias que viven allí de forma permanente pero apenas disponen de dos medidores generales, no tienen escritura y padecen graves falencias estructurales.

Una vecina, que reside en el lugar desde hace ocho años, explicó que al momento de comprar su terreno desconocía que el suministro eléctrico funcionaba mediante un medidor comunitario. «Cada vivienda tiene su medidor, pero la luz depende de uno general en la entrada. Eso hace que no funcionen correctamente los electrodomésticos; se queman heladeras y ni siquiera podemos prender un foco con normalidad» relató a EL DIARIO.

A esto se suma la imposibilidad de acceder a un servicio individual, ya que según indicaron, la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) no ingresa al sector por falta de infraestructura y regularización.

El barrio en sí, ha sido desarrollado por una empresa privada y se maneja con una administración que cobra expensas mensuales. Varios vecinos manifestaron haber pagado estos impuestos durante años sin recibir servicios acordes. «Las calles nunca se arreglaban. Teníamos que insistir constantemente para obtener respuestas. Hoy decidí dejar de pagar porque no hay contraprestación»; sostuvo una de las residentes. Pero además, se denunciaron irregularidades en la administración del barrio, incluyendo cambios en la delimitación de los lotes y falta de transparencia. También mencionaron que la mayoría de las ventas fueron realizadas por distintos propietarios, aunque señalaron como figura clave a la apoderada del fideicomiso.

En cuanto a la situación de sus propiedades, los vecinos aseguran que todos cuentan con boletos de compraventa, pero ninguno posee escritura. «Nosotros no usurpamos, compramos nuestros terrenos, pero el fideicomiso nunca presentó los planos necesarios al municipio para avanzar con la regularización»; explicaron a este medio.

Desde el municipio, según indicaron los damnificados, se habría solicitado a los responsables del fideicomiso la entrega de la documentación correspondiente, incluso en condiciones parciales, pero hasta el momento no hubo avances. Mientras tanto, algunos sectores impulsan la creación de un condominio, una alternativa que afirman no estaría habilitada en la ciudad.

En medio de esta situación, los vecinos aseguran sentirse «en un limbo»: sin intervención plena del municipio por falta de documentación, pero también sin respuestas de los responsables del desarrollo inmobiliario. «Queremos que el municipio intervenga, que podamos tener servicios básicos y obtener nuestras escrituras. Así no se puede vivir»; concluyeron.

Actualmente, algunos grupos han iniciado acciones legales, mientras que otros evalúan vender sus terrenos, aunque reconocen que la falta de regularización reduce considerablemente su valor.

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