El plan secreto de Thatcher
Malvinas: ¿Los ingleses querían bombardear el Dique San Roque?
El intendente de Córdoba, Daniel Passerini, confirmó que «documentos desclasificados» advertían sobre esta hipótesis de ataque.Durante la Guerra de Malvinas, múltiples hipótesis y versiones surgieron en torno a posibles objetivos estratégicos del Reino Unido en el continente argentino, más allá del teatro de operaciones en el Atlántico Sur. Una de las más inquietantes está vinculada a un supuesto plan impulsado por la entonces primera ministra británica Margaret Thatcher: el bombardeo del dique San Roque.
La historia volvió a reflotarse con motivo de un nuevo aniversario del conflicto armado y por las recientes declaraciones del intendente cordobés Daniel Passerini en «Modo Fontevecchia», el ciclo que se emite por Net TV y Radio Perfil (AM 1190).
«Margaret Thatcher pensaba inclusive bombardear el dique San Roque para que se inunde toda la ciudad»; dijo el mandatario, quien hizo referencia a que el ataque apuntaba a socavar la capacidad operativa de la Fuerza Aérea, que resultaba un elemento peligroso para la flota británica y había infligido graves daños a las tropas inglesas.
Passerini sostuvo que «documentos desclasificados» confirmaron la hipótesis y que el ataque, de haberse concretado, hubiera tenido graves consecuencias sobre una infraestructura clave para el abastecimiento de agua y la regulación hídrica de gran parte del Valle de Punilla y la ciudad de Córdoba. En ese sentido, es indudable que su destrucción habría provocado consecuencias catastróficas: inundaciones masivas, daños estructurales y un impacto directo sobre la población civil.
A lo largo de los años, distintos testimonios y publicaciones han sugerido que el dique figuró como un posible objetivo en escenarios teóricos manejados por estrategas británicos. Sin embargo, no existen documentos oficiales que confirmen de manera concluyente que la orden haya sido emitida o que el ataque haya estado realmente próximo a ejecutarse. Expertos en historia militar coinciden en que, de haber sido considerado, un ataque de este tipo habría implicado una escalada significativa del conflicto, alejándolo del marco geográfico de las islas y acercándolo peligrosamente al territorio continental argentino.
Desde el punto de vista estratégico, la inclusión de infraestructuras críticas como blancos potenciales no es inusual en conflictos bélicos. La destrucción de represas o diques puede afectar la logística, la energía y la moral de un país. Sin embargo, también implica altos costos humanitarios, lo que suele generar controversias incluso dentro de los propios mandos militares.
En el caso argentino, atacar el dique San Roque habría tenido un efecto principalmente simbólico y psicológico, más que militar directo sobre las operaciones en las islas. Más allá de cualquier especulación, lo cierto que esta hipótesis sí fue analizada y considerada por el Ejército Argentino, como también la posibilidad que los británicos atacaran las instalaciones de Fadea.
A más de cuatro décadas del conflicto, el supuesto plan continúa siendo objeto de debate entre historiadores, periodistas y excombatientes. Algunos lo consideran un ejemplo de los escenarios extremos que se barajan en tiempos de guerra; otros lo ven como parte de un relato amplificado con el paso del tiempo.