¿Por qué los metales se pegan al brazo de algunos vacunados?

miércoles, 9 de junio de 2021 · 12:18

En redes sociales circulan diversos posteos en los que se muestra cómo un supuesto imán se adhiere a la piel de las personas que dicen haber recibido la vacuna contra el coronavirus. Esto ocurriría, según las publicaciones, porque estas vacunas contienen metales o materiales magnéticos que atraen un imán. Esto es falso.

¿Por qué hay materiales que se adhieren a la zona del brazo donde se aplicó la vacuna?

Las vacunas contra el nuevo coronavirus no poseen metales magnéticos o bien una cantidad de material suficiente para hacer lo que se indica en los videos. Sin embargo, es verdad que ciertos objetos -incluso lo que no están magnetizados- pueden quedar pegados a nuestro cuerpo.

Fabricio Ballarini, doctor en Ciencias Biológicas por la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires, explicó en su cuenta oficial de Instagram por qué hay materiales que se adhieren a la zona del brazo donde se colocó la inyección. Esto se debe a lo que se conoce como “tensión superficial” y, además, por la fricción entre el elemento y el brazo.

Se llama tensión superficial a “la superficie del agua que se comporta como si estuviera cubierta por una membrana muy delgada”. La tensión superficial es como la piel del agua y es tan fuerte que puede sostener objetos como un clip o una aguja.

“Los objetos -no solo los objetos imantados- pueden pegarse a nosotros porque existe una propiedad que se llama ‘tensión superficial’. El agua que hay entre los objetos y nuestro dedo genera una especie de ‘pegatina’”, señala Ballarini en el siguiente video de Instagram donde, además, muestra cómo se le pegan a la mano migas de pan y una cucharita de plástico.

Del mismo modo, la cadena inglesa BBC explicó que lo que hace que un imán (o una moneda) se peguen a la piel son los aceites de esta y la tensión superficial.

Es decir, esa “pegatina”, esa “piel del agua” es la que permite que ciertos materiales se queden adheridos a la zona del brazo donde se aplicó la inyección.

Circulan en redes sociales videos que muestran cómo un imán se adhiere a la piel en lugares donde supuestamente fue aplicada la vacuna contra la COVID-19 y las publicaciones sostienen que esto demuestra que las vacunas tienen “metales pesados” y “chips rastreadores”.

Por qué son falsos estos contenidos

Las vacunas contra el nuevo coronavirus no poseen metales magnéticos o bien una cantidad de material suficiente para hacer lo que se indica en los videos. Así lo demuestra la composición de las vacunas de AstraZeneca, Sputnik V, Sinopharm y Pfizer, de las aprobadas en la Argentina, y de Moderna y Johnson & Johnson, aprobadas en otros países.

En algunos casos sí tienen componentes como el hidróxido de aluminio en forma de gel -como en el caso de AstraZeneca-, pero esta sustancia se usa desde hace décadas en las vacunas y es completamente inocua, explicó a Chequeado Eloísa Arana, doctora en Bioquímica y Biología Molecular del Conicet.

 

 

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