8 de cada 10 pacientes con dermatitis atópica duermen mal a causa de la picazón constante

miércoles, 11 de septiembre de 2019 · 10:59

Buenos Aires.- “La picazón es desesperante”; “me angustia”; “he tenido que ausentarme del trabajo”; “las lesiones tardan en sanar y la mejoría es muy corta”. Estos son algunos de los testimonios de personas que viven con dermatitis atópica y que participaron de la primera encuesta realizada por la Asociación Civil de Dermatitis Atópica Argentina (ADAR). Ésta es una enfermedad inflamatoria crónica, que se manifiesta en la piel. Pica, duele y predispone a infecciones, en su versión severa puede ser altamente debilitante. Los resultados de este relevamiento, acaban de darse a conocer en el marco del Día Mundial de la Dermatitis Atópica, que se conmemora el sábado 14 de septiembre.

La investigación, denominada ‘Estudio de calidad de vida en pacientes con dermatitis atópica’, incluyó a 416 argentinos que padecen la enfermedad, de los cuales el 73,6% manifestó que su condición era moderada o severa, cuadros que en la población general son una minoría pero que revisten más dificultades para su abordaje y suelen asociarse con brotes frecuentes en la piel, picazón intensa y persistente, dolor, enrojecimiento, costras, secreciones e infecciones1,2,3. 

Las principales conclusiones de la encuesta revelan que 8 de cada 10 pacientes tienen problemas para dormir por su enfermedad, lo que refleja su elevado impacto en la calidad de vida de las personas. Otras consecuencias frecuentes asociadas a esta enfermedad son dificultades para concentrarse y propensión a desarrollar trastornos de ansiedad o depresión. 

“Llevamos adelante esta encuesta para empezar a conocer mejor el perfil de los pacientes de nuestro país, entender qué necesitan y cómo podemos ayudarlos. Entre los resultados, se destaca lo que hemos vivido nosotros en nuestras casas: el enorme impacto sobre la calidad de vida. Aspectos como la alteración del sueño y dificultades educativas y laborales son los principales inconvenientes de los pacientes con dermatitis atópica”, manifestó Mariana Palacios, presidente de ADAR y mamá de una joven con dermatitis atópica.

La mitad de los participantes (50%) refirió no contar con suficiente información sobre la enfermedad.  En una patología con brotes y picazón recurrentes, el acceso a información útil y de calidad es fundamental para lograr un mejor manejo de los síntomas. 

En este sentido, el médico dermatólogo y el alergista son los principales aliados, porque son quienes están más capacitados para abordar satisfactoriamente estos cuadros. Asociaciones de pacientes, como ADAR, también pueden ser de gran ayuda, porque las integran pacientes y familiares, que atraviesan o han atravesado la misma realidad y las mismas dificultades, lo que facilita la contención y el intercambio de experiencias.  

“La dermatitis atópica afecta a quien la padece y también al grupo familiar, por lo que resaltamos la importancia de acudir a un profesional de la salud mental de ser necesario”, destacó Laura Vanesa Resnichenco, Licenciada en Psicología, miembro de ADAR, adulta con dermatitis atópica y mamá de un niño con la enfermedad.
 

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