Golpe de calor: qué hacer para enfrentar las altas temperaturas

domingo, 18 de octubre de 2020 · 11:09

El golpe de calor se produce porque el cuerpo pierde agua y sales, la persona comienza a sentir un malestar general por el aumento de la temperatura corporal y la falla de los mecanismos para su regulación.

Es un cuadro de deshidratación generalizada y los síntomas son similares para todos: sed, dolor de cabeza, la sensación de tener la boca pastosa y sudar en exceso. Este malestar puede aparecer al momento o después de algunos días de altas temperaturas.

Por eso es muy importante mantenerse hidratado. Hay que tener en cuenta que el golpe de calor puede afectar a personas de cualquier edad, pero los grupos de mayor riesgo son los niños -que no manifiestan sus síntomas con facilidad- y los mayores de 65 años.

El golpe de calor también se da usualmente mientras las personas jóvenes hacen entrenamiento físico, debido a la pérdida de agua.

A medida que aumenta la edad, las personas se vuelven menos susceptibles a regular la temperatura, sufren períodos de hipotermia durante el invierno y tienen problemas con el calor en verano.

Con respecto a los bebés, los síntomas de la deshidratación son muy similares: suelen estar tranquilos, con una baja en su actividad normal, se quedan dormidos, pierden la iniciativa, tienden a no comer ni llorar.

Algunos de los síntomas a los que debe estar atenta una persona:

- Dolor de cabeza

- Sensación de vértigo

- Náuseas

- Confusión

- Convulsiones y pérdida de conciencia

- Piel enrojecida, caliente y seca

- Respiración y pulso débil

- Temperatura corporal elevada (entre 41 y 42 grados)

¿Qué hacer ante un golpe de calor?

  • Si la persona es joven, se le deben dar líquidos: la rehidratación no debe hacerse solo con agua, es recomendable agregar bebidas con sales, o un jugo de fruta, y después enfriarle el cuerpo.
  • Trasladar al afectado a la sombra, a un lugar fresco y tranquilo.
  • Hacer que mantenga la cabeza un poco alta, e intentar refrescarlo mojándole la ropa, aplicarle hielo en la cabeza.
  • Darle de beber agua fresca o un poco salada.
  • Solicitar ayuda médica.

Siempre lo más importante es prevenir; las personas mayores y los bebés deben estar en condiciones frescas, con agua suficiente. Si comienzan a sudar mucho, o están demasiado tranquilos o expresan que tienen sed, hay que ofrecerles líquidos. Y si se quedan dormidos o se desmayan, hay que concurrir a un médico.

Para prevenirlo es importante:

– Llevar siempre una botella con agua.

– Aun cuando no sienta sed, tomar la mayor cantidad de líquidos posible, sobre todo agua mineral y jugos de fruta fresca.

– Evitar salidas y actividades físicas en las horas de calor (entre las 11 y las 16).

– Procurar estar a la sombra. Usar sombreros o pañuelos y ropa liviana y amplia, de colores claros.

– No consumir bebidas alcohólicas, porque alteran la capacidad de respuesta al calor y favorecen la deshidratación.

– Evitar las bebidas con cafeína (café, té, bebidas cola) o muy azucaradas.

 

Comentarios