El crimen ocurrido en Capilla del Monte

Declararon los policías que investigaron la desaparición de Cecilia Basaldúa

Hubo algunos datos contradictorios y reconocieron que no se labró un acta con la confesión del acusado.
martes, 10 de mayo de 2022 · 19:14

Los efectivos policiales que tuvieron a su cargo la investigación por la desaparición de Cecilia Basaldúa, quien fuera asesinada en abril del 2020 en Capilla del Monte, prestaron declaración ayer en el marco de una nueva jornada del juicio que se lleva adelante en los Tribunales de Cruz del Eje.

Entre quienes prestaron testimonio, estuvieron Diego Alejandro Bracamonte (actual director de la Departamental Punilla Norte), Silvana Lorena Trepant Ochoa, Sebastián Aiza y Claudio Ponce, quienes estuvieron vinculados a las entrevistas realizadas a la familia Bustos y en particular, al acusado Lucas Bustos en la comisaría de Capilla del Monte.

Durante su declaración, los policías mostraron algunas contradicciones en tiempos y lugares, reconocieron que se descartaron varias líneas investigativas desde un primer momento (incluida la participación de Mario Mainardi), no se relevaron todas las cámaras de seguridad y aseguraron que nunca se labró el acta de la presunta confesión que hizo Bustos.

Bracamonte, quien en 2020 se desempeñaba como segundo jefe del Departamento de Investigaciones de Punilla, era el encargado de dirigir la investigación y relató las actuaciones realizadas desde el primer día de búsqueda y comprometió la situación de Lucas Bustos. Según dijo, cuando fue trasladado a la comisaría, Lucas Bustos «tenía los ojos colorados como si hubiera llorado, y dijo “me enfurecí, le quería dar un beso, me pegó una cachetada y le apreté el cuello”».

No obstante, hubo varios puntos que no pudo contestar porque no recordaba y cuando el fiscal Cuello le preguntó si investigaron a Mario Mainardi, Bracamonte explicó que «se hizo todo lo posible. Tengo entendido que se habló con referentes de policía de Rosario. Era una persona que tenía su familia en Rosario y una casa en Capilla del Monte». El fiscal le pregunta a Bracamonte si Mainardi fue considerado sospechoso, a lo que respondió: «Desde el primer momento. Habíamos ido como seis siete veces, se le allanó el domicilio». En aquel momento, la fiscal Paula Kelm les pidió que aguarden para avanzar con otra línea investigativa.

Entre las respuestas a las preguntas de Bracamonte, éste declara que no recuerda el nombre de otras familias entrevistadas, que solo se acuerda de Bustos. El abogado querellante del Ministerio de Derechos Humanos, Gerardo Batiston, pregunta si hay acta de la declaración, a lo que Bracamonte expresa que «fue informal, una entrevista».

El segundo testimonio fue el de Sebastián Aiza. subcomisario en el departamento de Homicidios de la Policía de Córdoba; luego se sumó la testimonial de Silvana Lorena Trepant Ochoa, Sargento Ayudante del Departamento de Protección a las Personas en Córdoba. Trepant dijo que, junto a los oficiales Albariños y Pagano, fueron a Capilla del Monte una semana antes de que se encontrara el cuerpo sin vida y entrevistó a Bustos. Lucas Bustos le dijo que se enteró por Facebook de la desaparición y posterior femicidio de Cecilia. Le comentó también que iba a la casa de una señora en Los Mogotes, donde siempre veía a una chica colombiana con un perrito y luego le dijo que había visto a Cecilia acariciando unos caballos y que se pusieron a hablar. Después se fue. Le dijo que tenía un pullover clarito, debajo una musculosa con dibujitos. De acuerdo a los dichos de la testigo, cuando le pregunta «qué llevaba abajo»,  Bustos hace referencia al color de la ropa interior de Cecilia. En ese momento, afirma, salió a decirle eso a Bracamonte. Declara que no sabía de qué color era la ropa interior y que por ese motivo salió a preguntar. 

Trepant manifestó que Bustos dijo que estaban sentados en una piedra, que él le quiso dar un beso y ella le pegó una trompada, se puso furioso, se pusieron a pelear y él le apretó el cuello, apretó y apretó hasta que no respiró más. «Agarré el cuaderno y me fui, porque no me imaginaba ese desenlace, yo pensé que iba como testigo»; dijo la policía.

El cuarto testimonio fue el del comisario Claudio Omar Ponce, quien durante el año 2020 fue subcomisario de inteligencia criminal de La Falda. Ponce declaró que el día 28 de abril se hizo un relevamiento donde se había tomado nota de todos los vecinos de la zona de Los Mogotes. La última casa de la zona es la de la familia Bustos. Esa fue la única vez que el comisario vio al imputado.

 

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