El crimen que conmocionó a Capilla del Monte

Dos años de impunidad, dos años sin Cecilia Basaldúa

El próximo 2 de mayo, comenzará el juicio oral que cuenta con un sólo imputado.
lunes, 25 de abril de 2022 · 10:44

Hoy se cumplen dos años de aquel fatídico 25 de abril de 2020, cuando fue encontrado el cuerpo sin vida de la joven mochilera Cecilia Gisela Basaldúa en cercanías del basural de Capilla del Monte. Horas después, detuvieron al único imputado que tiene la causa: Lucas Bustos (24), un joven a quien la familia considera un «perejil».

La familia de la víctima espera el inicio del juicio, previsto para el 2 de mayo, mientras reclama que se trabajen nuevas líneas investigativas y exige justicia por el salvaje crimen que conmocionó a todos.

Con un amplio programa de movilizaciones y marchas en diversos puntos de la provincia, familiares, vecinos, integrantes de DD.HH. y colectivos feministas, recordarán a la joven viajera y volverán a denunciar irregularidades en la investigación. 

Para la fiscal de Cosquín, Paula Kelm, el responsable del crimen es Lucas Adrián Bustos, un joven perteneciente a una familia de extrema humildad a quién alojó en la cárcel de Cruz del Eje, acusado de abuso sexual agravado por violencia de género y homicidio criminis causa.

Sin embargo, los padres de Cecilia siempre sospecharon de Mario Mainardi, el vecino que alojó a la joven y luego denunció su desaparición (tres días después de haberla visto por última vez). 

Tras una gira por Latinoamérica, Cecilia Gisela Basaldúa (35) llegó desde Buenos Aires a Capilla del Monte el 21 de marzo y dejó de tener contacto con su familia el 5 de abril. Tres días después, sus padres recibieron un llamado de un hombre que les informó que Cecilia se había ido con un brote psicótico de la casa donde él la alojaba. El 9 de abril, Mainardi entregó a los investigadores el teléfono y la computadora de Cecilia que, según dijo, habían quedado en su casa cuando ella se fue.

El cuerpo de la joven mujer fue encontrado 20 días después de su desaparición.

La joven mochilera, ni bien llegó a Capilla del Monte, se instaló con su carpa en el camping municipal pero cuando se decretó el aislamiento obligatorio por la pandemia tuvo que buscar otro lugar porque los dueños del camping le pidieron se vaya.

En la plaza y en medio de los artesanos, Cecilia conoció a Viviana Juárez, como La Rasta, quien le sugiere mudarse a unas casas en la base del Cerro Uritorco y allí se instala por unos días. El ambiente no terminaba de gustarle, le parecía inseguro y decidió volver al pueblo. Habló con la misma mujer nuevamente y le aconsejó mudarse al patio de un conocido suyo: Mainardi.

Los padres de Cecilia, Daniel Basaldúa y Susana Reyes nunca creyeron en el supuesto brote psicótico que manifestó Mainardi. También descubrieron que Mainardi regaló el instrumento de Cecilia al hijo de su pareja y creen que sabía que no iba a volver.

En plena investigación, se conoció un audio de quien sería una testigo del caso y que se identificó como «María». A lo largo de 15 minutos, la mujer sostuvo que hubo una fiesta la noche del sábado 4 de abril en la casa de Mainardi y que Cecilia fue víctima de un ataque sexual. En la casa de Mainardi, en aquel entonces, se realizaron pruebas de luminol encontrándose diversas muestras de sangre que al día de hoy no han sido analizadas. 

El joven Lucas Bustos es el único imputado y detenido, pese a que no existe en el expediente ninguna prueba fehaciente de que haya estado en contacto con la víctima. La única evidencia que pesa sobre el acusado es una supuesta confesión realizada en una comisaría, cuyos únicos testigos son dos agentes, a quienes Bustos denunció por torturas.

A partir de la detención de Lucas Bustos, se ordenaron pruebas de ADN y otras pericias biológicas que arrojaron resultados negativos respecto de la presencia de Bustos en el lugar del hecho y de un posible contacto con Cecilia.

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