Turismo serrano en Córdoba

El Noroeste cordobés: ríos, diques y sabores que definen el verano

Paisajes naturales, historia viva y tradiciones serranas convierten al Noroeste en una de las regiones más completas para recorrer durante la temporada estival.
martes, 6 de enero de 2026 · 11:09

El Noroeste de Córdoba concentra algunos de los paisajes más singulares de la provincia, combinando sierras abiertas, cauces naturales de agua, historia y cultura ancestral. Desde la ciudad de Córdoba capital, el acceso se realiza por la RN 20, enlazando luego con la RN 38 y la RP 15, rutas que abren paso a una región de fuerte identidad.

Recorrer esta zona es respirar aire serrano, seguir el curso de ríos y arroyos, caminar senderos históricos y tomar contacto con el legado de los pueblos comechingones, cuya huella aún permanece en el paisaje y en las costumbres locales. A esto se suma un patrimonio cultural destacado, con antiguas estancias y construcciones que forman parte de la historia profunda de la provincia.

Entre los grandes atractivos naturales se destacan dos diques clave para el verano: el Dique Cruz del Eje, junto a la ciudad homónima, y el Dique Pichanas, cercano a Villa de Soto. Ambos ofrecen escenarios ideales para pesca, kayak, canotaje, remo y deportes náuticos, además de espacios tranquilos para descansar junto al agua.

El paisaje sorprende también con formaciones poco comunes, como los Volcanes de Pocho, y con áreas protegidas de alto valor ambiental, entre ellas el Parque Provincial y Reserva Forestal Natural Chancaní, refugio de fauna autóctona y punto elegido para caminatas, cabalgatas y observación de naturaleza.

Otro de los recorridos que despiertan asombro es Los Túneles, una obra vial que serpentea entre montañas en el oeste del departamento Pocho. Su trazado, integrado al paisaje, lo convierte en uno de los caminos más impactantes de la provincia.

El viaje se completa con los sabores del Noroeste, donde el cabrito y las empanadas ocupan un lugar central. Se suman productos regionales como aceite de oliva, miel, licores, mermeladas, aceitunas, hierbas serranas y pan casero, además de artesanías elaboradas con fibra de caranday, piedra y cuero, que reflejan la identidad local.

Para quienes disfrutan del enoturismo, la región también propone una parada distinta con la bodega Robledo Balzarini, en Villa de Soto, integrada a los Caminos del Vino cordobeses.

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