Capilla del Monte

Caso Basaldúa: un colchón ensangrentado es la pista que nunca que se investigó

domingo, 22 de mayo de 2022 · 18:20

Desde el mismo momento que la policía comenzó a buscar a Cecilia Gisela Basaldúa, aquel 8 de abril de 2020, luego que se reportara su desaparición, la causa ha ido escribiendo capítulos llenos de interrogantes y con una gran certeza para la familia y la abogada de la víctima: "que la Fiscal de Instrucción de Cosquín, Paula Kelm, fue en contramano de lo que le decían las pruebas, muchas de las cuales quedaron descartadas y que hoy, en pleno juicio oral y público, esas mismas vuelven a tomar relevancia y podrían ser las que en definitiva terminen explicando la verdad sobre el horrendo crimen". 

Como solo lo hacen los abogados experimentados y que solamente parecen aparecer en las películas policiales, la encargada de representar a la querella, Daniela Pavón, sacó su "AS" de la manga y le solicitó al Tribunal incorpore al juicio, una denuncia realizada por unos vecinos del basural de Capilla del Monte, quienes, al regresar a su hogar, post pandemia, encontraron el candado violentado y su colchón con manchas de sangre y pelos de animales. Esta prueba había sido desestimada por la Fiscal Kelm y nunca envió las muestras de sangre para someterlas a un ADN. 

La prueba permite formular una hipótesis sobre el femicidio de Cecilia muy diferente a la planteada por la fiscalía de instrucción y muchos de los testigos. Pavón dio a conocer una denuncia del 15 de mayo del 2020 -es decir, 20 días después de encontrar el cuerpo de Cecilia y a la posterior imputación de Lucas Bustos- realizada por los propietarios de una vivienda muy cercana al basural. Los propietarios, quienes no se encontraban en esa casa por el aislamiento decretado durante la pandemia, al regresar a la misma ese día, encontraron violentada la cerradura de entrada y el candado; y al ingresar hallaron, entre otras cosas, un colchón con sangre. Esto fue denunciado en la comisaría de Capilla del Monte, donde no se le dio importancia. La querella que representa a la familia Basaldúa solicitó sumar esta prueba a la causa. 

El presidente del jurado, se mostró reticente, pidiendo más detalles a la abogada, quien pudo aclararlos. En ese momento, el presidente del Jurado pidió que el texto de esa denuncia llegara durante el mismo día y dispuso que lo enviara un móvil policial de Capilla del Monte. Todas las partes estuvieron de acuerdo en agregar este nuevo elemento al juicio. Sin dudas, esta prueba puede provocar un giro muy importante en la causa.

Raúl Alberto Jesús Iglesias: "Mainardi tenía algo que ver"

Raúl Alberto Jesús Iglesias fue el quinto testigo del pasado jueves 19. Él es cabo, trabajaba en la Policía Barrial de Carlos Paz. Junto con Débora Arrascaeta y Romina Vergara, viajaron a Capilla para hacer un relevamiento ordenado por la superioridad. El testigo cree haber llegado a Capilla del Monte en marzo.

Iglesias sostuvo que no hablaba con Mainardi, “le tenía rechazo, no sabe por qué”. Este policía recalcó que “Mario Mainardi tenía algo que ver” y a pesar que el jurado le indicó que no haga conjeturas, él sostuvo que está capacitado en criminalística. Después testificó que “los jefes se enojaron y nos sacaron de la zona”. Los mandaron a otros lugares: camping, Tres puentes, sin resultados. Entrevistaron a un muchacho de 18 años, que vivía al lado de Mainardi, que había escuchado música fuerte ese día. “En las entrevistas nunca nos mencionaron a Lucas Bustos.” Iglesias declara que “la gente de Homicidios” buscó a Mainardi y se lo llevaron, y luego sus superiores les reclamaron por qué lo habían hecho si no eran de un grupo especial. Este testigo dio a entender que por hacer bien su trabajo, causaron molestias a sus superiores. Además, Iglesias declaró que se sentían observados por Mainardi y Viviana, “la Rasta”, que los veían siempre que salían a relevar gente.

En la comisaría, recordó, le leyeron el sumario “de lo que se sabía”. Junto con Arrascaeta y Vergara fueron entrevistando gente a partir de la casa de Mario Mainardi, y hallaron a una mujer mayor (Stella Maris Almada) quien dijo que Cecilia tenía un celular Samsung de color negro. Al otro día regresaron a entrevistar a esa misma mujer y repitió lo mismo. Fueron al camping, sin resultados. Mario Mainardi habló siempre con las dos policías mujeres. Señaló que una vez escuchó que Mario Mainardi lloraba y decía que “lo querían culpar de lo de la chica, como si la hubiese golpeado”. Una vez más llama la atención el hecho de que Mainardi supiera con anterioridad a la autopsia, e incluso a que se encontrara el cuerpo de Cecilia, que ella había sufrido un golpe.

Elbio Antonio Agüero: “El personal que estuvo en la búsqueda se refería a que ella estaba buscando el acceso a la ciudad de Erks”

En el año 2020, Agüero era Comisario Inspector, Jefe del Departamento de Investigaciones Zona Sur de Punilla. Declaró que no conoce al imputado, y que tomó conocimiento del caso a partir de un parte de Desapariciones de personas. Dice que intervino uno o dos días después de la noticia de la desaparición de Cecilia y que se trasladó a Capilla del Monte en varias oportunidades, “participé de la búsqueda, anduve por el río”. La orden era entrevistar a todas las personas, en diversos sectores de los campos. “Comenzamos a buscar desde el primer lugar. Desde la casa donde se fue, entre medio hay un puente [se refiere a los Tres Puentes] donde según testimonios habían encontrado sus pertenencias”. Siguieron la búsqueda camino al cerro. A Mainardi lo vio en la plaza de Capilla del Monte, dónde estaban todos reunidos.

Después de la detención de Bustos, Agüero volvió a Capilla del Monte. “Estaba en la dependencia policial. Me dijeron que el autor había confesado. Permanecí un tiempo más y después me retiré”.

Agüero explicó que también se buscó a Cecilia por San Marcos Sierras, donde además se hizo un rastrillaje por el costado del río. Las tareas se repartían en base a lo que surgía el día anterior. Bomberos de Capilla del Monte coordinaba, y la parte policial el comisario inspector Bracamonte. En relación a la información que le iban dando los días de la búsqueda, dijo no recordar que hayan nombrado a Lucas Bustos.

El testigo declaró que estuvo de turno el día del hallazgo del cuerpo. Fue uno de los primeros que llegó. Volvió a acompañar a efectivos para el retiro del cuerpo, porque el pronóstico indicaba tormentas. “Habrán sido cinco personas las primeras que bajan a dónde estaba el cuerpo”.

La abogada querellante que representa a la familia Basaldúa le preguntó a Agüero con qué hipótesis se buscaba a Cecilia: “La mayoría de las personas decían que ella estaba buscando el acceso a la ciudad de Erks, que estaba abajo del Uritorco. La gente decía eso, porque estaba terminando un libro”. En ese sentido el ex Jefe del Departamento de investigaciones de Punilla testifica: “La ruta 17, que va a Ongamira, también la hicimos, porque algunas personas decían que por ahí estaba el acceso a la puerta del lugar este [en relación a Erks]”. El presidente del tribunal le preguntó si la hipótesis de Erks era un dato provisto por quienes fueron entrevistados, a lo que Agüero responde que: “El personal que estuvo en la búsqueda se refería a eso”.

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