Doble homicidio en Bialet Massé

La trama oculta detrás de los asesinatos que sacudieron Punilla

martes, 14 de septiembre de 2021 · 10:40

El horrendo crimen de Walter Enrique Reist (51) y su esposa Elena Edith Gómez (51), que conmovió al Valle de Punilla y quienes fueron asesinados al caer la tarde del 6 de agosto de 2019 con un revólver calibre 22 en el interior de su casa de barrio Suncho Huayco, de Bialet Masse, se encamina hacia la impunidad, luego que el pasado viernes la Cámara Novena del Crimen absolviera por "dudas razonables" a los tres imputados Franco Damián López (19), Claudio Maximiliano "Pachu" Oliva (27) y Gustavo Damián Ezequiel "Burrín" Carraro (21), luego que los principales testigos que los incriminaban se desdijeran. 

La acusación en este debate estuvo a cargo de fiscal de Cámara María de las Mercedes Ballestrini, mientras que Carlos Nayi actuó como querellante en representación del hijo de las víctimas, Walter Emanuel Reist.

El juicio se extendió por ocho audiencias y los vocales técnicos Roberto Cornejo (presidente), Fernando Martín Bertone y Gustavo Rodríguez Fernández fueron los encargados de abrir la audiencia con la lectura de la acusación y la presentación del caso ante el jurado popular.

Los acusados tuvieron la asesoría técnica de la letrada Carolina Lerda, quién defendió a Carraro; la abogada María Claudia Brandt, a López; y el carlospacense Daniel Mazzocone y Gonzalo Ortiz Lenardón, a Oliva.

Estrategia

Luego de una serie de problemas técnicos, los abogados defensores, pidieron que sus clientes estén presentes en las audiencias y no por videoconferencia. Los tres estaban alojados en la cárcel de Cruz del Eje, imputados por los delitos de por violación de domicilio, robo calificado por el uso de arma de fuego y homicidio criminis causae (mataron para encubrir el crimen). 

En la elevación a juicio, la fiscal de Cosquín Paula Kelm detalló que los tres acusados ingresaron a robar una suma de dinero que habría tenido el matrimonio tras vender un inmueble. Walter Enrique Reist (51) lo encontraron fumando en la galería, donde le exigieron la suma de dinero que fueron a buscar y lo golpearon en la cabeza. A Elena Edith Gómez (51) la sorprendieron cuando intentaba manipular el teléfono celular para avisar a la Policía.

A los tres, les comprometían el relato de dos testigos. En principio, se logró determinar que entre ambos testimonios existieron frondosas contradicciones.

El testigo que aseguró haberlos visto en el barranco, se desdijo, allí manifestó que “la policía le escribió en su declaración cosas que él no había dicho, que no sabe leer ni escribir” .

Por medio de una prueba solicitada por la defensa y desarrollada por Policía Judicial, “se pudo comprobar que lo que había manifestado el testigo era imposible que se dé, porque era imposible que lo hubiese visto en una zona que se comprobó como muy oscura"

El otro testigo, Matías Arrieta, fue encontrado culpable del delito de “falso testimonio” aplicándole un año y medio de prisión en suspenso.

¿Por encargo?

Durante las ocho audiencias surgió la posibilidad que el matrimonio haya sido asesinado por encargo. 

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