Cuáles son las emociones que los perros comparten con las personas

El mejor amigo del hombre no sería el mejor amigo si no compartieran toda una vida juntos, o si no tuvieran nada en común.
lunes, 7 de septiembre de 2020 · 12:20

El mejor amigo del hombre no sería el mejor amigo si no compartieran toda una vida juntos, o si no tuvieran nada en común o si no estuvieran ligados por algo tan fuerte como son los sentimientos. Y después de varios estudios, se pudo comprobar, que en efecto, los perros sí comparten algunas emociones similares a las de los seres humanos.

Los perros al igual que los humanos, pueden experimentar sentimientos con mayor o menor intensidad, pero de manera idéntica como nos pasa a las personas cuando lidiamos con las emociones.

Algunas de las emociones que pueden sentir los animalitos son: Amor y felicidad; tristeza; celos y miedo; así como enojo y culpa.

Amor y felicidad

Esto queda claro cuando llegamos a casa, que quieren demostrarte su cariño en todos los segundos posibles, porque en ese momento se desprende en sus cerebros la misma sustancia de cuando nosotros nos enamoramos.

Tristeza

La tristeza y el llanto también embargan a los lomitos. Sobre todo cuando no ven a sus dueños por un periodo largo de tiempo. Los vecinos de tu hogar pueden dar cuenta de ello cuando no estás. Pero esto pasa porque ellos creen que los abandonarás por siempre, aunque no sea así. También se ha documentado el llanto de los perros cuando sus amos mueren.

Celos y miedo

Los celos y el miedo aunque son distintas, son emociones muuuy parecidas y los perritos las llegan a sentir cuando son muy aprehensivos y te ven cariñoso con otra persona. En ese momento, te puedes percatar que si el perrito no es muy sociable, te apartará o le ladrará al invasor, porque le da miedo que ese ente lo desplace con su amo. Para calmarlo, tienes que mostrarle mucho cariño en frente de la persona a la que le tiene miedo, para que sienta que todo está bien y no hay por qué temer. 

Enojo y culpa

El enojo generalmente viene en perros muy territoriales y obstinados. Los Beagle tienen fama de eso o los Rottweiler. Son razas que tienden a enojarse con facilidad. Y siempre hay que aprender a controlarlos desde cachorros para que no se vuelvan agresivos y ataquen al dueño en un arranque de enojo. Muchos de los ataques que se llegan a dar es porque el amo no controló nunca la conducta del perro.

La culpa sin embargo, vine casi siempre después de un regaño o reprender al perro. Es importante que si le aplicas un correctivo, no te manches con él. Sólo sé firme para que le quede claro que hay cosas que no te gusta que haga. Y aunque ponga la carita triste más tierna del mundo ¡no suspendas el castigo! porque de lo contrario, lo confundirás. Que el perrito sienta culpa no es grave, es algo pasajero, sobre todo cuando es nuevo en casa (Cachorro o adulto).

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