Se descompensó en su colegio
Conmoción en Río Cuarto tras la muerte de una alumna de 14 años
Aunque es una patología poco frecuente en niños, los especialistas advierten sobre la importancia de la «ventana de oro» para actuar.La comunidad educativa del Instituto San Francisco de Asís, en Río Cuarto, se encuentra conmocionada tras el fallecimiento de una alumna de 14 años. La joven se descompensó en el baño del establecimiento el lunes pasado y, pese a ser trasladada de urgencia, los médicos no pudieron revertir el cuadro.
Si bien la justicia espera los resultados finales de la autopsia, la principal hipótesis de la fiscalía de Pablo Jávega apunta a un ACV hemorrágico. Este trágico evento pone bajo la lupa una realidad poco conocida: el accidente cerebrovascular también puede afectar a niños y adolescentes.
A diferencia del ACV isquémico (causado por la obstrucción de una arteria), el hemorrágico se produce por la ruptura de un vaso sanguíneo dentro del cráneo. Aunque son mucho más comunes en adultos, los neurólogos infantiles advierten que pueden ocurrir a cualquier edad. Según la Sociedad Argentina de Pediatría, la mortalidad en estos casos oscila entre el 5% y el 33%, y cerca del 70% de los sobrevivientes pueden quedar con secuelas.
Al respecto, existen señales críticas que no deben ignorarse como un dolor de cabeza súbito y extremadamente fuerte (que suele ser el síntoma previo más común), pérdida de fuerza en un brazo o pierna, dificultad para hablar o asimetría en el rostro y malformaciones vasculares congénitas, enfermedades hereditarias o antecedentes familiares directos.
Los expertos aclaran que no todo dolor de cabeza es motivo de alarma (la mayoría son migrañas comunes), pero ante un dolor «fuera de lo normal», la consulta debe ser inmediata.
En medicina de urgencias, el tiempo es tejido cerebral. Existe un período crítico llamado «ventana de oro» donde la intervención médica puede salvar la vida o reducir drásticamente las secuelas.
Si sospecha que un menor está sufriendo un cuadro neurológico agudo, siga estos pasos:
Llamar de inmediato al servicio de emergencias.
Posición de seguridad: Acostar al paciente de costado (para evitar que se broncoaspire si vomita) y asegurarse de que no se golpee.
Controlar el reloj: Es vital anotar a qué hora exacta comenzaron los síntomas; esta información es crucial para el tratamiento que aplicarán los médicos.