Teletrabajar: El distanciamiento laboral que llegó para quedarse

lunes, 22 de junio de 2020 · 09:59

El aislamiento obligado nos puso a muchos a trabajar a distancia desde nuestros hogares, en un proceso nuevo para la mayoría y donde primó la intuición antes que las certezas como parte de ese modus operandi a pura tecnología. 

Con el paso de los días y los meses, el panorama empezó a mostrar cuánto de positivo y negativo tenía esa suerte de "oficina en casa". Y ante la posibilidad de que fuera para largo esto del trabajo remoto surgió naturalmente la necesidad de legislar este formato laboral. 

Los propios legisladores que también tienen que hacer lo suyo a través de videoconferencias debaten por estos días un sustancioso borrador con unos cuantos proyectos de ley para regular el teletrabajo. 

Las distintas iniciativas contemplan las necesidades de empleados y empleadores, siempre enmarcando las propuestas dentro de la Ley de Contrato de Trabajo. De ahí que otorguen a los teletrabajadores iguales derechos que a los demás empleados, mientras que las condiciones particulares de cada rubro serán materia de los convenios colectivos. 

 En general, los distintos proyectos apuntan a garantizar la igualdad de trato, la voluntariedad, que implica que ninguna de las partes fuerce a la otra a aceptar el teletrabajo, y la reversibilidad, que plantea que si la labor original era presencial se pueda volver a ella unilateralmente. 

Otros puntos a desmenuzar y poner en caja: el derecho a la privacidad y a la intimidad del trabajador, y el del empleador a fiscalizar con visitas periódicas al domicilio, que el trabajador pueda distribuir libremente su jornada, que el empleador provea de equipamiento al empleado (el trabajador será responsable de custodiar los equipos) y que el costeo de los gastos sea acordado por las partes.

El derecho a desconectarse fuera de la jornada laboral es un punto sensible y medular. Por eso se propone que "el trabajador no podrá ser sancionado por hacer uso del derecho a desconectarse, ni premiado por no hacerlo”. 

La semana próxima en la Comisión de Legislación del Trabajo de Diputados se intentará consensuar las 17 iniciativas que se presentaron para formatear el teletrabajo en la Argentina. 

El borrador final, que trascendió a través de parlamentario.com, incorpora el artículo 102 bis a la Ley de Contrato de Trabajo y establece: “Habrá contrato de Teletrabajo cuando la realización de actos, ejecución de obras o prestación de servicios sea efectuada total o parcialmente en el domicilio de la persona que trabaja, o en lugares distintos al establecimiento o los establecimientos del empleador mediante la utilización de tecnologías de la información y de las comunicaciones”.

El proyecto -que ya ha cosechado el visto bueno de los principales sindicatos y del Ministerio de Trabajo- postula que “las personas que trabajen contratadas bajo esta modalidad, gozarán de los mismos derechos y obligaciones que las personas que trabajan bajo la modalidad presencial y su remuneración será la correspondiente al convenio colectivo de trabajo, no pudiendo ser inferior, en su caso, a la que percibía o percibiría bajo la modalidad presencial”.

Un futuro a control remoto
A la espera de la normativa que sin duda marcará un quiebre en el mundo laboral, veamos algunos datos del relevamiento que realizó Apex America en empresas de Argentina, Chile y Colombia.   

  • El 93% de las firmas logró mantener o mejorar sus resultados, por lo que proyectan conservar la modalidad remota.
  • El 47% anticipó que continuará con el teletrabajo cuando termine el confinamiento, en tanto que el 42% todavía no lo descartó. 
  • Para las empresas, los 7 aspectos más relevantes a evaluar para pasar al trabajo remoto son: compromiso y desempeño 22%; eficiencia 20%; cercanía 17%; control 16%; conectividad 11%; entrenamiento 7% y seguridad 6%.
  • El 80% de los encuestados evaluó como "buena" la experiencia del home office. El 56,8% dijo haber tardado sólo un día en adaptarse y el 22,7% admitió que necesitó entre dos y tres jornadas para amoldarse al nuevo formato.
  • El 9,1% de los trabajadores reconoció que todavía no se siente adaptado a la modalidad online.
  • El 81,8% aseguró que lo que más extraña de ir a la oficina es ver a sus compañeros.
  • Entre las complicaciones más comunes aparecieron las tres más comunes: la conectividad, el correcto funcionamiento de las llamadas y la usabilidad de los sistemas.
  • Del trabajo de Apex America surge como una de las principales conclusiones que en la modalidad "en línea" el trabajador tiene un rol más activo, por lo que su bienestar y su experiencia se tornan más críticos. 

"Estos colaboradores que toman la responsabilidad de autoliderarse en remoto necesitan de nuevas estructuras organizacionales que van desde la infraestructura que disponen en sus casas o los modelos de capacitación con los que incorporan nuevas competencias, hasta la manera en que se mantienen motivados para entregar la mejor calidad", sintetiza el informe, en clara sintonía con los proyectos de ley en danza.  

Como parte de los innúmeros aprendizajes a los que nos somete a diario la pandemia, por la centralidad que tiene el trabajo en nuestras vidas, no resulta extraño que definir el presente y futuro laboral se dirima en el Congreso de la Nación. Verdad perogrullesca, no todos los trabajos pueden realizarse desde la casa, pero los que sí y todos los que se van "descubriendo", virus mediante, justifican hoy más que nunca ponerle foco, atención y soporte legal. 

 

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