El acusado es funcionario en Tierra del Fuego

Una mujer que denunció a su pareja mostró su cuerpo golpeado

martes, 16 de agosto de 2022 · 00:05

Tierra del Fuego. “No más violencia”, reza el encabezado de uno de los últimos videos de su página de Facebook. Al lado de la leyenda aparece el ícono de un corazón negro. Son dos las filmaciones caseras, en primer plano y de unos 40 minutos en total, que están publicadas junto a fotos estremecedoras, en las que se ve un cuerpo lleno de moretones. El relato, cruzado por el llanto y la angustia, es escalofriante. El miedo, atroz. Todo ese material lo subió una instructora de pilates luego de denunciar por violencia de género a su marido, un abogado y funcionario del Supremo Tribunal de Justicia de Tierra del Fuego, al que separaron del cargo.


“A mí, no es que me encante ventilar mis cuestiones personales, pero lo hago porque tengo miedo. Temo por mi vida, porque todas las situaciones de violencia fueron escalando, porque solamente yo conozco a esta persona y de lo que es capaz; porque me ha hecho cosas que ni en una película aparecería: me ha grabado, ha tratado de encerrarme, ha intentado declararme insana, ha inventado cosas terribles… Así que el video es porque yo temo por mi vida”, dijo en llanto.


Se llama Carla, es oriunda de Villa Ángela, en Chaco, y relató en los dos videos (algunos extractos acompañan esta nota) no sólo el tormento que ha vivido, sino también que debe cerrar sus redes sociales, clave para su trabajo, clave para mantenerse, para cuidarse. Ella, según sus dichos, presentó la denuncia contra su ex, el abogado Marcelo Guzmán, el pasado 8 de agosto en los Tribunales de Familia.


El caso, en cambio, se dio a conocer por el portal Crónicas Fueguinas, en las últimas horas y, según fuentes judiciales, el letrado fue excluido del hogar, y se dispuso de consigna policial en el domicilio de la víctima. El denunciado, además de relator del Superior Tribunal de Justicia de Tierra del Fuego, es profesor universitario en Ushuaia.


Carla contó que está casada con Guzmán hace 12 años y que se conocieron hace 15 en Córdoba, pero que toda su familia está en Chaco, de donde es oriunda. “Estoy sola”, aseguró la mujer, que tiene una hija de 19 años de su primer matrimonio y otra de su vínculo con el abogado: ambas viven con ella en Ushuaia. La víctima explicó que le impusieron una perimetral de 200 metros, pero que el denunciado la ha roto. Pese a eso, ella no quiere que él pierda el contacto con su hija biológica y con la que crió desde los 3 años.


“De a poquito empezó a mostrar quién era dentro de casa. De esto ya hace dos años. En estos 12 años han pasado infinidad de situaciones de violencia económica, psicológica y, últimamente, de violencia física”, se quebró Carla. Y continuó: “Jamás me animé a denunciarlo porque uno siente que está en inferioridad de condiciones. Yo soy una profe que tiene un espacio de Pilates sin un ingreso fijo y vengo de un hogar súper humilde”.


La mujer narró que después del último hecho de violencia dijo “basta” pero que no encuentra abogados que la quieran representar “cuando se enteran de qué trabaja” su marido. “No es fácil denunciar cuando uno está solo, sin familia”, soltó.


Carla recordó que fue a la Comisaría de la Mujer el 8 de agosto pasado, que también ese día fue a la fiscalía y que el miércoles pasado recién fue recibida en el Tribunal de Familia por un juez. “Me dijo, a mí no me manda nadie y nada más”, recordó y explicó que “sí le han puesto provisoriamente una orden de restricción para que no se acerque a 200 metros”.


Sin embargo, la mujer aclaró que eso no le borra el miedo porque “se atrevió, a pesar de la orden (de restricción), a estar a cinco metros” de su trabajo. “Creo que es capaz de todo y tengo miedo. Yo llamé a la policía, pero me dijeron que no pueden hacer nada si no lo denunciás en el momento”, acotó.


“Y no tengo posibilidades económicas de tomarme un taxi, y no hay un colectivo que me deje del trabajo a mi casa. Camino a la ida y a la vuelta, salgo a las 11 de la noche. Como no sé de qué es capaz, voy caminando mirando para todos lados, mirando sobre mis hombros. Porque no sé si se va a aparecer, como lo hizo en mi trabajo, o va a mandar a alguien a que me reviente a sopapos”, confesó quebrada y pidiendo que la Justicia la habilite para irse a Chaco, para sentirse segura al menos mientras dura el proceso. Y dijo que la respuesta que le dieron fue “extender la medida de exclusión y a fijar una cuota alimentaria transitoria, que no cubre ni la cuarta parte del alquiler de la casa”.


Carla reconoció que no tiene los medios económicos para sostenerse, ya que es monotributista como profesora de Pilates y que el sostén del hogar siempre fue su marido: “Era algo que me recordaba las 24 horas del día cada día de la semana, que teníamos para comer gracias a él, un techo gracias a él y que vivíamos gracias a él. Entonces uno se acobarda y decís: ‘A dónde me voy con mis hijos’”.


Ante todo esto, Carla detalló que grabó el video porque tiene miedo y quiere que quede registro de lo que sufrió porque, se pregunta, “y si mañana volviendo del trabajo me mata”. Y siguió: “Después de 12 años, gracias a Dios, tuve el coraje de ir a denunciarlo, porque no es fácil”.


En ese contexto, según el portal fueguino, desde el área de comunicación del Poder Judicial de Tierra del Fuego se emitió un comunicado del juez Ernesto Löffler: “Es conocido que condeno enfáticamente cualquier tipo de violencia, especialmente de género. Hoy lo ratifico, así como mi compromiso de garantizar a todas las posibles víctimas y personas en situación de vulnerabilidad un acceso pleno a la justicia y a que sus casos sean analizados con perspectiva de género, con los más amplios alcances que ello implica”.


Y finalizó: “Hasta tanto se esclarezcan los hechos y el proceso judicial culmine, el Dr. Guzmán está desafectado de sus tareas en mi vocalía y están en trámite las medidas administrativas correspondientes, más allá de los procesos judiciales que deba atravesar”.

Galería de fotos

Comentarios